{"id":1584,"date":"2013-06-14T07:29:06","date_gmt":"2013-06-14T06:29:06","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/?p=1584"},"modified":"2013-06-14T07:29:06","modified_gmt":"2013-06-14T06:29:06","slug":"el-mayor-espectaculo-del-mundo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/2013\/06\/14\/el-mayor-espectaculo-del-mundo\/","title":{"rendered":"EL MAYOR ESPECT\u00c1CULO DEL MUNDO"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/vicentealvarez\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2013\/06\/muse131.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter  wp-image-1586\" title=\"muse13\" src=\"\/vicentealvarez\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2013\/06\/muse131.jpg\" alt=\"\" width=\"927\" height=\"208\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2013\/06\/muse131.jpg 1536w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2013\/06\/muse131-300x67.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2013\/06\/muse131-768x173.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2013\/06\/muse131-1024x230.jpg 1024w\" sizes=\"(max-width: 927px) 100vw, 927px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Publicado en El Norte de Castilla el 14 de junio de 2013<\/p>\n<p><span style=\"color: #cc00ff; font-size: medium;\">Los pabellones se les han quedado peque\u00f1os. La \u00e9pica de estadio tiene nuevos h\u00e9roes. En cada gira suben un escal\u00f3n m\u00e1s en su loca carrera megal\u00f3mana. Poco a poco est\u00e1n dejando los despliegues esc\u00e9nicos de Pink Floyd a la altura de un tablado de marionetas. Los chicos de Muse se han convertido, por derecho propio, en los nuevos faraones del exceso. Nadie se acerca a lo que la banda brit\u00e1nica ofrece en directo. Acaban de estar en Espa\u00f1a tocando en Barcelona. All\u00ed han incendiado el Pabell\u00f3n Ol\u00edmpico. Cincuenta mil personas entregadas a una org\u00eda musical dif\u00edcil de olvidar. Una parafernalia visual y musical nunca vistas. Un concierto apote\u00f3sico, un espect\u00e1culo colosal, un montaje de proporciones b\u00edblicas, aut\u00e9nticos himnos de estribillos explosivos y guitarras afiladas. Todo vale en la desmedida \u00e9pica de Muse: un escenario inmenso de cuatro pisos de alto coronado por seis chimeneas escupiendo fuego en momentos \u00e1lgidos, unos v\u00eddeos de acompa\u00f1amiento aut\u00e9nticamente alucinantes, unos actores representando a ejecutivos enloquecidos en mitad de una lluvia de billetes o empapados por un chorro de un surtidor de gasolina, una ruleta electr\u00f3nica para escoger una u otra canci\u00f3n, unas caricaturas de algunos pol\u00edticos (Obama, Merkel, Hollande, Putin\u2026) bailando funky en las pantallas, un zepel\u00edn en forma de bombilla volando por encima del p\u00fablico con una bailarina ejecutando acrobacias, un robot de seis metros de altura echando humo por la cabeza y desplaz\u00e1ndose por el escenario\u2026. El en\u00e9rgico rock de estadio de Muse te agarra de las pelotas y no te suelta. Puedes renegar de sus letras dist\u00f3pico-paranoicas, de su eclecticismo sinf\u00f3nico-heavy, de la coctelera donde mezclan a Black Sabbath con la \u00f3pera, a Queen con Rachmaninov, de sus lametazos progresivos y de sus hom\u00e9ricos himnos. En directo, sin embargo, son incuestionables. Al menos una vez en la vida hay que asistir a un concierto de Muse. Eso s\u00ed, mucho cuidado: las autoridades sanitarias advierten de que su arrollador e impetuoso rock y la catarsis colectiva que generan pueden hipnotizarte y provocarte eterna dependencia.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Publicado en El Norte de Castilla el 14 de junio de 2013 Los pabellones se les han quedado peque\u00f1os. La \u00e9pica de estadio tiene nuevos h\u00e9roes. En cada gira suben un escal\u00f3n m\u00e1s en su loca carrera megal\u00f3mana. 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