{"id":1327,"date":"2012-10-19T09:09:04","date_gmt":"2012-10-19T08:09:04","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/?p=1327"},"modified":"2012-10-19T09:09:04","modified_gmt":"2012-10-19T08:09:04","slug":"una-radiante-manana-estival","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/2012\/10\/19\/una-radiante-manana-estival\/","title":{"rendered":"UNA RADIANTE MA\u00d1ANA ESTIVAL"},"content":{"rendered":"<p><strong><a href=\"\/vicentealvarez\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2012\/10\/una-radiante-ma\u00f1ana-estival-001.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-1328\" title=\"una radiante ma\u00f1ana estival 001\" src=\"\/vicentealvarez\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2012\/10\/una-radiante-ma\u00f1ana-estival-001.jpg\" alt=\"\" width=\"215\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2012\/10\/una-radiante-ma\u00f1ana-estival-001.jpg 1978w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2012\/10\/una-radiante-ma\u00f1ana-estival-001-215x300.jpg 215w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2012\/10\/una-radiante-ma\u00f1ana-estival-001-768x1070.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2012\/10\/una-radiante-ma\u00f1ana-estival-001-735x1024.jpg 735w\" sizes=\"(max-width: 215px) 100vw, 215px\" \/><\/a><span style=\"color: #000000;\">Otra novela pulp de aquella fabulosa colecci\u00f3n de Club del Misterio, donde se recuperaron tantas y tantas joyas pulp, con texto a dos columnas y peque\u00f1as ilustraciones. En este caso una novela de uno de los m\u00e1s grandes y uno de mis preferidos, el se\u00f1or James Hadley Chase. Pocos autores tan americanos como este brit\u00e1nico cuyo verdadero nombre tiene bouquet franc\u00e9s: Ren\u00e9 Brabazon Raymond. Su primera obra, publicada tras ser abducido por la lectura de \u201cEl cartero siempre llama dos veces\u201d, tuvo un gran \u00e9xito. Se titulaba \u201cNo hay orqu\u00eddeas para Miss Blandish\u201d aunque es Espa\u00f1a se edit\u00f3 como \u201cEl secuestro de Miss Blandish\u201d. A\u00f1os despu\u00e9s incidir\u00eda en el tema del secuestro con la novela \u201cUna radiante ma\u00f1ana estival\u201d, donde complicar\u00e1 el esquema, retorcer\u00e1 a\u00fan m\u00e1s a los personajes, nos regalar\u00e1 una galer\u00eda de hombres y mujeres de moral dudosa y afilar\u00e1 el cuchillo de su prosa.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><strong>Otra heredera, Zelda Van Wylie, es secuestrada por una banda encabezada por Jim Kramer, un mafioso retirado que recurre a este delito para tapar la estafa a la que ha sido sometido y que le ha dejado en la ruina. Sus c\u00f3mplices son un atormentado ex presidiario, Moe Zegetti, cuyos problemas son muy distintos (<\/strong><strong>la enfermedad de su madre y el trauma de dos terribles a\u00f1os pasados en la penitenciar\u00eda de San Quint\u00edn<\/strong><strong> ) y una pareja de hermanos (Riff y Chita Crane) con pasado incestuoso e instinto muy primario y violento. Dentro del plan se incluye un segundo secuestro, el de Victor Dermott, un comedi\u00f3grafo retirado al desierto de Nevada junto a su familia y que ser\u00e1 el encargado de negociar con el millonario Van Wylie y recoger el rescate. El destino de todos ellos no tardar\u00e1 en confluir y en adquirir tintes sangrientos.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><strong>James Hadley Chase en estado de gracia. Como casi siempre.<\/strong><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Otra novela pulp de aquella fabulosa colecci\u00f3n de Club del Misterio, donde se recuperaron tantas y tantas joyas pulp, con texto a dos columnas y peque\u00f1as ilustraciones. En este caso una novela de uno de los m\u00e1s grandes y uno de mis preferidos, el se\u00f1or James Hadley Chase. Pocos autores tan americanos como este brit\u00e1nico [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[11],"tags":[83],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1327"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1327"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1327\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1327"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1327"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1327"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}