{"id":2524,"date":"2017-10-06T08:16:32","date_gmt":"2017-10-06T07:16:32","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/?p=2524"},"modified":"2017-10-06T08:16:32","modified_gmt":"2017-10-06T07:16:32","slug":"hijo-del-laocoonte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/2017\/10\/06\/hijo-del-laocoonte\/","title":{"rendered":"HIJO DEL LAOCOONTE"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2017\/10\/SacrificioIsaac.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft  wp-image-2525\" src=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2017\/10\/SacrificioIsaac-157x300.jpg\" alt=\"sacrificioisaac\" width=\"202\" height=\"386\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2017\/10\/SacrificioIsaac-157x300.jpg 157w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2017\/10\/SacrificioIsaac-768x1468.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2017\/10\/SacrificioIsaac-536x1024.jpg 536w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2017\/10\/SacrificioIsaac.jpg 999w\" sizes=\"(max-width: 202px) 100vw, 202px\" \/><\/a>Publicado en El Norte de Castilla el 6 de octubre de 2017<\/p>\n<p>\u201cToma a tu hijo \u00fanico, al que tanto amas, y ofr\u00e9celo en holocausto\u201d. G\u00e9nesis 22. No hay amor en la muerte, como dice Mart\u00edn Garzo. El tormento. La perplejidad. El sacrificio. El conflicto entre amor y deber, entre ley y amor. \u00bfElegir la ley y olvidar la concordia? Tal vez, el principio de la p\u00e9rdida del honor. Es cierto que concordia y ley deben ir de la mano pero la ley tiene que desaparecer en caso de elegir. El sacrificio de Isaac, o sea. Una obra maestra. Una obra premonitoria. Una obra simb\u00f3lica. Alonso Berruguete recogiendo en Italia el fuego de la Antig\u00fcedad cl\u00e1sica o, dicho de otra forma, el Laocoonte pasado por la t\u00farmix de la Inquisici\u00f3n espa\u00f1ola. Todo ello para recordar que contin\u00faa abierta la exposici\u00f3n dedicada al Berruguete m\u00e1s pagano, una cita imprescindible para comprender al artista que introdujo el Renacimiento en Espa\u00f1a. La temprana muerte de su padre, el pintor Pedro Berruguete, empuj\u00f3 a Alonso a marchar a Italia con apenas 17 a\u00f1os. Al poco de llegar, es testigo de lo que muchos consideran el momento fundacional del Renacimiento: el hallazgo en una villa romana del Laocoonte, el grupo escult\u00f3rico del sacerdote troyano castigado por los dioses a morir estrangulado por serpientes junto a sus dos hijos. Dado el fervor suscitado por el descubrimiento, se organiz\u00f3 un concurso entre algunos de los m\u00e1s importantes artistas italianos y el mism\u00edsimo Rafael invit\u00f3 al joven espa\u00f1ol. Alonso Berruguete no gan\u00f3 el concurso (lo hizo Sansovino) pero con s\u00f3lo 20 a\u00f1os empez\u00f3 a codearse con los mejores, entre ellos Miguel \u00c1ngel. Cuando regres\u00f3 a Castilla, con 30 a\u00f1os, lo hizo con la maleta cargada de ninfas y faunos, de seres cl\u00e1sicos y mitol\u00f3gicos. Pero, sobre todo, con el Laocoonte cosido a fuego en su alma pagana hasta el punto de pasarse el resto de su vida recreando el rostro doliente y el grito de Laocoonte. Cambi\u00f3 el m\u00e1rmol por la madera policromada pero nunca abandon\u00f3 el empe\u00f1o experimental y el gusto por traducir al lenguaje b\u00edblico los gestos y el desgarro de las figuras mitol\u00f3gicas. Se convirti\u00f3 en el primer moderno y sigui\u00f3 esculpiendo gritos e incendiando la escultura de su tiempo. Perfeccion\u00f3 la veta brava espagnola, impuls\u00f3 el latido moderno, se recre\u00f3 en la mitad oscura de los hijos de Laocoonte. Para muchos, todo comenz\u00f3 con Berruguete.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Publicado en El Norte de Castilla el 6 de octubre de 2017 \u201cToma a tu hijo \u00fanico, al que tanto amas, y ofr\u00e9celo en holocausto\u201d. G\u00e9nesis 22. No hay amor en la muerte, como dice Mart\u00edn Garzo. El tormento. La perplejidad. El sacrificio. El conflicto entre amor y deber, entre ley y amor. \u00bfElegir la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[7],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2524"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2524"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2524\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2526,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2524\/revisions\/2526"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2524"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2524"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2524"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}