{"id":106,"date":"2007-04-09T19:10:00","date_gmt":"2007-04-09T19:10:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/?p=106"},"modified":"2007-04-09T19:10:00","modified_gmt":"2007-04-09T19:10:00","slug":"la-gansa-blanca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/2007\/04\/09\/la-gansa-blanca\/","title":{"rendered":"LA GANSA BLANCA"},"content":{"rendered":"<p><IMG src=\"\/vicentealvarez\/files\/mini-la-gansa-blanca1.jpg\" width=\"159\" height=\"250\" class=\"imgizqda\" \/><br \/>\nEl neoyorkino Paul Gallico comenz\u00f3 como cr\u00edtico de cine aunque muy pronto se convirti\u00f3 en uno de los principales periodistas deportivos del pa\u00eds. Con el comienzo de la II Guerra Mundial pas\u00f3 a ser corresponsal en Europa, donde estableci\u00f3 su residencia de forma definitiva. Hab\u00eda comenzado, adem\u00e1s, a publicar cuentos en Vanity Fair y a trabajar como guionista de cine. Su mayor \u00e9xito literario fue \u201cLa aventura del Poseid\u00f3n\u201d aunque antes, en 1941, escal\u00f3 la cumbre de la gloria literaria con su maravillosa <em>nouvelle<\/em> \u201cLa gansa blanca\u201d, un bell\u00edsimo cuento de amor, amistad, superaci\u00f3n y hero\u00edsmo escrito con una prosa sencilla y hermosamente l\u00edrica. La historia de Rhayader, un hombre de aspecto deforme (con una inmensa cabeza barbuda y peluda, un brazo en forma de garra y una gran joroba) que vive encerrado en un faro. Como la sociedad le rechaza y las mujeres huyen despavoridas a su paso, Rhayader pasa su tiempo cuidando de las aves y pintando la soledad y el olor fr\u00edo cargado de sal, la eternidad de las criaturas salvajes y su vuelo al amanecer. Cierto d\u00eda, una ni\u00f1a de 12 a\u00f1os y ojos violeta, Fritha, visita al ogro que vive en el faro. Lleva entre sus brazos un gran ganso con una pata y la punta de un ala rotas. Curan al ganso (al que bautizan como <em>la princese perdue<\/em>) y comienza una extra\u00f1a historia de amistad entre ambos. Cuando la gansa blanca, junto al resto de aves, levanta el vuelo y marcha en junio, Fritha deja de acudir al faro. Sin embargo, un sue\u00f1o de alas blancas y negras regresa en octubre. <em>La princesse perdue <\/em>ha vuelto\u2026 Rhayader avisa a Fritha y ella retorna al faro. As\u00ed, a\u00f1o tras a\u00f1o. Una de esas veces, Fritha llega convertida en una mujer. <em>La princesse perdue<\/em>, adem\u00e1s, ha decidido no marcharse m\u00e1s y escoge libremente su hogar en el faro, junto a Rhayader y Fritha. Sin embargo, estamos en mitad de la II Guerra Mundial y Rhayader se dispone a acudir con su barca para rescatar a los soldados atrapados en Dunquerque a merced de la aviaci\u00f3n alemana. <em>La princesse perdue<\/em> marcha con \u00e9l para convertirse en un presagio divino: en el \u00e1ngel de la suerte que muchos marinos tuvieron la fortuna de avistar. El resto forma parte de la leyenda y no lo vamos a descubrir aqu\u00ed. El final, adem\u00e1s, es realmente conmovedor e inolvidable. Demasiado triste y hermoso. \u201cLa gansa blanca\u201d es una joya que se lee en treinta minutos (o, mejor a\u00fan, en los 43 minutos que dura el disco de Camel, banda sonora inexcusable) y que se recuerda toda la vida. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El neoyorkino Paul Gallico comenz\u00f3 como cr\u00edtico de cine aunque muy pronto se convirti\u00f3 en uno de los principales periodistas deportivos del pa\u00eds. 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