{"id":1877,"date":"2014-06-02T12:23:11","date_gmt":"2014-06-02T11:23:11","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/?p=1877"},"modified":"2014-06-02T12:23:11","modified_gmt":"2014-06-02T11:23:11","slug":"la-sombra-viviente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/2014\/06\/02\/la-sombra-viviente\/","title":{"rendered":"LA SOMBRA VIVIENTE"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/vicentealvarez\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2014\/06\/la-sombra-001.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-1878\" title=\"la sombra 001\" src=\"\/vicentealvarez\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2014\/06\/la-sombra-001.jpg\" alt=\"\" width=\"210\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2014\/06\/la-sombra-001.jpg 1440w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2014\/06\/la-sombra-001-210x300.jpg 210w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2014\/06\/la-sombra-001-768x1095.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2014\/06\/la-sombra-001-718x1024.jpg 718w\" sizes=\"(max-width: 210px) 100vw, 210px\" \/><\/a><span style=\"font-size: medium;\">La Sombra nos regal\u00f3 sus primeras aventuras en la radio. Corr\u00eda el verano de 1930 y su \u00e9xito fue tal que, inmediatamente, buscaron a un escritor\u00a0 para que escribiese un follet\u00edn literario protagonizado por La Sombra. El elegido fue Walter B. Gibson que, bajo el seud\u00f3nimo de Maxwell Grant, comenz\u00f3 a escribir la saga que enamorar\u00eda a varias generaciones. El primer t\u00edtulo fue \u201cLa sombra viviente\u201d (abril, 1931) y a ella siguieron 232 novelas m\u00e1s.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: medium;\">Desde luego, de los cientos de h\u00e9roes que surgieron para cubrir las necesidades de evasi\u00f3n de los conflictivos a\u00f1os 30, ninguno tuvo tanta popularidad como La Sombra. Radio, revistas, pulps y publicaciones de todo tipo nac\u00edan con el reclamo de La Sombra. Incluso en 1937 se lanz\u00f3 un nuevo serial radiof\u00f3nico, y para ello se encomend\u00f3 la interpretaci\u00f3n de La Sombra a Orson Welles&#8230; \u00a0Pero, \u00bfqu\u00e9 es lo que provoc\u00f3 aquella pasi\u00f3n durante varias d\u00e9cadas por La Sombra? La respuesta parece clara: aventuras sin fin, enigmas prodigiosos, cartas cifradas, claves imposibles, sistemas de comunicaci\u00f3n alambicados, mensajes que se borran al poco de ser le\u00eddos, acci\u00f3n a raudales, todo ello protagonizado por un misterioso justiciero con una incre\u00edble capacidad para permanecer invisible en espacios reducidos. A ello se a\u00f1ade que La Sombra es un asombroso experto en idiomas con una facilidad casi sobrenatural para disfrazarse, eso sin contar su oscura y siniestra apariencia, su complicidad con la noche y su aspecto t\u00e9trico, acompa\u00f1ado de su risa macabra y sard\u00f3nica.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: medium;\">En esta primera aventura de La Sombra, \u201cLa sombra viviente\u201d, asistimos a la aparici\u00f3n de sus dos primeros agentes. La acci\u00f3n comienza cuando un desesperado Harry Vincent intenta suicidarse arroj\u00e1ndose al r\u00edo por un puente y aparece La Sombra para rescatarle en el \u00faltimo momento y ofrecerle, de paso, la posibilidad de trabajar a su servicio con el fin de luchar contra el mal y vencer a los villanos. Para ello tambi\u00e9n se servir\u00e1 de otros ayudantes como el agente de seguros Claudio Arma que hace en esta novela su primera aparici\u00f3n. Al tratarse, en fin, de la historia que inaugura la serie, quedan algunos cabos sueltos y falta cierta concreci\u00f3n en los personajes y, sobre todo, en algunas de las historias relatadas pero todo se perdona porque la lectura es amena, entretenida y, por momentos, arrebatadoramente fascinante. Al fin y al cabo, como dir\u00eda Rick Blaine en \u201cCasablanca\u201d, esto no es otra cosa que el comienzo de una gran amistad.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Sombra nos regal\u00f3 sus primeras aventuras en la radio. Corr\u00eda el verano de 1930 y su \u00e9xito fue tal que, inmediatamente, buscaron a un escritor\u00a0 para que escribiese un follet\u00edn literario protagonizado por La Sombra. El elegido fue Walter B. Gibson que, bajo el seud\u00f3nimo de Maxwell Grant, comenz\u00f3 a escribir la saga que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[11],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1877"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1877"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1877\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1877"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1877"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1877"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}