{"id":2655,"date":"2018-04-20T07:53:52","date_gmt":"2018-04-20T06:53:52","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/?p=2655"},"modified":"2018-04-20T07:53:52","modified_gmt":"2018-04-20T06:53:52","slug":"colorin-pingajo-y-hambre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/2018\/04\/20\/colorin-pingajo-y-hambre\/","title":{"rendered":"COLOR\u00cdN, PINGAJO Y HAMBRE"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2018\/04\/mariluz.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-2656\" src=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2018\/04\/mariluz-204x300.jpg\" alt=\"mariluz\" width=\"204\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2018\/04\/mariluz-204x300.jpg 204w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2018\/04\/mariluz.jpg 327w\" sizes=\"(max-width: 204px) 100vw, 204px\" \/><\/a>Publicado en El Norte de Castilla el 20 de abril de 2018<\/p>\n<p>Con el D\u00eda del Libro a la vuelta de la esquina, regresa a casa Alejandro Cuevas. A Pucela, a Dif\u00e1cil y a la literatura. Llev\u00e1bamos muchos a\u00f1os sin degustar alguno de sus exquisitos manjares literarios, como aquellas joyas del absurdo y la iron\u00eda (\u201cLa vida no es un auto sacramental\u201d o \u201cLa peste buc\u00f3lica\u201d) que encumbraron a Alejandro Cuevas al altar de las j\u00f3venes promesas de la literatura patria. Queda muy lejos ya el 2004 de \u201cQuemar las naves\u201d y mucho m\u00e1s lejos queda Florida, donde lleva atrincherado desde hace cuatro a\u00f1os. \u201cColor\u00edn, pingajo y hambre\u201d, eso dec\u00eda Max Estrella que eran las letras en este pa\u00eds. La cita de \u201cLuces de bohemia\u201d sirve como p\u00f3rtico de entrada al universo que nos regala Alejandro Cuevas en \u201cMariluz y el largo etc\u00e9tera\u201d. No puede ser m\u00e1s apropiada. En el fondo y en la forma. Valle Incl\u00e1n est\u00e1 muy presente. En el esperpento y en los espejos deformantes del callej\u00f3n del Gato. Las historias de Alejandro Cuevas son locas y melanc\u00f3licas a partes iguales. Una especie de deformaci\u00f3n de la realidad en clave slapstick, poli\u00e9drica, parab\u00f3lica y de imaginaci\u00f3n extrema. De la risa a la desaz\u00f3n sin soluci\u00f3n de continuidad. El humor utilizado como instrumento para lanzar mensajes brutales. Todo ello con una prosa \u00e1cida y corrosiva capaz de comerte los intestinos (Cuevas es capaz de hacerlo incluso recit\u00e1ndote un mon\u00f3logo de Groucho Marx). Extraterrestres, parejas en crisis, personajes inadaptados, relatos delirantes que no son otra cosa que un listado de sucesos estramb\u00f3ticos, futuros desoladores en los que los protagonistas acaban convertidos en caballitos de madera dentro de un desbocado tiovivo c\u00f3smico, ni\u00f1os superdotados incapaces de enfrentarse a emociones b\u00e1sicas, personajes que sue\u00f1an con mudarse a una novela rom\u00e1ntica, parejas que comparten toda una vida aunque sus corazones son dos diminutos planetas distantes, gente que se ha perdido la fiesta por quedarse acurrucada en un rinc\u00f3n. De todo ello hay en este memorable libro de relatos. Eso junto a frases lapidarias, humor negro, existencialismo \u00e1cido y una prosa de rayos C brillando cerca de la puerta de Tannhauser. Alejandro Cuevas es de esos tipos que primero dibuja el vuelo de un tigre y luego lo viste de lagarterana. Un maestro del humor capaz, a la vez, de arrancar el coraz\u00f3n de los murci\u00e9lagos. Valle Incl\u00e1n con un par de alien\u00edgenas en la chepa, o sea. Un verdadero lujo. Qu\u00e9 bueno que regresaste.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Publicado en El Norte de Castilla el 20 de abril de 2018 Con el D\u00eda del Libro a la vuelta de la esquina, regresa a casa Alejandro Cuevas. A Pucela, a Dif\u00e1cil y a la literatura. 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