Para mí es una gran oportunidad volver a acompañar a la Ruta Quetzal. Tengo las mismas ganas e ilusión, que cuando fui seleccionada como expedicionaria en el año 2009 para viajar por Chile y España.
La Ruta ha sido un antes y un después en mi vida. Además, ser miembro el año pasado del equipo de prensa me permitió verla desde otra perspectiva. Compartir esta experiencia con periodistas de distintos medios y otros países me ha hecho aprender y disfrutar del periodismo de una forma muy diferente.
La segunda parte de la ruta suele ser más fácil y con más comodidades, pero aun así a veces surgen dificultades, como por ejemplo que no tengas internet, que se moje una cámara de fotos o simplemente que te quedes sin batería en el portátil y que no puedas enviar la crónica a tiempo. Todos estos “problemas” son mucho más llevaderos gracias a ellos, a todo ese equipo de prensa y organización que siempre está ahí para echarte una mano.
Esta ruta también es bastante especial para mí porque vuelvo a Bélgica. Este año he estado de Erasmus en Lieja, en la región valona y aunque no vayamos justo allí, para mi Bélgica es como mi segunda casa. Con las visitas que he tenido durante estos meses ya he ido a Brujas, Gante, Bruselas y Amberes, pero sé que en esta ocasión con la ruta será diferente.
Por tercera vez, me siento una gran privilegiada. Muchas gracias de nuevo a este medio y a la Ruta Quetzal BBVA por permitirme vivir un año más esta aventura.