{"id":2041,"date":"2015-05-24T09:37:15","date_gmt":"2015-05-24T08:37:15","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/?p=2041"},"modified":"2015-05-24T09:37:15","modified_gmt":"2015-05-24T08:37:15","slug":"abismos-humanos-y-novela-negra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/2015\/05\/24\/abismos-humanos-y-novela-negra\/","title":{"rendered":"ABISMOS HUMANOS Y NOVELA NEGRA"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/vicentealvarez\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2015\/05\/estremecimiento1.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-2043\" title=\"estremecimiento\" src=\"\/vicentealvarez\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2015\/05\/estremecimiento1.jpg\" alt=\"\" width=\"194\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2015\/05\/estremecimiento1.jpg 709w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2015\/05\/estremecimiento1-665x1024.jpg 665w\" sizes=\"(max-width: 194px) 100vw, 194px\" \/><\/a>Publicado en &#8220;La sombra del cipr\u00e9s&#8221;, suplemento literario de &#8220;El Norte de Castilla&#8221;, el 23 de mayo de 2015<\/p>\n<p>En una villa situada a mitad de camino entre Lausana y Ouchy, a orillas del lago Ginebra, se escucha un disparo. La v\u00edctima, junto a su cama, con el rev\u00f3lver en la mano y con la sien derecha destrozada por una bala, es la hermosa condesa Fiorenza d&#8217;Arda. Todo apunta a que se trata de un suicidio. Sin embargo, un hombre, amigo de la condesa y enamorado de ella, sostiene que ha sido un asesinato. Comienza as\u00ed una investigaci\u00f3n que el autor pone en manos del juez instructor Francesco Ferpierre. Ante \u00e9l van pasando testigos y sospechosos. Conocemos al pr\u00edncipe Alessio Petrovich Zakunine, un revolucionario c\u00e9lebre en toda Europa, expulsado de Rusia, nihilista y amante de la condesa. Tambi\u00e9n a la estudiante Alessandra Paskovna Natzichev, compa\u00f1era revolucionaria del anterior. Y, por supuesto, a Roberto Verod, el escritor enamorado de la condesa que sostiene que ella no ha podido suicidarse. Entre interrogatorio e interrogatorio, el magistrado Ferpierre lee con detenimiento el diario de la fallecida mientras intenta localizar a una amiga de la condesa a la que escribi\u00f3 una carta, justo antes de su muerte, que podr\u00eda aclarar todo.<\/p>\n<p>Es el principio del drama de Ouchy. Ferpierre deja hablar a los testigos y a los sospechosos a la vez que trata de profundizar en el sentido de las palabras que hab\u00eda escrito la condesa en su diario uni\u00e9ndolas para poder as\u00ed reconstruir la historia intima. El caso, en un principio, parece claro: un desenga\u00f1o sentimental y un intento por parte de la condesa de reconvertir al amante (el revolucionario y mujeriego Zakunine). Sin embargo, en vez de curar al enfermo, la condesa se hab\u00eda contagiado de su mal. Para mayor desgracia (o no) aparece un segundo amor que, seg\u00fan su particular forma de entender la vida (muy recta y religiosa) no fue motivo de esperanza sino de desesperaci\u00f3n ya que le hizo comprender que el amor no es eterno sino ef\u00edmero. As\u00ed que Ferpierre piensa, tras escuchar a los testigos y leer el diario, que el suicidio fue la \u00fanica soluci\u00f3n a la desventura de la condesa. Pero, \u00bflas cosas son tan sencillas? \u00bfZakunini y la nihilista no habr\u00edan regresado con el fin de apropiarse del dinero de la condesa? \u00bfA Zakunini le atormenta la injusticia de la acusaci\u00f3n o el remordimiento del delito? \u00bfEs cre\u00edble que una mujer tan religiosa como la condesa d&#8217;Arda pudiera tomar la determinaci\u00f3n de acabar con su vida?<\/p>\n<p>&#8220;Estremecimiento&#8221; apareci\u00f3 por primera vez en forma de serial en el &#8220;Corriere della Sera&#8221;, entre noviembre de 1896 y enero de 1997. A De Roberto le encantaba la experimentaci\u00f3n y deseaba escribir una novela diferente. Su aspiraci\u00f3n, como la de tantos otros exponentes de la alta literatura, era acercarse a la gente sin dejar de escribir una aut\u00e9ntica obra de arte. Intentar conciliar las dos cosas. De Roberto lleg\u00f3 a decir que la intenci\u00f3n de su novela por entregas era complacer a la audiencia femenina que hab\u00eda sucumbido a las novelas de Collins y Conan Doyle. Suponemos que le horrorizaba el \u00e9xito de aquellas novelas policiacas a las que, sin duda, les faltaba el prestigio del tedio. La soluci\u00f3n quiso encontrarla el bueno de Federico de Roberto en &#8220;Estremecimiento&#8221;. Para ello ech\u00f3 mano, quiz\u00e1 maniatado por esa obsesi\u00f3n de algunos en relacionar una gran novela con su ilegibilidad, del psicologismo de Paul Bourget, tan en boga en aquellos a\u00f1os. As\u00ed, el misterio y la historia quedan relegados en la novela a un segundo plano en favor de la indagaci\u00f3n psicol\u00f3gica y del obsesivo buceo en las profundidades del alma humana. &#8220;Estremecimiento&#8221; es una buena novela pero se acerca m\u00e1s a una novela de tesis o a un ensayo anal\u00edtico que a una aut\u00e9ntica novela polic\u00edaca. Dicen que es un precedente de la gran novela negra italiana del siglo XX. Y lo ser\u00e1. Dicen que el magistrado Ferpierre, a pesar de que no se luce precisamente en la resoluci\u00f3n del caso, es uno de los primeros ejemplos de grandes detectives de la literatura. Probablemente. Pero uno, que es muy b\u00e1sico, sigue teniendo en los altares a Wilkie Collins y a Conan Doyle. O, dicho de otra forma, &#8220;Estremecimiento&#8221; te deja fr\u00edo y algunos preferimos seguir abras\u00e1ndonos en las calderas de los populares Doyle y Collins.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Publicado en &#8220;La sombra del cipr\u00e9s&#8221;, suplemento literario de &#8220;El Norte de Castilla&#8221;, el 23 de mayo de 2015 En una villa situada a mitad de camino entre Lausana y Ouchy, a orillas del lago Ginebra, se escucha un disparo. 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