{"id":3332,"date":"2021-05-10T18:36:13","date_gmt":"2021-05-10T17:36:13","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/?p=3332"},"modified":"2021-05-10T18:38:09","modified_gmt":"2021-05-10T17:38:09","slug":"el-fantasma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/2021\/05\/10\/el-fantasma\/","title":{"rendered":"EL FANTASMA"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2021\/05\/el-fantasma.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-3333\" src=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2021\/05\/el-fantasma-209x300.jpg\" alt=\"\" width=\"209\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2021\/05\/el-fantasma-209x300.jpg 209w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2021\/05\/el-fantasma-768x1101.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2021\/05\/el-fantasma-714x1024.jpg 714w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2021\/05\/el-fantasma.jpg 1500w\" sizes=\"(max-width: 209px) 100vw, 209px\" \/><\/a>En 1944 la editorial Bruguera sac\u00f3 a la calle una colecci\u00f3n bajo el llamativo y comercial t\u00edtulo de Superh\u00e9roes. Era una colecci\u00f3n de bolsillo (aunque todav\u00eda no se hab\u00eda puesto de moda ese formato y segu\u00eda triunfando el cl\u00e1sico del pulp) que agrupaba las aventuras de cuatro h\u00e9roes distintos. Las de El Espectro estaban escritas por A. Oll\u00e9 Bertr\u00e1n. Las de El Doctor Niebla por Rafael Gonzalez con el seud\u00f3nimo de Douglas L. Templewood. Las aventuras de los dos h\u00e9roes restantes las escribi\u00f3 el gran Pedro V\u00edctor Debrigode. De las seis novelas de Red Colt ya hemos hablado. Es el turno ahora de hablar de las cuatro novelas protagonizadas por El Fantasma.<\/p>\n<p><strong>El Fantasma<\/strong> responde a los estereotipos de personaje pulp por excelencia. Con su m\u00e1scara, su misterio y su obsesi\u00f3n por aparecer de manera teatral dispuesto a desbaratar los planes de alg\u00fan malvado. Una larga toga le cubre de pies a cabeza. No tiene rostro (lo lleva tapado por una tela blanca muy brillante) y porta un extra\u00f1o cinto met\u00e1lico que le proporciona incre\u00edbles poderes. Si pulsa a la izquierda en la chapa de oro atravesada por un rel\u00e1mpago azul, activa \u201cel creador del vac\u00edo\u201d que le hace invulnerable a todo disparo, desviando las balas por encima de su cabeza; si pulsa a la derecha, pone en acci\u00f3n \u201cel detector cat\u00f3dico\u201d (gracias a \u00e9l adivina el pensamiento del que se halla a menos de cinco metros alrededor). Detr\u00e1s de El Fantasma se esconde el profesor Esdehar Campbell, el cual, dotado de un cerebro \u00fanico, jur\u00f3 emplear todos los recursos de la ciencia en la lucha contra los que se val\u00edan de los progresos modernos para intentar el triunfo del mal. Lo hizo tras el asesinato de su hermano, Graham Campbell, un eminente inventor, y tras retirarse a una peque\u00f1a isla para vivir en soledad, lejos de todo contacto humano. Solo reaparece a la vida llamada civilizada cuando algunos de sus amigos le avisan que un peligro se cierne sobre el Universo bajo la apariencia de la Ciencia mal empleada\u2026<\/p>\n<p>En <strong>La escuadrilla desaparecida<\/strong>, la primera de las novelas protagonizada por El Fantasma, Debrigode nos presenta a un loco cient\u00edfico que ha conseguido, gracias a un procedimiento magn\u00e9tico de elevada potencia, atraer los motores de los aviones que le interesan, inutilizando sus mandos y oblig\u00e1ndoles a aterrizar donde desea. Con ellos el Hombre sin Cabeza va a construir el avi\u00f3n m\u00e1s perfecto y letal que se conoce. \u00bfQu\u00e9 misterio oculta el smoking que deambula con todas las caracter\u00edsticas de un ser humano\u2026pero sin cabeza? El Fantasma no tardar\u00e1 en acudir al rescate\u2026<\/p>\n<p>En la segunda de las novelas, <strong>Los tres endemoniados<\/strong>, El Fantasma sigue la pista de tres desconocidos cient\u00edficos que tienen por misi\u00f3n llevar a cabo una serie de atentados encaminados a la destrucci\u00f3n sistem\u00e1tica e irremisible de todos los centros vitales de defensa de la naci\u00f3n. Se trata de una organizaci\u00f3n cient\u00edfica que ha hallado un medio desconocido para hacer estallar a larga distancia un explosivo de gran potencia y reducido volumen.<\/p>\n<p>En la tercera de las novelas, <strong>Hurac\u00e1n en Asia<\/strong>, asistimos al terrible asesinato de tres hombres de ciencia, de posici\u00f3n y de talento. Son asesinados ellos, toda su familia y sirvientes por un compa\u00f1ero de estudios, Montagu Grey, un tipo ambicioso con un proyecto criminal en Asia. Para encender en aquellos hombres la guerra santa que se propone debe excitar en ellos el fanatismo religioso. Va a servirse de una leyenda para hacerse con el control de toda aquella parte del mundo. Seg\u00fan la leyenda, Budah se reencarnar\u00e1 en un hombre blanco, de estatura superior y ojos claros, sin alma. Ese hombre se llamar\u00e1 Hurac\u00e1n. Y \u00e9l ser\u00e1 el Hurac\u00e1n tan esperado por los monta\u00f1eses salvajes del Pa\u00eds de las Nieves, en la frontera indo-birmana. Gracias a ello alentar\u00e1 la guerra asi\u00e1tica arm\u00e1ndoles convenientemente, lo que constituir\u00e1 el primer paso para exterminar la raza blanca aniquilando el ej\u00e9rcito colonial brit\u00e1nico en Asia. El Fantasma conseguir\u00e1 impedir su criminal proyecto (hacer saltar las presas del pantano de Kurbu y que con su explosi\u00f3n que quedasen anegados los restantes puestos brit\u00e1nicos de la frontera) pero no podr\u00e1 impedir que Montagu Grey, el hombre que quiso desencadenar el Hurac\u00e1n en Asia, escape.<\/p>\n<p>En la cuarta y \u00faltima de las novelas, <strong>Puertos sangrientos<\/strong>, asistiremos a la batalla final entre Montagu Grey y El Fantasma. En esta ocasi\u00f3n la n\u00e9mesis de nuestro h\u00e9roe (\u201cMontagu Gray, un gran artista o un criminal, seg\u00fan las circunstancias\u201d) se servir\u00e1 de Lars Vicki, suboficial submarinista sin escr\u00fapulos, que ha conseguido en dos semanas de pr\u00e1cticas convertir en aut\u00f3matas a veinte malayos asalariados y utilizarlos para aniquilar las bases 17 y 43 del ej\u00e9rcito americano. Unos ataques demoledores que en tres d\u00edas destruyen dos portaviones y matan a 1.200 soldados. Eso solo es el principio.<\/p>\n<p>Montagu Grey, obsesionado con hacerse con el control total de Asia, se al\u00eda con Isuzu Nara, jefe del Servicio Secreto Japon\u00e9s. La idea es preparar un ataque conjunto y simultaneo sobre las cien bases norteamericanas del Pac\u00edfico. Se servir\u00e1n para ello de un tipo desconocido de sumergible anfibio dotado de lanzallamas de una potencia desconocida y, sobre todo, de un ej\u00e9rcito de cien hombres que compondr\u00e1n la dotaci\u00f3n de los \u201csubmarinos suicidas\u201d. Huelga decir que El Fantasma desbaratar\u00e1 su plan y, ahora s\u00ed, derrotar\u00e1 a Montagu Grey.<\/p>\n<p>Pues eso, Debrigode en su salsa. El Fantasma parece un personaje de pesadilla y no es m\u00e1s que un cient\u00edfico quijotesco. Con reminiscencias folletinescas, claros ecos de la tradici\u00f3n pulp americana y un torrente de fantas\u00eda e imaginaci\u00f3n. Todo ello flordelisado con la pluma exquisita de Debrigode. Es cierto que no parece acabar de encontrarse a gusto en temas tan fantasiosos, al contrario de lo que le sucede con las novelas de aventuras y polic\u00edacas. No es extra\u00f1o, por ello, que abandonase este tipo de relatos para centrarse en los que le acabar\u00edan por convertir en el escritor de novela popular m\u00e1s fastuoso e importante de la literatura espa\u00f1ola.<\/p>\n<p>\u201cLa conciencia es como los metales. Todos se funden si se les aplica la suficiente temperatura\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En 1944 la editorial Bruguera sac\u00f3 a la calle una colecci\u00f3n bajo el llamativo y comercial t\u00edtulo de Superh\u00e9roes. Era una colecci\u00f3n de bolsillo (aunque todav\u00eda no se hab\u00eda puesto de moda ese formato y segu\u00eda triunfando el cl\u00e1sico del pulp) que agrupaba las aventuras de cuatro h\u00e9roes distintos. 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