{"id":313,"date":"2008-01-27T12:48:54","date_gmt":"2008-01-27T12:48:54","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/?p=313"},"modified":"2008-01-27T12:48:54","modified_gmt":"2008-01-27T12:48:54","slug":"unplugged-and-seated","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/2008\/01\/27\/unplugged-and-seated\/","title":{"rendered":"UNPLUGGED&#8230;AND SEATED"},"content":{"rendered":"<p><IMG class=imgcen id=img_0 src=\"\/vicentealvarez\/wp-content\/uploads\/sites\/3\"><FONT face=\"Times New Roman\" size=3>  <P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><SPAN style=\"FONT-SIZE: 11pt\"><EM><SPAN style=\"FONT-SIZE: 11pt\">Entre 1993 y 1994, Rod Stewart se sac\u00f3 unos cuantos conejos de la chistera que le permitieron recuperar la popularidad que hab\u00eda ido perdiendo cuando la exitosa f\u00f3rmula de rubias, divorcios, mallas de leopardo y discos pop (\u00bfqui\u00e9n no recuerda \u201cDa ya thik i\u2019m sexy?\u201d) comenz\u00f3 a hacer aguas. Por un lado, junto a sus amigos Brian Adams y Sting, grab\u00f3 \u201cAll for love\u201d para la pel\u00edcula \u201cLos tres mosqueteros\u201d, escalando las listas de \u00e9xito de todo el mundo. Por otro, en Copacabana toc\u00f3 para 3,6 millones de personas estableciendo un nuevo r\u00e9cord mundial. Y, en fin, el 5 de febrero de 1993, grab\u00f3 para la MTV un soberbio e inolvidable Unplugged, tal vez el m\u00e1s inolvidable y necesario (junto al de Eric Clapton) de los muchos que se grabaron en aquella \u00e9poca. El \u201cdesenchufado\u201d del viejo Rod destila naturalidad, madurez y magia por todos sus surcos. Es mucho m\u00e1s que una colecci\u00f3n y una reinterpretaci\u00f3n de sus grandes \u00e9xitos. La voz rota inconfundible de Rod Stewart consigue emocionar en versiones sublimes y, a veces, sorprendentes, caminando con autenticidad y brillantez por diversos estilos musicales (el blues, el folk, el country) y mecido por la complicidad de su viejo camarada de The Faces, el stoniano Ronnie Wood. \u201cTonight\u2019s the night\u201d o \u201cMaggie May\u201d forman parte de la educaci\u00f3n sentimental de mucha gente de mi generaci\u00f3n, pero son dos temas, a mitad de concierto, \u201cHave i told you lately\u201d, de Van Morrison, y \u201cTom Traubert\u2019s blues (Waltzing Matilda)\u201d, de Tom Waits, los que logran que este disco alcance la categor\u00eda de \u00fanico e imprescindible. \u00bfTe he dicho \u00faltimamente que te quiero?, pregunta Rod Stewart con su legendaria voz. Toda una declaraci\u00f3n de principios que a uno le trae recuerdos inolvidables. Este tipo de los pelos locos consigue pellizcarme el coraz\u00f3n y convencerme de que sus historias tambi\u00e9n las he vivido yo y de que sus resacas fueron m\u00edas tambi\u00e9n. Convencerme de que soy una v\u00edctima inocente en un callej\u00f3n sin salida, de que t\u00fa enterraste la daga en la silueta de la luz de tu ventana, de que las calles no son para so\u00f1adores, de que mi herida nunca cicatrizar\u00e1. Al menos, hasta que no vuelva a bailar un vals con Matilda\u2026. Recuerdo perfectamente la primera vez que escuch\u00e9 este disco, reci\u00e9n salido del horno, en el a\u00f1o 1994; recuerdo el momento y las circunstancias y, lo peor de todo, es que el recuerdo de este disco me hace pensar que Rod Stewart forma parte de una fiesta a la que nunca me invitaron o a la que, como siempre, llegu\u00e9 tarde.<?xml:namespace prefix = o ns = \"urn:schemas-microsoft-com:office:office\" \/><o:p><\/o:p><\/SPAN><br \/>\n<\/EM><\/SPAN><br \/>\n<\/FONT><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Entre 1993 y 1994, Rod Stewart se sac\u00f3 unos cuantos conejos de la chistera que le permitieron recuperar la popularidad que hab\u00eda ido perdiendo cuando la exitosa f\u00f3rmula de rubias, divorcios, mallas de leopardo y discos pop (\u00bfqui\u00e9n no recuerda \u201cDa ya thik i\u2019m sexy?\u201d) comenz\u00f3 a hacer aguas. 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