{"id":2760,"date":"2018-11-02T17:03:35","date_gmt":"2018-11-02T16:03:35","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/?p=2760"},"modified":"2018-11-02T17:03:35","modified_gmt":"2018-11-02T16:03:35","slug":"el-hombre-mosca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/2018\/11\/02\/el-hombre-mosca\/","title":{"rendered":"EL HOMBRE MOSCA"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2018\/11\/el-hombre-mosca.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-2761\" src=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2018\/11\/el-hombre-mosca-213x300.jpg\" alt=\"el-hombre-mosca\" width=\"213\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2018\/11\/el-hombre-mosca-213x300.jpg 213w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2018\/11\/el-hombre-mosca-768x1080.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2018\/11\/el-hombre-mosca-728x1024.jpg 728w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2018\/11\/el-hombre-mosca.jpg 1171w\" sizes=\"(max-width: 213px) 100vw, 213px\" \/><\/a>Publicado en El Norte de Castilla el 2 de noviembre de 2018<\/p>\n<p>Dicen que Valladolid tiene cuatro estaciones: el invierno, el verano, la estaci\u00f3n de trenes y la de autobuses. Tal vez por eso, el invierno queda inaugurado en Pucela cuando se echa el tel\u00f3n de la Seminci. Es ya una bendita tradici\u00f3n. Tras una intensa semana de labios rojos, luces quim\u00e9ricas, salas oscuras y sue\u00f1os en tecnicolor llega el bofet\u00f3n de realidad a ritmo de cualquier ciclog\u00e9nesis explosiva. Eso s\u00ed, en la Seminci saben muy bien c\u00f3mo prepararnos para el viaje y, desde hace varios a\u00f1os, nos regalan como traca final una proyecci\u00f3n especial con la Orquesta Sinf\u00f3nica de Castilla y Le\u00f3n poniendo m\u00fasica a alguna joya del cine mudo. Este a\u00f1o la elegida fue una de las m\u00e1s asombrosas, divertidas y memorables pel\u00edculas de toda la historia del cine, la conocida en Espa\u00f1a como \u201cEl hombre mosca\u201d, la obra maestra de Harold Lloyd, aquel joven de sonrisa perenne, gafas redondas de carey y sombrero de paja que plant\u00f3 cara a los mism\u00edsimos Chaplin y Keaton. Todo el mundo recuerda la imagen ic\u00f3nica de Harold Lloyd colgado de un reloj en lo alto de un edificio. Es la guinda de una pel\u00edcula que narra las peripecias de un joven que abandona su pueblo para hacer fortuna en la gran ciudad. Desgraciadamente las cosas no salen como \u00e9l espera y cuando su novia se presenta en la ciudad la locura se desata. A partir de ese momento, todo es puro frenes\u00ed. Gags antol\u00f3gicos, slapstick, burlesque, parodias y acrobacias enloquecidas m\u00e1s algunas escenas desternillantes, todo a un ritmo trepidante amenizado maravillosamente por la partitura que escribi\u00f3 para el film Carl Davis, una m\u00fasica que acompa\u00f1a magistralmente todas las secuencias con una orquesta que parece m\u00e1s una big band y con los m\u00fasicos en ocasiones emulando las acrobacias de Harold Lloyd. Para deleite absoluto la escena final con la escalada a los doce pisos de un edificio que no es otra cosa que una met\u00e1fora sobre lo dif\u00edcil que es alcanzar los objetivos deseados, todo aquello del sue\u00f1o americano, las piedras en el camino y la recompensa final del beso de la chica. La alegor\u00eda del ascenso social y el primer Spiderman del cine, o sea. En fin, cine en estado puro. Sala oscura, pantalla grande, m\u00fasica en directo, una mano que te agarra en la oscuridad, risas compartidas, una l\u00e1grima por alguien que ya no est\u00e1 y un actor que sale de la pantalla y te invita a escalar un edificio. M\u00e1s cine, por favor.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Publicado en El Norte de Castilla el 2 de noviembre de 2018 Dicen que Valladolid tiene cuatro estaciones: el invierno, el verano, la estaci\u00f3n de trenes y la de autobuses. Tal vez por eso, el invierno queda inaugurado en Pucela cuando se echa el tel\u00f3n de la Seminci. Es ya una bendita tradici\u00f3n. Tras una [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[7],"tags":[121],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2760"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2760"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2760\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2762,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2760\/revisions\/2762"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2760"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2760"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2760"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}