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	<title>EL FARO DE AQUALUNGVicente Álvarez &#8211; EL FARO DE AQUALUNG</title>
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		<title>EL LIBRO DE PIEL DE TIBURÓN</title>
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		<pubDate>Thu, 16 Jul 2026 10:53:26 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Vicente Álvarez</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Seguimos con el escritor más loco de la historia de la literatura. En esta ocasión el artefacto que nos regala lleva como peculiar título “El libro de piel de tiburón”. En él nos encontramos con Odgen Farlow, un tipo que está siendo sometido a un interrogatorio implacable por parte de unos policías racistas y violentos [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="https://blogs.elnortedecastilla.es/vicentealvarez/wp-content/uploads/sites/3/2026/07/retiburon.jpg"><img fetchpriority="high" decoding="async" class="alignleft size-medium wp-image-4296" src="https://blogs.elnortedecastilla.es/vicentealvarez/wp-content/uploads/sites/3/2026/07/retiburon-212x300.jpg" alt="" width="212" height="300" srcset="https://blogs.elnortedecastilla.es/vicentealvarez/wp-content/uploads/sites/3/2026/07/retiburon-212x300.jpg 212w, https://blogs.elnortedecastilla.es/vicentealvarez/wp-content/uploads/sites/3/2026/07/retiburon.jpg 395w" sizes="(max-width: 212px) 100vw, 212px" /></a>Seguimos con el escritor más loco de la historia de la literatura. En esta ocasión el artefacto que nos regala lleva como peculiar título “El libro de piel de tiburón”. En él nos encontramos con Odgen Farlow, un tipo que está siendo sometido a un interrogatorio implacable por parte de unos policías racistas y violentos que le consideran culpable de la desaparición y asesinato de Peter van Dervelpen. Llevado al límite por la sed, el hambre y el agotamiento acaba confesando aquello que no ha cometido, con la esperanza de que su historia inventada acabe con la tortura. El problema es que todos los datos que proporciona a la policía, incluida la ubicación del cadáver, resultan ser ciertos, lo que parece condenarle directamente a la silla eléctrica. Cuando los lectores pensábamos que Harry Stephen Keeler procedería a demostrar la inocencia del acusado, nos sorprende con uno de sus habituales giros de guion presentándonos ahora a Joe Long Buffalo, un nativo americano que viaja a Chicago y necesita llegar a toda costa a Holy Place, lugar peligrosísimo donde el crimen campa a sus anchas y donde necesita hablar con el jefe mafioso Mullarkey para resolver un asunto personal. Su conversación se extiende a lo largo de varios capítulos, mientras descubrimos que Slick, el hermano de Mullarkey, tiene la clave para la futura felicidad de Joe Long Buffalo y su prometida. Por desgracia, Slick está fugado… Por el medio, y por si esto fuera poco, nos encontramos con el doctor Adair, un médico retenido por unos gánsteres en un apartamento de Nebraska. Por suerte, el destino de todos estos personajes se entrelaza con un libro de proverbios chinos encuadernado en piel de tiburón cuyas sabias enseñanzas ayudarán a todos los protagonistas a superar sus problemas y aprietos. Por supuesto, antes de poner el punto final al libro, HSK volverá a Odgen Farlow y nos mostrará los ensayos y preparativos del juicio que su abogado, un tipo sin escrúpulos, tiene pensado utilizar para acabar con un rival político. Ogden parece condenado, pero el libro con cubierta de piel de tiburón aún tiene una sorpresa más que ofrecer…</p>
<p>En fin, HSK nos regala, como siempre, una trama laberíntica disparatada en la que no faltan sus característicos giros, casualidades imposibles y personajes peculiares. Un viaje lleno de altibajos por un país de las maravillas, escrito en su muy particular e inconfundible estilo, que resulta extravagante e hipnótico, aunque tal vez, hay que decirlo, no contenga las mismas sombras inquietantes que muchas de sus otras obras. Por supuesto, la sorpresa final es típica de Keeler y la solución al misterio de cómo la confesión de Farlow podría ser cierta es completamente descabellada, una auténtica locura que sólo tiene sentido en el mundo que acostumbra a regalarnos Harry Stephen Keeler.</p>
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		<title>LAS GIGANTEAS</title>
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		<pubDate>Tue, 30 Jun 2026 11:41:55 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Vicente Álvarez</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[LIBROS DE CABECERA]]></category>
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		<description><![CDATA[Continuamos con las novelas del ciclo de Valladolid firmadas por Francisco Umbral. “Las giganteas” es, seguramente, una de las novelas más poéticas y líricas de su autor. La trama gira en torno a Francesillo (el &#8220;alter ego&#8221; adolescente del autor) mientras realiza un viaje en barca por el río que atraviesa la ciudad, sirviendo como [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="https://blogs.elnortedecastilla.es/vicentealvarez/wp-content/uploads/sites/3/2026/06/las-giganteas.jpg"><img decoding="async" class="alignleft size-medium wp-image-4293" src="https://blogs.elnortedecastilla.es/vicentealvarez/wp-content/uploads/sites/3/2026/06/las-giganteas-203x300.jpg" alt="" width="203" height="300" srcset="https://blogs.elnortedecastilla.es/vicentealvarez/wp-content/uploads/sites/3/2026/06/las-giganteas-203x300.jpg 203w, https://blogs.elnortedecastilla.es/vicentealvarez/wp-content/uploads/sites/3/2026/06/las-giganteas.jpg 330w" sizes="(max-width: 203px) 100vw, 203px" /></a>Continuamos con las novelas del ciclo de Valladolid firmadas por Francisco Umbral.<br />
“Las giganteas” es, seguramente, una de las novelas más poéticas y líricas de su autor.<br />
La trama gira en torno a Francesillo (el &#8220;alter ego&#8221; adolescente del autor) mientras realiza un viaje en barca por el río que atraviesa la ciudad, sirviendo como una clara metáfora del paso de la infancia a la adolescencia.<br />
“El río era grande, pardo, ancho, de un oro sucio, de un verde duro, de un negro rojo, el río era lento, raudo, solemne, salvaje, lleno de tribus y palacios, lleno de dioses y pirañas, lleno de muertos y de buques, el río venía nunca supe de dónde e iba hacia la muerte, la velocidad, la presa, el vacío, la nada, como el Finisterre de las cosas o el corte a pico de los mares, sonando a coro de ángeles machos bajo los puentes, sonando a primavera menstrual, errática y desnuda, en primavera”.<br />
Francesillo surca el río con la intención de llegar hasta un pequeño islote donde crece un campo de girasoles gigantes. La península de las giganteas será el final del camino tras cruzar la península de las águilas, la península de las Teresas, la península de Los Negrales, la península de los gitanos o la improbable península de las niñas que se bañan en combinación. Le acompañará en este viaje lírico y alegórico un niño que años atrás se ahogó en el río, un niño mágico, legendario, narrativo, sabio, que asciende de lo más profundo de las aguas a lo más alto del cielo, llevado por las águilas luciferes y amigas: el Olvidito. En su viaje Francesillo se encontrará con multitud de personajes que desarrollan su vida en los márgenes del río: Olivia, la dueña del embarcadero, que alquila barcas a peseta, los gitanos, cuyos ritos y conductas, intrigan tanto a Francesillo, las monjitas cuidando con esmero su huerto, las bañistas, alegres y desinhibidas, el cabo Bonaparte y sus hombres, el Catarro, hombre mítico del río, una especie de Neptuno en camiseta, escritores locales, bellas solteronas en tándem, todo ello adornado con imágenes fascinantes, como como Colón paseando, ya viejo, a las afueras o Ana de Austria besándose con Fabio Nelli (eso sí, todo verde, fluyente y elegante).<br />
El río (con sus desbordamientos y sus heladas, con sus muertos y sus cangrejos, con el mítico Catarro) funciona como una gran alegoría acuática y sirve para contarnos la crónica lírica de la vieja ciudad tolteca (Valladolid), la ciudad es el río que va a dar en el río, que es su morir, mientras asistimos a la eterna guerra latente entre gitanos y payos y a la guerra simbólica entre águilas y padres Pietistas (ángeles y demonios en un retablo vivo).<br />
“Miraba las giganteas, a mí ya no me gustaban, las semillas, las pipas, su sabor, ni tiernas ni secas, ni tostadas ni crudas, ni saladas ni sosas. Era un sabor de infancia, el sabor de la infancia, y comprendí de pronto que yo había dejado de ser niño. Mi infancia moría allí, al borde dorado y umbrío de las giganteas. ¿Había existido el Olvidito? El niño mágico que surgió de lo profundo del río y se perdió en lo profundo del cielo. El niño a flote, el niño aparecido, el niño sabio, el niño eterno, el niño volador, el amigo de las águilas, el puro niño puro, ¿no era yo mismo, quizá, mi eterno niño interior, una invención mía?”.<br />
En fin, una maravilla, otra más, de Francisco Umbral en este su mítico e imprescindible ciclo de las novelas de Valladolid, narrativa exquisita y envolvente, crónica lírica de su juventud, poética y evocadora, de ritmo fluido y casi musical, realismo mágico a la orilla del Pisuerga. Y al final, tras el largo viaje, Francesillo, que es como Ulises, acabará volviendo a casa…</p>
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		<title>LA REDENCIÓN DE BRASFOR</title>
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		<pubDate>Tue, 16 Jun 2026 07:32:30 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Vicente Álvarez</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[LIBROS DE CABECERA]]></category>
		<post_tag><![CDATA[Debrigode]]></post_tag>

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		<description><![CDATA[(“La redención de Brasfor”. 1950. Ed. Toray. Octava novela de Arnaldo Visconti para la colección Pabellón Negro). “Quien siembra llantos, abre surcos de infierno, Brasfor”. El sanguinario pirata Brasfor asolaba las costas del Mediterráneo a finales del siglo XVII. Muchas leyendas circulaban alrededor de él. Nadie le había visto pero muchos le habían sufrido. Sólo [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="https://blogs.elnortedecastilla.es/vicentealvarez/wp-content/uploads/sites/3/2026/06/Pabellon-Negro-08AA.jpg"><img decoding="async" class="alignleft size-medium wp-image-4287" src="https://blogs.elnortedecastilla.es/vicentealvarez/wp-content/uploads/sites/3/2026/06/Pabellon-Negro-08AA-192x300.jpg" alt="" width="192" height="300" srcset="https://blogs.elnortedecastilla.es/vicentealvarez/wp-content/uploads/sites/3/2026/06/Pabellon-Negro-08AA-192x300.jpg 192w, https://blogs.elnortedecastilla.es/vicentealvarez/wp-content/uploads/sites/3/2026/06/Pabellon-Negro-08AA.jpg 315w" sizes="(max-width: 192px) 100vw, 192px" /></a>(“La redención de Brasfor”. 1950. Ed. Toray. Octava novela de Arnaldo Visconti para la colección Pabellón Negro).<br />
“Quien siembra llantos, abre surcos de infierno, Brasfor”.<br />
El sanguinario pirata Brasfor asolaba las costas del Mediterráneo a finales del siglo XVII. Muchas leyendas circulaban alrededor de él. Nadie le había visto pero muchos le habían sufrido. Sólo el forjador Felini le conocía. Quince años atrás se presentó el pirata en su forja y dejó a su cargo a un niño de tres años, con el encargo de que lo cuidara y le enseñara los trucos de la esgrima. Al cumplir dieciocho años regresaría el pirata a por él. Ahora había llegado el momento. Brasfor regresó a por Chesco y, con la promesa de convertirlo en mosquetero del rey, le proporcionó una carta dirigida a un caballero residente en París llamado Lyon Darsonval. En la isla de Mallorca ocurre algo parecido. El pirata Brasfor dejó a un niño a cargo de María Gallart, con el compromiso de volver a por él cuando cumpliera dieciocho años. También a Roger le deja una credencial para que en París el caballero Lyon Darsonval le otorgue acceso al Cuerpo de Mosqueteros del Rey. Paralelamente, al convento de Damas Negras de Lyon llegó Lascar Lambert, escudero del caballero Darsonval, con el encargo de recoger a la niña Marcela quien, gracias a dicho caballero, había ingresado en el convento. Durante unos años Lambert enseñó los trucos de la esgrima a Marcela, quien pasaría a llamarse Marcel Mistral y a vestir como hombre para entrar en el Cuerpo de Mosqueteros del Rey…<br />
En París conocemos a Lyon Darsonval, uno de los hombres más poderosos de Francia donde disfruta de un privilegio excepcional al mantener una estrecha amistad con la marquesa de Maintenon, amante del rey Luis XVI. Los tres jóvenes conocen por fin a su protector y Chesco Fellini, Roger Gallart y Marcel Mistral son recibidos por Su Excelencia. El encuentro resulta algo tenso, sobre todo porque Marcel/Marcela recrimina agriamente a Darsonval el insultar y vejar a Vatel, su propio hijo (un enano de piernas torcidas), delante de tres desconocidos como eran ellos. Cuando termina la entrevista se quedan solos Darsonval y su fiel escudero Lascar Lambert. Es entonces cuando descubrimos que el grotesco Darsonval, con papada, barrigón y mofletes empolvados no es otro que el atlético y musculoso pirata Brasfor…<br />
A continuación, los tres jóvenes conocen a la marquesa de Maintenon quien les confiesa que Su Majestad ha dispuesto que convendría tener paz con España, una paz sólida. Ha firmado un tratado, y por tres veces los mensajeros que llevaban este tratado a la Corte de Madrid, han sido eliminados. Su primera misión consistirá en acompañar y proteger a una dama española, Leonor del Olmo, quien ha aceptado ser mensajera de reyes. Tendrán que escoltarla hasta Saint Malo, donde se subirá a un barco que le está esperando para llevarla hasta España. A la misión se apunta Vatel, convirtiéndose los tres mosqueteros en cuatro (“cuatro somos, cuatro compañeros pactando amistad, y cada uno acudiendo en ayuda de los otros tres si el caso lo requiere”). Nada más salir de París tendrán que hacer frente a una emboscada que solucionan de la mejor manera. Conscientes de que durante el camino sufrirán otros ataques y que se trata de una misión en la que la astucia ha de vencer (y en el tema de la astucia Marcel/Marcela se destapa como una experta), consiguen engañar a sus perseguidores, haciendo que doña Leonor vista ropa masculina y haga el viaje a caballo.<br />
A partir de este momento, una vez que embarca rumbo a España doña Leonor, la novela da un giro puesto que los cuatro mosqueteros deciden sumarse a una flota que se dispone a zarpar rumbo a Argelia con la intención de capturar al famoso pirata Brasfor, con la recompensa de que el afortunado que consiga atraparlo se convertirá en uno de los primeros Mosqueteros de Francia. Las cosas, sin embargo, se tuercen rápidamente, pues la flota es vencida por los moros, nuestros protagonistas hechos prisioneros y en el mercado de Abderrahim son subastados. Es entonces cuando, en medio de la subasta, aparece el pirata Brasfor. Abderrahim le recibe con entusiasmo y le recuerda que tiene el privilegio de elegir un esclavo como pago de su constante amistad. Brasfor elige al enano Vatel (en realidad, su hijo, aunque ninguno de los cuatro mosqueteros lo saben, ni siquiera el propio Vatel). Brasfor, además, puja por Marcel/Marcela. Sin embargo, su gran enemigo Abubeker el Tortuxi no está dispuesto a permitir que Brasfor se salga con la suya, empezando así una dura subasta. A la vez, una pequeña Nubia de quince años reconoce en Marcel a una mujer. Al final termina la pendencia/subasta en un duelo a muerte del que resulta vencedor Brasfor… Marcela está completamente desconcertada. ¿Quién era aquel hombre que había dado cofres de plata y joyas por ella? ¿Quién era aquel hombre, odiado por Roger y Chesco, que había sostenido un duelo feroz de titán contra quien quiso comprarla? En las últimas páginas Debrigode/Arnaldo Visconti nos descubrirá toda la historia de los tres jóvenes, asistiremos a la liberación de Roger y Chesco, al reencuentro de los cuatro y al descubrimiento de todos los secretos, más alguna sorpresa de última hora. En definitva, a la redención del sanguinario pirata Brasfor.<br />
La serie Pabellón Negro termina así, con esta novela, y lo hace a lo grande. Si las siete novelas anteriores habían sido fantásticas, entretenidísimas y dotadas de altísima calidad, con “La redención de Brasfor” Debrigode se supera. Esta peculiar versión/homenaje de “Los tres mosqueteros” es una absoluta maravilla. Y al igual que las otras siete, y en ese sentido todavía con más motivo, necesitaría una urgentísima puesta a punto y una reedición como Dios manda. Ojalá algún día podamos verlo.</p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>EL VERDUGO DE LA MEDIANOCHE</title>
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		<pubDate>Thu, 28 May 2026 11:39:07 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Vicente Álvarez</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[LIBROS DE CABECERA]]></category>
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		<description><![CDATA[(“El verdugo de la medianoche”. 1950. Ed. Toray. Séptima novela de Arnaldo Visconti para la colección Pabellón Negro). “El verdugo de la medianoche” nos presenta a Hugo Chamfort un campesino que sueña con poder portar y utilizar una espada, aunque es conocedor que eso sólo es privilegio de caballeros. Está enamorado en silencio de Adela [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="https://blogs.elnortedecastilla.es/vicentealvarez/wp-content/uploads/sites/3/2026/05/Pabellon-Negro-07AA.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignleft size-medium wp-image-4283" src="https://blogs.elnortedecastilla.es/vicentealvarez/wp-content/uploads/sites/3/2026/05/Pabellon-Negro-07AA-195x300.jpg" alt="" width="195" height="300" srcset="https://blogs.elnortedecastilla.es/vicentealvarez/wp-content/uploads/sites/3/2026/05/Pabellon-Negro-07AA-195x300.jpg 195w, https://blogs.elnortedecastilla.es/vicentealvarez/wp-content/uploads/sites/3/2026/05/Pabellon-Negro-07AA.jpg 315w" sizes="auto, (max-width: 195px) 100vw, 195px" /></a>(“El verdugo de la medianoche”. 1950. Ed. Toray. Séptima novela de Arnaldo Visconti para la colección Pabellón Negro). “El verdugo de la medianoche” nos presenta a Hugo Chamfort un campesino que sueña con poder portar y utilizar una espada, aunque es conocedor que eso sólo es privilegio de caballeros. Está enamorado en silencio de Adela de Rochelar, hija del marqués de Rochelar, el dueño de todas las tierras en cien leguas a la redonda, y sabe que, sólo convirtiéndose en un caballero, podría aspirar a conquistar a su amada. Un día, mientras bebe unas sidras en una taberna, coincide con Jarnac d’Eperlan, un espadachín gascón, aventurero y fugitivo de la justicia Real, quien parece dispuesto a introducirle en el noble arte de la esgrima. El espadachín le anima a que coja una de sus espadas y ambos practican durante unos minutos, con la mala suerte de que en la taberna aparece Claudio de Rochelar, el pendenciero hijo del marqués, que le reprocha a Hugo el permitirse la osadía de empuñar espada. Tras humillarle en público y atacarle, Hugo se defiende pegando un puñetazo a Claudio. El resto es bien sabido. Al día siguiente los hombres del marqués acuden a la casa de Hugo Chamfort para detenerle. El castigo que le espera por haber abofeteado al hijo del señor marqués no es otro que la horca o permanecer de por vida en la Bastilla. El padre de Hugo le ruega al marqués que tenga piedad de su hijo. La propia Adela, de forma muy despectiva, le dice a su padre que no lo ahorquen, que unos años en la cárcel bastarán porque “al fin y al cabo, de un borracho gañán, cualquier villanía es de esperar”. Aquellas palabras quedan grabadas a sangre y fuego en Hugo Chamfort. Finalmente, el marqués decide también librarle de la cárcel, pero le obliga a marchar lejos de Francia, a las Américas, donde le acompañará el espadachín Jarnac d’Eperlan. Los que sigue son las peripecias de los dos hombres en las álgidas e inexploradas tierras canadienses, un auténtico pudridero en el que el aire congelado llenaba los ojos, cegándolos, cortaba los labios, y sembraba la epidermis de sabañones, agrietando las manos, mordiendo la nariz y poniendo rígidas las barbas que lucían todos. Pasados los años y tras múltiples penurias, Chamfort decide regresar a Francia. Un antiguo vecino, Lucien Delorme, le ha enviado una carta en la que le hace saber que el marqués metió en la cárcel a su padre, que allí murió, y su madre lo hizo apenas cinco días después; además, su hermana vive amancebada con Claudio de Rochelar. Hugo Chamfort clama venganza y vuelve a París, donde ha estallado la revolución francesa. Nada más llegar, se entera de que su amada Adela va camino de la guillotina. Hugo se presenta ante Robespierre y consigue un salvoconducto. Con él, consigue salvar de la guillotina a Adela, con la excusa de pedirla en matrimonio. Huyen juntos de París, pero Hugo se mantiene muy distante (no ha olvidado las palabras humillantes con las que ella le despidió). Su única obsesión es devolverla a su padre, convertido en uno de los principales opositores al gobierno del terror instaurado por Robespierre, y asesinar al marqués con sus propias manos en venganza por la muerte de sus padres. Claro que Debrigode nos tiene preparadas unas cuantas sorpresas, un combate a muerte entre el marqués y Hugo, la aparición de su hermana casada con su mortal enemigo Claudio de Rochelar y la constatación de que los que creía que eran amigos y hermanos no eran tales.</p>
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		<title>REDES Y BESTIAS</title>
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		<pubDate>Tue, 19 May 2026 17:55:05 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Vicente Álvarez</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[LIBROS DE CABECERA]]></category>
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		<description><![CDATA[Arma, una madre soltera rodeada de miedos. Miedo a la pobreza, a perder el trabajo, a no tener dinero para dar de comer a su hijo. (“La distancia entre riqueza y pobreza se mide en miedo”). Lanzo, un biólogo de raza y un ecologista radical obligado a matar a una especie única. Los dos viven [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="https://blogs.elnortedecastilla.es/vicentealvarez/wp-content/uploads/sites/3/2026/05/Redes-y-bestias.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignleft size-medium wp-image-4280" src="https://blogs.elnortedecastilla.es/vicentealvarez/wp-content/uploads/sites/3/2026/05/Redes-y-bestias-197x300.jpg" alt="" width="197" height="300" srcset="https://blogs.elnortedecastilla.es/vicentealvarez/wp-content/uploads/sites/3/2026/05/Redes-y-bestias-197x300.jpg 197w, https://blogs.elnortedecastilla.es/vicentealvarez/wp-content/uploads/sites/3/2026/05/Redes-y-bestias.jpg 405w" sizes="auto, (max-width: 197px) 100vw, 197px" /></a>Arma, una madre soltera rodeada de miedos.<br />
Miedo a la pobreza, a perder el trabajo, a no tener dinero para dar de comer a su hijo.<br />
(“La distancia entre riqueza y pobreza se mide en miedo”).<br />
Lanzo, un biólogo de raza y un ecologista radical obligado a matar a una especie única.<br />
Los dos viven en Ciudad Máquina: un escenario escalofriante de 30 millones de habitantes, una ciudad que nunca duerme.<br />
Y luego está Erika Battembert, la Suma Carnicera, la Pornobestia del exitoso programa de TV Élite Rosa.<br />
O de cuando no hay basura suficiente y la verdad ya no interesa.<br />
(“Dame una decapitación en directo y moveré el mundo”).<br />
Las redes sociales alimentando mentiras, exageraciones, insultos.<br />
Las redes sociales convertidas en trituradoras para destrozar vidas.<br />
En trincheras desde donde escupir invectivas populistas y extremistas.<br />
(“Pasen, vean y linchen a la Madre monstruo”).<br />
Ángel Vallecillo lo ha vuelto a hacer.<br />
Nos ha vuelto a regalar otra maravilla.<br />
No es que sea una lectura imprescindible.<br />
Es que es urgente.<br />
Los 21 gramos necesarios para recuperar el alma/Arma.</p>
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		<title>ROBIN DE LOS LAGOS</title>
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		<pubDate>Mon, 18 May 2026 11:24:30 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Vicente Álvarez</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[LIBROS DE CABECERA]]></category>
		<post_tag><![CDATA[Debrigode]]></post_tag>

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		<description><![CDATA[(“Robin de los Lagos”. 1950. Ed. Toray. Sexta novela de Arnaldo Visconti para la colección Pabellón Negro). El gobernador de Nueva Inglaterra, Lord Westling, se enfrenta a una sublevación capitaneada por un hombre al que llaman Robin de los Lagos, un hombre del que nadie conoce su identidad, que siempre va con el rostro cubierto [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="https://blogs.elnortedecastilla.es/vicentealvarez/wp-content/uploads/sites/3/2026/05/Pabellon-Negro-06AA.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignleft size-medium wp-image-4277" src="https://blogs.elnortedecastilla.es/vicentealvarez/wp-content/uploads/sites/3/2026/05/Pabellon-Negro-06AA-195x300.jpg" alt="" width="195" height="300" srcset="https://blogs.elnortedecastilla.es/vicentealvarez/wp-content/uploads/sites/3/2026/05/Pabellon-Negro-06AA-195x300.jpg 195w, https://blogs.elnortedecastilla.es/vicentealvarez/wp-content/uploads/sites/3/2026/05/Pabellon-Negro-06AA.jpg 315w" sizes="auto, (max-width: 195px) 100vw, 195px" /></a>(“Robin de los Lagos”. 1950. Ed. Toray. Sexta novela de Arnaldo Visconti para la colección Pabellón Negro).<br />
El gobernador de Nueva Inglaterra, Lord Westling, se enfrenta a una sublevación capitaneada por un hombre al que llaman Robin de los Lagos, un hombre del que nadie conoce su identidad, que siempre va con el rostro cubierto por una máscara y viste piel parduzca moteada de color verde, el mejor ropaje para moverse por los montes, pareciendo un tronco con verde musgo. Robin de los Lagos ha atacado, junto a sus hombres, los Green Boys, a toda una compañía de soldados ingleses. No han matado a nadie. Han hecho algo casi peor. Los han humillado, desnudado, rasurado las cabezas y pegadas al cuerpo cientos de plumas. El mejor corsario inglés, el Comodoro Kirk Kemper, llega para hacerse cargo de la insurrección. A diferencia del gobernador, quien piensa que Robin de los Lagos es sólo un bandolero, el Comodoro cree que es el cabecilla de una rebelión contra Inglaterra. Un impuesto sobre el té, que es la bebida más apreciada allí, ha sido la llama que ha prendido la mecha de la insurrección.<br />
Un topo del gobernador filtra que Robin acudirá a una cita a una taberna. Allí, en «Río Arriba», le espera Pamela Irving, hermosa y hechicera, uno de los mejores agentes secretos de Nueva Inglaterra. Una mujer que, en el fondo de su corazón, anida un odio mortal contra el enmascarado Robín, al que juzga verdugo de su hermano el capitán Walters, quien se había levantado la tapa del cráneo de un pistoletazo, incapaz de soportar la humillación de haberse visto emplumado por los Green Boys. A “Río Arriba” llega un pirata, el capitán Randolf Bronson quien, nada más ver a Pamela, se encapricha locamente de ella. El problema surge cuando en la taberna aparece Jack Westling, el hijo del gobernador y prometido de Pamela. Los dos hombres pelean y los soldados del rey los arrestan y encarcelan. A causa de la trifulca, se ha perdido la oportunidad de descubrir la verdadera identidad de Robin de los Lagos…<br />
Juntos en el calabozo los dos hombres planean una fuga para citarse a muerte en el exterior. Mientras tanto, ataque tras ataque, Robin de los Lagos, un idealista, un romántico, un loco desafía a fuerzas enormes, las orgullosas huestes británicas. La guerra está a punto de estallar. Y los Grandes Lagos, el Mediterráneo de América, a punto de convertirse en escenario de la feroz lucha de Robín de los Lagos y Bronson por un bando (apoyados por los hurones), contra el Imperio, encabezado por Kirk Kemper, Lord Westling y… Pamela Walters, por otro (más sus aliados, los iroqueses). Y a propósito, ¿quién es en realidad Robin de los Lagos? ¿Con qué giro de guion nos sorprenderá esta vez Arnaldo Visconti?<br />
La calidad de esta serie sigue en todo lo alto, explotando las características que definen el estilo de Debrigode: una imaginación portentosa, una gran documentación y un estilo que, por momentos, muestra inflexiones de apasionada vehemencia y de poético empuje, en especial cuando las cosas del <em>cuore</em> asoman: “pero el poderoso imán de femenina belleza que era Pamela Walters iba actuando sobre el frío británico a modo de tibios rayos de sol fundiendo un témpano. Un sol que al perdurar convertiría el témpano en arroyos tumultuosos…”.<br />
En fin, como he leído por algún lado, “Robin de los Lagos” es la excusa perfecta para presentarnos a un émulo de Robin Hood trasladando la acción, en este caso, del bosque de Sherwood a los inconmensurables territorios del Canadá.</p>
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		<title>EL HOMBRE DEL JUICIO FINAL</title>
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		<pubDate>Sat, 16 May 2026 09:28:23 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Vicente Álvarez</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[LIBROS DE CABECERA]]></category>
		<post_tag><![CDATA[Silver Kane]]></post_tag>

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		<description><![CDATA[Al agente secreto Jess Tunder le encargan silenciar a un ex enlace llamado Yavrenko que se esconde en la ciudad rusa de Novgorod. Antes de viajar, su mujer dice haber hablado con un hombre idéntico a él. ¿Ha podido su mujer confundirle con otro hombre? ¿Quién era aquel hombre? ¿Había existido alguna vez? Tunder se [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="https://blogs.elnortedecastilla.es/vicentealvarez/wp-content/uploads/sites/3/2026/05/El-hombre-del-juicio-final.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignleft size-medium wp-image-4274" src="https://blogs.elnortedecastilla.es/vicentealvarez/wp-content/uploads/sites/3/2026/05/El-hombre-del-juicio-final-208x300.jpg" alt="" width="208" height="300" srcset="https://blogs.elnortedecastilla.es/vicentealvarez/wp-content/uploads/sites/3/2026/05/El-hombre-del-juicio-final-208x300.jpg 208w, https://blogs.elnortedecastilla.es/vicentealvarez/wp-content/uploads/sites/3/2026/05/El-hombre-del-juicio-final.jpg 448w" sizes="auto, (max-width: 208px) 100vw, 208px" /></a>Al agente secreto Jess Tunder le encargan silenciar a un ex enlace llamado Yavrenko que se esconde en la ciudad rusa de Novgorod. Antes de viajar, su mujer dice haber hablado con un hombre idéntico a él. ¿Ha podido su mujer confundirle con otro hombre? ¿Quién era aquel hombre? ¿Había existido alguna vez? Tunder se pasa por París, donde tiene que recoger un coche para viajar hasta la URSS y en París intentan asesinarlo. En la huida tropieza con una mujer a la que persigue su exmarido. Esa mujer le dice que en sueños se expresaba como si fuese otro hombre llamado Villard mientras no paraba de repetir que llegaba el juicio final. Se producen a continuación diversos episodios en los que todo el mundo le confunde con el tal Villard. Incluso es detenido por la policía y encarcelado. Allí le enseñan una ficha policial con su rostro y le acusan de haber asesinado a una mujer y un niño. El nombre que aparece en la ficha policial es el de Villard. Todo el mundo le sigue confundiendo con él. Tunder se pone en contacto con la Embajada británica y le confirman que su mujer está en París comiendo en un restaurante llamado La flor de Lis. Se escapa de la Comisaría y se esconde en un hotel. Allí aparece su mujer. Le dice que ha estado con él comiendo en La flor de Lis, algo que es imposible porque Jess no se ha movido del hotel. También conoce en ese momento, gracias a un periódico que lleva su mujer, que alguien amenaza con matar a medio millón de personas en París utilizando “gas nervioso”, alguien que pide al gobierno un rescate de cien millones de francos, alguien que ha llamado desde una cabina situada junto al restaurante La flor de Lis y ha dicho que se llamaba Villard. Un hombre, eso aseguran, con idéntica voz a la de Tunder. Al tiempo que piensa que se está volviendo loco, Jess sospecha de dónde puede venir la confusión. Se acerca al cementerio de Neuilly y sus pies le llevan hasta una tumba. En la inscripción en bronce se lee con perfecta claridad: JESS TUNDER 1825-1860. Alguien le había hablado de esa tumba hace tiempo. Alguien que en ese mismo momento le está apuntando con una pistola por la espalda. Se trata de Rex, un antiguo compañero del Servicio Secreto. Un maestro de los disfraces con quien compartió más de una misión. Alguien que creía muerto. Alguien que le conocía a la perfección. Alguien que se había hecho con un gran cargamento de “gas nervioso”. Él era sin duda el que había amenazado al gobierno francés con matar a medio millón de personas. ¿Era Rex el que se había estado haciendo pasar por él? Pero Rex tiene una gran cicatriz en la cara, así que es imposible que su mujer le confundiera con él. ¿Qué es lo que está ocurriendo? Jess Tunder tiene que evitar la masacre, pero no sabe por dónde empezar. Y mucho menos cuando Rex le clava un cuchillo en el pecho…<br />
Bien es conocida mi absoluta debilidad por Silver Kane, alias Francisco González Ledesma (¿o es al revés?). En “El hombre del juicio final” nos vuelve a regalar una auténtica lección de pulp del más alto nivel. Intriga a raudales, persecuciones en coche, entrada y salida continua de nuevos personajes y de nuevas situaciones, adrenalina a tope y una imaginación portentosa. En fin, Silver Kane en su salsa.</p>
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		<title>LA VENUS DE LOS PIRATAS</title>
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		<pubDate>Mon, 27 Apr 2026 12:19:13 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Vicente Álvarez</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[LIBROS DE CABECERA]]></category>
		<post_tag><![CDATA[Debrigode]]></post_tag>

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		<description><![CDATA[Tres capitanes piratas con cierta fama en el Caribe del año seiscientos setenta y dos se “alían” para encontrar a la llamada Venus de los Piratas: Trevor Beket, Marco Alonso y Fosco Rinaldi. ¿Y quién es la Venus de los Piratas? La leyenda dice que en tierra o isla ignorada habita una mujer diosa, que [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="https://blogs.elnortedecastilla.es/vicentealvarez/wp-content/uploads/sites/3/2026/04/Pabellon-Negro-05AA.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignleft  wp-image-4270" src="https://blogs.elnortedecastilla.es/vicentealvarez/wp-content/uploads/sites/3/2026/04/Pabellon-Negro-05AA-195x300.jpg" alt="" width="246" height="378" srcset="https://blogs.elnortedecastilla.es/vicentealvarez/wp-content/uploads/sites/3/2026/04/Pabellon-Negro-05AA-195x300.jpg 195w, https://blogs.elnortedecastilla.es/vicentealvarez/wp-content/uploads/sites/3/2026/04/Pabellon-Negro-05AA.jpg 315w" sizes="auto, (max-width: 246px) 100vw, 246px" /></a>Tres capitanes piratas con cierta fama en el Caribe del año seiscientos setenta y dos se “alían” para encontrar a la llamada Venus de los Piratas: Trevor Beket, Marco Alonso y Fosco Rinaldi. ¿Y quién es la Venus de los Piratas? La leyenda dice que en tierra o isla ignorada habita una mujer diosa, que manda sobre hombres y vidas. Una mujer que domina los corazones y los sentidos de los más atrevidos y perversos. Una mujer cuya sola aparición da sed y temblor. Sed de besarla y temblor de poseerla. Y que a la vez es pura, intocable… Una mujer que reina en sitio desconocido, donde los palacios tienen columnas de oro y las tumbas se abren a martillazos en suelo de plata. Donde las cuevas más hondas tienen luz propia porque diamantes y toda clase de piedras preciosas se engarzan en la roja tierra. Se dice, además, que en su palacio la Venus tiene una estatua que la representa tal como es… de puro oro macizo. En busca de ese Eldorado parten los tres piratas. Tienen una pista: hace medio año el capitán Verjam, joven, apuesto y célebre por su valentía, se hizo a la mar, diciendo que iba a conquistar a la Venus de los Piratas. Partió, jactándose de que él sería quien conquistara la Venus… y ya no se supo más de él. Se sabe que poseía un plano que daba la ruta a seguir para llegar hasta la Venus de los Piratas. Los tres piratas deciden poner rumbo a La Española donde vive su hermana, pues piensan que ella posee el plano o sabe algo referente a la singladura que conduce a la Venus. Sin embargo, Yvon Kerglass, otro capitán pirata, se les adelanta y consigue hacerse con parte de la pista: la latitud del particular Eldorado. Para hallar el punto exacto le faltaría el dato de la longitud y no tarda en descubrir que quien tiene ese dato es Justus Vandorf, el Buitre. El problema es que Vandorf está encarcelado en una pequeña isla francesa, preparado para ser conducido a La Martinica donde subirá al cadalso. Yvon Kerglass lo libera y hace un pacto con él. Juntos se dirigen a la “Isla sin Sol” donde se esconde la Venus y todos sus tesoros (una tierra llena de jardines de manzanas de oro bajo custodia de un dragón). Los otros tres piratas les seguirán de cerca y los cinco acaban por desembarcar en la Isla sin Sol para encontrarse con la Mujer de Oro.<br />
(¿Qué isla conocemos que sea volcánica, esté en el hemisferio Norte con longitud Este, dónde haya poblados llamados Taoro y Orotava? Y donde un árbol sea dragón, y los inviernos sean suaves, habiendo nieve que cubre una gran montaña. Efectivamente, Debrigode traslada Eldorado a Tenerife… A partir de este momento, la novela de aventuras adquiere tintes que flirtean con lo fantástico).<br />
Los cinco piratas encuentran a Klaus Verjam que está prisionero en una cueva y les habla de una reina de pura raza guanche y de cómo uno de los capitanes piratas morirá, aunque los restantes quedaran libres para volver a sus naves, y zarpar, o aliarse con la reina guanche, en una empresa que les reportará fabulosos tesoros. El problema es que un niño ciego ha de designar a aquel de los piratas que antes de amanecer morirá pues él, y sólo él, sabe quién fue el pirata que asesinó al prometido de la reina guanche. Quedan para el final muchas preguntas que depararán más de una sorpresa: ¿Quién es el pirata que asesinó al prometido de la reina? ¿Qué ocurrirá con los otros piratas? ¿Han engañado a la reina guanche para provocar una rebelión? Ah, y lo más importante, ¿es uno de los piratas quien dice ser?<br />
Quinta novela perteneciente a la serie Pabellón Negro escrita por Debrigode bajo la divisa Arnaldo Visconti y enésima prueba de que Debrigode era un auténtico mago dotado con una varita mágica especial para alumbrar todo tipo de aventuras utilizando para ello un estilo único, barroco, recargado, muy cuidado en el lenguaje, un estilo bastante alejado por cierto del que solía ser marca de fábrica en la mayoría de bolsilibros. En fin, este muy particular y original trasunto de la expedición a Eldorado, pero con las costas Canarias sustituyendo a las selvas ecuatoriales, es una auténtica pepita de oro. El listón sigue en todo lo alto en la serie Pabellón Negro.</p>
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		<title>LAS BÚSQUEDAS DE IVÁN MUR</title>
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		<pubDate>Tue, 14 Apr 2026 07:21:16 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Vicente Álvarez</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[LIBROS DE CABECERA]]></category>

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		<description><![CDATA[Recién terminada esta joya de Armando Boix. Un volumen que abarca dieciocho cuentos llenos de ingenio y de esas erudiciones, ya sea reales o imaginarias, que tanto nos gustan. Historias de bibliófilos, de manuscritos malditos, de bibliómanos obsesivos, de escritores malditos, de sociedades secretas, de monstruos, de coleccionistas de calaveras, de crímenes librescos, de la [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="https://blogs.elnortedecastilla.es/vicentealvarez/wp-content/uploads/sites/3/2026/04/armando-boix-las-busquedas-de-ivan-mur.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignleft size-medium wp-image-4266" src="https://blogs.elnortedecastilla.es/vicentealvarez/wp-content/uploads/sites/3/2026/04/armando-boix-las-busquedas-de-ivan-mur-212x300.jpg" alt="" width="212" height="300" srcset="https://blogs.elnortedecastilla.es/vicentealvarez/wp-content/uploads/sites/3/2026/04/armando-boix-las-busquedas-de-ivan-mur-212x300.jpg 212w, https://blogs.elnortedecastilla.es/vicentealvarez/wp-content/uploads/sites/3/2026/04/armando-boix-las-busquedas-de-ivan-mur.jpg 640w" sizes="auto, (max-width: 212px) 100vw, 212px" /></a>Recién terminada esta joya de Armando Boix.<br />
Un volumen que abarca dieciocho cuentos llenos de ingenio y de esas erudiciones, ya sea reales o imaginarias, que tanto nos gustan.<br />
Historias de bibliófilos, de manuscritos malditos, de bibliómanos obsesivos, de escritores malditos, de sociedades secretas, de monstruos, de coleccionistas de calaveras, de crímenes librescos, de la bibliofilia llevada a su más alta expresión.<br />
Desde un personaje que acumula libros todos ellos de escritores suicidas hasta otro que está convencido de que los sueños que traslada a la literatura siempre se cumplen pasando por un magnífico homenaje a los escritores de la época dorada del pulp que tanto amamos lo que hemos crecido con Fu-Manchú y hemos saltado “de liana en liana con Tarzán en una jungla de fantasía”.<br />
Y, por supuesto, las cinco narraciones protagonizadas por Iván Mur, un detective-librero dedicado a conseguir (con métodos poco ortodoxos) volúmenes imposibles, ejemplares raros, generalmente de tema esotérico, para clientes excéntricos y obsesionados con algunos libros que a veces se pagan con algo más valioso que el dinero.<br />
Iván Mur, antihéroe cínico, nunca se había considerado crédulo, al menos hasta que las facultades manifiestas de cierto texto escrito por un árabe loco le hicieron modificar su opinión.<br />
Ivan Mur parece más un agente inmobiliario sin demasiado éxito que un bohemio o erudito.<br />
Pues eso, una maravilla estos cinco relatos protagonizados por Iván Mur.<br />
Así que urge pedir al autor que le dé nuevas oportunidades.<br />
Iván Mur se llevaría muy bien, desde luego, con el detective de libros Ariel Conceiro…<br />
En fin, Las búsquedas de Iván Mur es un libro para quienes amamos los libros hasta la locura y es un homenaje entretenidísimo y muy logrado a la bibliofilia.<br />
Para ello se vale de un estilo y una literatura que bebe de los más grandes, de Borges y de Poe.<br />
Como dice el autor: “la ficción es un modo superior de aprehender la realidad y la literatura fantástica un modo superior de ficción, pues se atreve a articular sus propias reglas para trascender las barreras de lo cotidiano y bucear en la esencia, el símbolo y el arquetipo”.<br />
Una última reflexión que me viene volando la cabeza desde hace tiempo:<br />
Dice Armando Boix que, al igual que las últimas divinidades murieron al desaparecer el último hombre que las adoró, con los libros ocurre algo parecido. “Libros que se están borrando porque nadie los lee. Los libros se apagan. Con cada escritor que muere y no conserva a un lector capaz de recordar algo de sus palabras, sus textos no sólo pasan al olvido: se borran, perecen, se vuelven irrecuperables”.<br />
Todo ello nos conduce a The pillow book, la obra maestra de Peter Greenaway. ¿Crece un libro como un árbol? ¿Un libro puede agotarse por lecturas excesivas? ¿O por lecturas insuficientes? ¿Lloran y gritan los libros jóvenes si no se les lee o alimenta?<br />
Para reflexionar…</p>
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		<title>LA ESTOCADA DE LAFIT</title>
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		<pubDate>Sun, 05 Apr 2026 17:52:32 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Vicente Álvarez</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[LIBROS DE CABECERA]]></category>
		<post_tag><![CDATA[Debrigode]]></post_tag>

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		<description><![CDATA[“En la pantanosa comarca en que el Mississippi vierte sus aguas en el Golfo de Méjico, el silencio de siglos se vio turbado por el férreo rumor de la armadura de un hombre blanco. Era en 1524 y las armaduras cubrían intrépidos corazones españoles, acaudillados por Hernando de Soto. Pero España no se detenía en [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="https://blogs.elnortedecastilla.es/vicentealvarez/wp-content/uploads/sites/3/2026/04/Pabellon-Negro-02AA.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignleft size-medium wp-image-4263" src="https://blogs.elnortedecastilla.es/vicentealvarez/wp-content/uploads/sites/3/2026/04/Pabellon-Negro-02AA-193x300.jpg" alt="" width="193" height="300" srcset="https://blogs.elnortedecastilla.es/vicentealvarez/wp-content/uploads/sites/3/2026/04/Pabellon-Negro-02AA-193x300.jpg 193w, https://blogs.elnortedecastilla.es/vicentealvarez/wp-content/uploads/sites/3/2026/04/Pabellon-Negro-02AA.jpg 315w" sizes="auto, (max-width: 193px) 100vw, 193px" /></a>“En la pantanosa comarca en que el Mississippi vierte sus aguas en el Golfo de Méjico, el silencio de siglos se vio turbado por el férreo rumor de la armadura de un hombre blanco. Era en 1524 y las armaduras cubrían intrépidos corazones españoles, acaudillados por Hernando de Soto. Pero España no se detenía en su ímpetu descubridor y el delta del Mississippi volvió a ser propiedad única de cocodrilos y grandes tortugas, nubes de brillantes garzas, negros cuervos, gaviotas y culebras de mar, hasta que un siglo después, un explorador francés, Robert Cavelier, “sieur” de La Salle, plantó el estandarte con la flor de lis en la desembocadura del Mississippi y, en honor a Luis XIV, bautizó Luisiana, aquella vasta extensión salvaje”.<br />
Así empieza esta nueva joyita de Debrigode, alias Arnaldo Visconti, la cuarta novela perteneciente a la colección Pabellón Negro.<br />
Nos adentramos en el mágico paisaje de Luisiana, en el delta del Mississipi, en pleno Nueva Orleans, en el salvaje escenario de los pantanos, con incendios, torturas, matanzas. Una tierra, tropical, apasionada, donde todo tiene un primitivo romanticismo; un lugar en donde el amor, los duelos y los asesinatos están siempre envueltos en una atmósfera en la que el olor del fango fértil y las enfermedades se mezclan por igual con el perfume de los jazmines.<br />
En este escenario, en torno a 1775, conocemos a Nic Lafit, un pirata que se ha propuesto ser rey sin corona de Luisiana y sentar sus reales en todo el litoral sin erigir trono. El primer lugar conquistado por el capitán del velero “LeCoc” ha  sido Galveston, al oeste de Luisiana. La noticia no tarda es ser conocida. La sociedad criolla es la imperante en Luisiana y cada noche protagoniza fiestas en sus palacetes de verano. En una de esas fiestas, cuyos anfitriones son los cuatro miembros de la familia Du Belay, llega la noticia de que un pirata se ha autoproclamado rey de Luisiana. La noticia la trae Larron Du Marsan, un espadachín pendenciero que se había librado del patíbulo en París y que ahora es comandante militar en Luisiana. Enamorado de Adela Du Belay, amenaza con huir con sus hombres dejando a toda la población a merced de los piratas si ella no accede a sus pretensiones. En una cena para concretar los pactos, aparece un hombre. Dice ser un enviado de Lafit. En realidad es el propio Lafit que acaba, en un singularísimo duelo, con triquiñuela incluida llamada la estocada de Lafit, matando a De Marsan y dejando al pie de los caballos a la aristocrática y poderosa sociedad criolla, que acuerdan finalmente atender todas las peticiones del pirata.<br />
Mientras tanto, en Nueva Orleans, al frente de los soldados, se encuentra Gilbert Vernon, un hombre íntegro que no está dispuesto a transigir con el acuerdo entre los Du Belay y Lafit. El mejor espadachín de Luisiana, Charles Du Belay, intenta convencerle, incluso utilizando la fuerza. Sin embargo, Vernon le derrota en un duelo a espada. Adela intenta también convencer al incorruptible Vernon utilizando sus armas de mujer y acaba traicionándole. Vernon es detenido, esclavizado y torturado por los piratas.  Con el paso del tiempo, Gilbert Vernon siente que su resistencia se derrumba. De tres seres quería vengarse (Charles Du Belay, Adela y Lafit) y se da cuenta de que ya sólo un destino le aguarda: morir en el “bayú” teniendo por canto funeral el constante croar nocturno de las ranas. Con su salud tan deteriorada, sus captores deciden llamar a Croc Hibisco, una bruja que camina con una serpiente enredada en el cuello y va siempre acompaña por un cocodrilo. Rodeado de narcóticos, magia negra e insano ambiente, Vernon consigue “resucitar” y una noche, ayudado por la bruja, escapa. Ya en libertad descubre que la bruja es Adela, la mujer que le había traicionado… La venganza está cerca y Vernon va a la caza de Lafit. Sin embargo, algo sucede que cambia por completo el escenario: la armada inglesa llega con intención de invadir y conquistar Luisiana. Lafit y Vernon olvidan sus diferencias y deciden unirse para derrotar a los ingleses. Al final, Vernon acabará siendo nombrado comandante de Nueva Orleans y los piratas de Lafit, gracias a su ayuda para derrotar a los ingleses, dejarán de ser piratas y serán nombrados corsarios a nómina de Francia.<br />
“Y Luisiana ostentó un estandarte nuevo. Bajo los luises de Francia, dos gallos, uno con cresta blanca, otro con cresta roja, se daban la espalda, vigilando cada cual dos puntos cardinales. Luisiana tenía ya una protección honrosa: en el Delta y su “bayú”, el pico corsario de Lafit y en tierra, el espolón de Vernon”.</p>
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