{"id":2627,"date":"2018-03-16T10:06:51","date_gmt":"2018-03-16T09:06:51","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/?p=2627"},"modified":"2018-03-16T10:06:51","modified_gmt":"2018-03-16T09:06:51","slug":"akuside","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/2018\/03\/16\/akuside\/","title":{"rendered":"AK\u00daSIDE"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2018\/03\/akuside4.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-2628\" src=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2018\/03\/akuside4-300x192.jpg\" alt=\"akuside4\" width=\"300\" height=\"192\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2018\/03\/akuside4-300x192.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2018\/03\/akuside4-768x493.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2018\/03\/akuside4-1024x657.jpg 1024w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2018\/03\/akuside4.jpg 1074w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>Publicado en El Norte de Castilla el 16 de marzo de 2018<\/p>\n<p>Uno se hace mayor y va necesitando de ciertas alegr\u00edas para soportar el largo y habitualmente yermo sacerdocio literario. Por eso he abierto una botella de buen vino para celebrar la concesi\u00f3n del Premio de la Cr\u00edtica de Castilla y Le\u00f3n a \u201cAk\u00faside\u201d, de mi compadre \u00c1ngel Vallecillo (ex aequo con \u201cLos refugios de la memoria\u201d, de Jos\u00e9 Luis Cancho). Llevo tantos a\u00f1os diciendo que Vallecillo es uno de los novelistas m\u00e1s prodigiosos e imaginativos de la escena actual, tantos a\u00f1os contemplando la dejadez y la ceguera de editoriales, agentes literarios y dem\u00e1s fauna del Parnaso, que uno no acaba de creerse que, por fin, le llegue el reconocimiento. Desde la poli\u00e9drica y visionaria &#8220;Colapsos&#8221; al western shakesperiano de &#8220;Bing Bang Wilko Wallace&#8221; pasando por la memorable e incomprendida &#8220;Hay un mill\u00f3n de razas&#8221; y sin olvidar el resto de sus obras, todo lo que toca Vallecillo, tal vez porque posee una imaginaci\u00f3n para crear personajes e historias sin igual, resulta fascinante. Hablamos de un tipo que escribe con el cuchillo entre los dientes, due\u00f1o de una prosa cortante y precisa como el bistur\u00ed de un cirujano, alguien capaz de escupir las palabras como pu\u00f1etazos y, en el mismo p\u00e1rrafo, noquearte con un chispazo po\u00e9tico inigualable. Todo cabe en la m\u00e1gica coctelera de Vallecillo. Y de todo ello hay en &#8220;Ak\u00faside&#8221;, una obra peculiar, enigm\u00e1tica y diferente con una estructura muy original. Una novela dist\u00f3pica que nos habla de un pa\u00eds imaginario y salvaje, un libro sagrado con 30 peque\u00f1as historias que comienzan y terminan igual, las memorias de Ax\u00edamaco, general de las tropas akusaras, y muchas cosas m\u00e1s envueltas en frases llenas de delitos y tatuajes. Todo tan simb\u00f3lico y revelador que con su lectura acabas sintiendo el v\u00e9rtigo de la belleza de las vidrieras g\u00f3ticas. Eso es &#8220;Ak\u00faside&#8221; y ese es \u00c1ngel Vallecillo. A su lado, en este camino de diamantes tantas veces \u00e1spero y deprimente, su editor de cabecera, C\u00e9sar Sanz. Especial alegr\u00eda tambi\u00e9n por el reconocimiento que, tras 20 a\u00f1os de lucha, va llegando a la peque\u00f1a y heroica editorial vallisoletana Dif\u00e1cil. Es de suponer que aquellos que ningunearon e incluso se mofaron de los j\u00f3venes editores que la pusieron en marcha est\u00e9n hoy con la cabeza escondida bajo la Enciclopedia Brit\u00e1nica. Otros, en cambio, alzamos &#8220;Ak\u00faside&#8221; en se\u00f1al de victoria. Porque quien m\u00e1s gana con este premio es, sin duda, la Literatura.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Publicado en El Norte de Castilla el 16 de marzo de 2018 Uno se hace mayor y va necesitando de ciertas alegr\u00edas para soportar el largo y habitualmente yermo sacerdocio literario. 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