{"id":2930,"date":"2019-04-26T08:26:17","date_gmt":"2019-04-26T07:26:17","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/?p=2930"},"modified":"2019-04-26T08:26:17","modified_gmt":"2019-04-26T07:26:17","slug":"la-dama-entre-llamas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/2019\/04\/26\/la-dama-entre-llamas\/","title":{"rendered":"LA DAMA ENTRE LLAMAS"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2019\/04\/notre-dame2.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-2931\" src=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2019\/04\/notre-dame2-300x169.jpg\" alt=\"notre-dame2\" width=\"300\" height=\"169\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2019\/04\/notre-dame2-300x169.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2019\/04\/notre-dame2-768x434.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2019\/04\/notre-dame2.jpg 1024w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>Publicado en El Norte de Castilla el 26 de abril de 2019<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt; color: #0000ff;\">En 1944 Par\u00eds pudo ser destruida por completo cuando Hitler orden\u00f3 volar los puentes sobre el Sena y lanzar sobre la ciudad una lluvia de bombas para que no quedara en pie ning\u00fan\u00a0 monumento. Con los aliados a las puertas de Par\u00eds, su perverso plan consist\u00eda en que la ciudad no cayera en manos del enemigo a no ser como un mont\u00f3n de ruinas. Sin embargo, el comandante del Gran Par\u00eds no se atrevi\u00f3 a asesinar la belleza. Cuando las tropas aliadas entraron en Par\u00eds, Hitler le llam\u00f3. S\u00f3lo le pregunt\u00f3 una cosa: \u00bfArde Par\u00eds? \u00a0Dicen que le pusieron el auricular para que escuchara el sonido de las calles de Par\u00eds. Hasta \u00e9l llegaron las notas de la Marsellesa y las campanas de Notre-Dame revoloteando gracias a los poderosos brazos de Quasimodo. Unos d\u00edas antes, los nazis hab\u00edan detenido a un joven de la resistencia. Le vendaron los ojos y se dispusieron a fusilarlo frente a\u00a0Notre-Dame.\u00a0La leyenda cuenta que se arrodill\u00f3 y rez\u00f3 a la Virgen. En ese instante, los nazis escucharon un aullido y una sombra se proyect\u00f3 sobre el atrio de la catedral. En apenas unos segundos, las g\u00e1rgolas rescataron al prisionero bajo la aterrorizada mirada de sus verdugos. Ahora, 75 a\u00f1os despu\u00e9s, el mismo d\u00eda en el que el Titanic se hund\u00eda en nuestra memoria, las llamas han estado a punto de devorar Notre-Dame. Durante unas horas, Par\u00eds dej\u00f3 de ser una fiesta. A las ocho de la tarde del 15 de abril, Par\u00eds qued\u00f3 decapitada mientras ca\u00eda la aguja central. Victor Hugo ya lo hab\u00eda escrito: \u201cuna gran llama sub\u00eda entre los dos campanarios con torbellinos de chispas, una gran llama desordenada y furiosa que con el viento parec\u00eda por momentos un jir\u00f3n en medio del humo\u201d. Entonces todos nos convertimos en Quasimodo llorando l\u00e1grimas de desesperaci\u00f3n. No hablamos solo de la mayor catedral g\u00f3tica del mundo. Hablamos de una tumba vertical invertida que forma parte de nuestra educaci\u00f3n sentimental. Un m\u00e1gico bloque de tinieblas que se ha convertido a lo largo del tiempo en parte de nosotros, de nuestros recuerdos. Quasimodo, escondido en la oscuridad, el ojo brillante, espiando a Esmeralda bailar entre la niebla de las cenizas de la catedral en llamas mientras las g\u00e1rgolas nos protegen del ataque de los demonios. Gracias a ellas sabemos que nadie torcer\u00e1 sus nervios de acero. Que ning\u00fan drag\u00f3n podr\u00e1 fulminar con su fuego su antigua osamenta de roca. Dentro de mil a\u00f1os la vieja Dama sepultar\u00e1 Par\u00eds como un d\u00eda anunci\u00f3 Nerval. Y nosotros estaremos all\u00ed leyendo a Victor Hugo.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Publicado en El Norte de Castilla el 26 de abril de 2019 En 1944 Par\u00eds pudo ser destruida por completo cuando Hitler orden\u00f3 volar los puentes sobre el Sena y lanzar sobre la ciudad una lluvia de bombas para que no quedara en pie ning\u00fan\u00a0 monumento. 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