Brujas no ha defraudado. Todos teníamos grandes expectativas de esta romántica ciudad, en la que el tiempo,
además, ha acompañado. Durante toda la jornada he escuchado a varios expedicionarios comentar “me habían dicho que era como un cuento, que me iba a gustar muchísimo y es verdad”. Antes de contarles nuestro intenso día, les daré una pinceladas históricas y curiosas.
El nombre de brujas viene de Brug que en flamenco significa “puente” y se denomina así por la gran cantidad de puentes que tiene. Muchos son los canales que atraviesan esta bella localidad, capital de la provincia de Flandes Occidental, y por eso es conocida como “la Venecia del norte”, al igual que otras ciudades europeas. El centro histórico de Brujas fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 2000, diez años antes, en 1990, la Ruta Quetzal BBVA fue reconocida como un programa cultural de “Interés Universal” por este mismo organismo. Además, Brujas está hermanada con Burgos y con Salamanca. Junto con la segunda fue Capital Europea de la Cultura en 2002. No podemos olvidar que Brujas es la cuna de Felipe I de Habsburgo, el Hermoso, y rey de Castilla y de León por su matrimonio con Juana, hija de los Reyes Católicos. Tras su prematura muerte a los 28 años su corazón se depositó en una urna que se encuentra en Brujas.
Durante toda la mañana hemos podido conocer la ciudad, su historia, sus recovecos, sus leyendas. Cada calle, cada casa, cada puente te transportaba a la Edad Media ya que gran parte de la ciudad fue reconstruida en el estilo neogótico del siglo XIX. En la plaza Burg, donde se encuentra el Ayuntamiento, nos hemos topado con varias bodas. Y hasta un grupo de ruteros ha conseguido hacerse una foto con los novios, a pesar de la poca amabilidad generalizada de los flamencos, estos han aceptado e incluso han sonreído.
Esta visita guiada ha finalizado en la Plaza Mayor (Grote Markt) con una foto oficial. En esta misma y abarrotada plaza hemos podido disfrutar de un mini concierto de un coro antes de ir a comer. Hoy creo que nadie ha tenido queja de la comida, perrito caliente y frites (patatas fritas).
Tras el almuerzo, Juan Rodríguez-Villa, Presidente de la Cámara de Comercio de España en Bélgica y Luxemburgo, ha impartido una conferencia sobre el funcionamiento de la Cámara. Esta charla ha tenido lugar en el patio del antiguo Hospital de San Juan, que hoy es un centro de congresos. Respecto a las discordantes versiones que los jóvenes han escuchado sobre Carlos V ha recordado que “todo es del color del cristal con el que se mira”.
Para finalizar el acto, el aula de música nos ha ofrecido un maravilloso concierto. El grupo de percusión nos ha dejado boquiabiertos con las dos obras que ha interpretado. Para finalizar el concierto todos nos hemos animado a cantar “Panameña vida mía”. Les dejo varios vídeos en los que espero que puedan apreciar la felicidad de sus caras al hacer música. Se nota que disfrutan con lo que hacen.
En la salle gothique del Ayuntamiento el cónsul honorario de España en Brujas y el Concejal de obras públicas y de patrimonio cultural, ha recibido a la expedición. Louis Verbeke, cónsul honorario, ha reconocido que se siente orgulloso de encontrar un montón de jóvenes, espontáneos y con interés. Les ha recordado que son embajadores de su país.
Para terminar la jornada y despedirnos de Bélgica, hemos recorrido las calles de Gante antes de ir al campamento. Mañana ponemos ya rumbo a París, gracias Bélgica por estos días.