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	<title>ROBIN DE LOS LAGOS | EL FARO DE AQUALUNG - Blogs elnortedecastilla.es</title>
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		<title>ROBIN DE LOS LAGOS | EL FARO DE AQUALUNG - Blogs elnortedecastilla.es</title>
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		<pubDate>Mon, 18 May 2026 11:24:30 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Vicente Álvarez</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[LIBROS DE CABECERA]]></category>
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		<description><![CDATA[(“Robin de los Lagos”. 1950. Ed. Toray. Sexta novela de Arnaldo Visconti para la colección Pabellón Negro). El gobernador de Nueva Inglaterra, Lord Westling, se enfrenta a una sublevación capitaneada por un hombre al que llaman Robin de los Lagos, un hombre del que nadie conoce su identidad, que siempre va con el rostro cubierto [&#8230;]]]></description>
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El gobernador de Nueva Inglaterra, Lord Westling, se enfrenta a una sublevación capitaneada por un hombre al que llaman Robin de los Lagos, un hombre del que nadie conoce su identidad, que siempre va con el rostro cubierto por una máscara y viste piel parduzca moteada de color verde, el mejor ropaje para moverse por los montes, pareciendo un tronco con verde musgo. Robin de los Lagos ha atacado, junto a sus hombres, los Green Boys, a toda una compañía de soldados ingleses. No han matado a nadie. Han hecho algo casi peor. Los han humillado, desnudado, rasurado las cabezas y pegadas al cuerpo cientos de plumas. El mejor corsario inglés, el Comodoro Kirk Kemper, llega para hacerse cargo de la insurrección. A diferencia del gobernador, quien piensa que Robin de los Lagos es sólo un bandolero, el Comodoro cree que es el cabecilla de una rebelión contra Inglaterra. Un impuesto sobre el té, que es la bebida más apreciada allí, ha sido la llama que ha prendido la mecha de la insurrección.<br>
Un topo del gobernador filtra que Robin acudirá a una cita a una taberna. Allí, en «Río Arriba», le espera Pamela Irving, hermosa y hechicera, uno de los mejores agentes secretos de Nueva Inglaterra. Una mujer que, en el fondo de su corazón, anida un odio mortal contra el enmascarado Robín, al que juzga verdugo de su hermano el capitán Walters, quien se había levantado la tapa del cráneo de un pistoletazo, incapaz de soportar la humillación de haberse visto emplumado por los Green Boys. A “Río Arriba” llega un pirata, el capitán Randolf Bronson quien, nada más ver a Pamela, se encapricha locamente de ella. El problema surge cuando en la taberna aparece Jack Westling, el hijo del gobernador y prometido de Pamela. Los dos hombres pelean y los soldados del rey los arrestan y encarcelan. A causa de la trifulca, se ha perdido la oportunidad de descubrir la verdadera identidad de Robin de los Lagos…<br>
Juntos en el calabozo los dos hombres planean una fuga para citarse a muerte en el exterior. Mientras tanto, ataque tras ataque, Robin de los Lagos, un idealista, un romántico, un loco desafía a fuerzas enormes, las orgullosas huestes británicas. La guerra está a punto de estallar. Y los Grandes Lagos, el Mediterráneo de América, a punto de convertirse en escenario de la feroz lucha de Robín de los Lagos y Bronson por un bando (apoyados por los hurones), contra el Imperio, encabezado por Kirk Kemper, Lord Westling y… Pamela Walters, por otro (más sus aliados, los iroqueses). Y a propósito, ¿quién es en realidad Robin de los Lagos? ¿Con qué giro de guion nos sorprenderá esta vez Arnaldo Visconti?<br>
La calidad de esta serie sigue en todo lo alto, explotando las características que definen el estilo de Debrigode: una imaginación portentosa, una gran documentación y un estilo que, por momentos, muestra inflexiones de apasionada vehemencia y de poético empuje, en especial cuando las cosas del <em>cuore</em> asoman: “pero el poderoso imán de femenina belleza que era Pamela Walters iba actuando sobre el frío británico a modo de tibios rayos de sol fundiendo un témpano. Un sol que al perdurar convertiría el témpano en arroyos tumultuosos…”.<br>
En fin, como he leído por algún lado, “Robin de los Lagos” es la excusa perfecta para presentarnos a un émulo de Robin Hood trasladando la acción, en este caso, del bosque de Sherwood a los inconmensurables territorios del Canadá.</p>
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