{"id":1412,"date":"2013-01-25T13:33:56","date_gmt":"2013-01-25T12:33:56","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/?p=1412"},"modified":"2013-01-25T13:33:56","modified_gmt":"2013-01-25T12:33:56","slug":"la-d-es-muda-paleto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/2013\/01\/25\/la-d-es-muda-paleto\/","title":{"rendered":"LA D ES MUDA, PALETO"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-size: small;\"><a href=\"\/vicentealvarez\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2013\/01\/django2.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft  wp-image-1415\" title=\"django\" src=\"\/vicentealvarez\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2013\/01\/django2.jpg\" alt=\"\" width=\"428\" height=\"614\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2013\/01\/django2.jpg 989w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2013\/01\/django2-209x300.jpg 209w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2013\/01\/django2-768x1100.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2013\/01\/django2-715x1024.jpg 715w\" sizes=\"(max-width: 428px) 100vw, 428px\" \/><\/a>Publicado en El Norte de Castilla el 25 de enero de 2013<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: medium; color: #bd2ed0;\">Se pueden escuchar de ella todo tipo de adjetivos: deslumbrante, potente, ingeniosa, torrencial, valiente, genial, chispeante, divertida. Se refieren a la \u00faltima de Tarantino, claro. Muchos de los adjetivos basculan entre el elogio y el desprecio, dependiendo de quien los escriba. As\u00ed podemos leer que \u201cDjango Desencadenado\u201d es excesiva, sangrienta, escandalosa, desagradable, malsana, demencial, hiperviolenta, escabrosa, desmedida, grosera, irreverente, extravagante, desvergonzada, pol\u00edticamente incorrecta. Claro, si no no ser\u00eda Tarantino. Con la T de Tarantino. Amo a este tipo. Cuando escuch\u00e9 que preparaba un western comenc\u00e9 a contar los d\u00edas que quedaban para su estreno. Dos de mis mayores pasiones en un mismo c\u00f3ctel. Y eso que todas sus pel\u00edculas anteriores, de una u otra forma, respiraban western por los cuatro costados. Ahora lo ha vuelto a hacer, nos ha atado de nuevo a las butacas del cine con un ejercicio de locura y exhibicionismo portentoso, con esa mezcla de anarqu\u00eda y de grotesca comicidad que tan bien domina, con ese ejercicio descomunal de apropiaci\u00f3n marca de la casa (\u201crobo de cada pel\u00edcula que se ha hecho, robo de todas partes\u201d), con esa inconfundible contundencia dial\u00e9ctica que hace que los di\u00e1logos de sus films sean lo m\u00e1s parecido a una r\u00e1faga de disparos de una Smith &#038; Wesson, con esa violencia expl\u00edcita made in Tarantino, o esos apote\u00f3sicos momentos a c\u00e1mara lenta, esa puesta en escena visceral, esa original\u00edsima utilizaci\u00f3n de la m\u00fasica\u2026 Sin embargo, la raz\u00f3n por la que m\u00e1s admiro a Tarantino es por esa arriesgada propuesta con la que viene trabajando desde su primera pel\u00edcula, la de reivindicar la cultura popular, la de rezar a ese imaginario com\u00fan de la literatura pulp, la de trabajar con materiales que los gur\u00fas de la alta cultura consideran basura y convertirlos en verdadero arte. Ahora le ha tocado al spaguetti-western y el resultado es amor y muerte, sangre y humor, sonido y furia. Cine en estado puro. Incluso para los que odian a Tarantino. Para m\u00ed, un tipo que ha entrado, como Woody Allen, en la categor\u00eda de religi\u00f3n. Am\u00e9n.\u00a0<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Publicado en El Norte de Castilla el 25 de enero de 2013 Se pueden escuchar de ella todo tipo de adjetivos: deslumbrante, potente, ingeniosa, torrencial, valiente, genial, chispeante, divertida. Se refieren a la \u00faltima de Tarantino, claro. Muchos de los adjetivos basculan entre el elogio y el desprecio, dependiendo de quien los escriba. As\u00ed podemos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[7],"tags":[131],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1412"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1412"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1412\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1412"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1412"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1412"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}