{"id":3348,"date":"2021-06-01T19:48:22","date_gmt":"2021-06-01T18:48:22","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/?p=3348"},"modified":"2021-06-01T19:49:46","modified_gmt":"2021-06-01T18:49:46","slug":"doble-asesinato-en-los-estudios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/2021\/06\/01\/doble-asesinato-en-los-estudios\/","title":{"rendered":"DOBLE ASESINATO EN LOS ESTUDIOS"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2021\/06\/doble-asesinato-en-los-estudios.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft  wp-image-3349\" src=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2021\/06\/doble-asesinato-en-los-estudios-300x219.jpg\" alt=\"\" width=\"433\" height=\"316\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2021\/06\/doble-asesinato-en-los-estudios-300x219.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2021\/06\/doble-asesinato-en-los-estudios-768x560.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2021\/06\/doble-asesinato-en-los-estudios-1024x746.jpg 1024w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2021\/06\/doble-asesinato-en-los-estudios.jpg 1508w\" sizes=\"(max-width: 433px) 100vw, 433px\" \/><\/a>Tercera de las novelas protagonizadas por el inspector V\u00edctor Vital. Publicada en 1945 en la editorial Bruguera dentro de la colecci\u00f3n La huella (n\u00ba 5).<\/p>\n<p>El productor cinematogr\u00e1fico Jacques Peze aparece muerto en los estudios Billancourt.\u00a0Todo indica que se trata de un suicidio puesto que tiene el arma homicida en la mano y, adem\u00e1s, el cuarto est\u00e1 cerrado, sin posibilidad de ser abierto desde fuera. Su ex esposa piensa, sin embargo, que es un asesinato y V\u00edctor Vital, tras examinar la habitaci\u00f3n, encuentra una pista que puede darle la raz\u00f3n. Siete personas estaban en los estudios en el momento de la muerte del productor. Los siete son investigados por V\u00edctor Vital, a quien ayuda su amigo Henri Marnier, periodista de afilada pluma. Son la propia ex esposa (Francine); el amante de esta (Claude Muffle), que adem\u00e1s es sobrino de la v\u00edctima; el director de la pel\u00edcula (Guillaume Arsaut); los actores Eileen Stocksilk, Luc Praviel y la joven Vivette, adem\u00e1s de la guionista Jeanne Gourde. V\u00edctor Vital no se olvida tampoco del camarero Gaston Dulac\u2026 Todo se enreda con la lectura del testamento. El retorcido finado lo utiliza para intentar romper la nueva relaci\u00f3n de su ex esposa y para manchar el nombre de la joven Vivette. Francine, la ex esposa, insiste en que no se trata de un suicidio y parece tener pruebas de ello. Se re\u00fane con V\u00edctor Vital en los propios estudios y all\u00ed es asesinada delante del inspector. Siete personajes coinciden en estar presentes cuando Peze es asesinado, y los mismos rondan cuando Francine es tambi\u00e9n asesinada\u2026<\/p>\n<p>Prosigue la investigaci\u00f3n y Vital descubre que las coartadas de los sospechosos no se sostienen por ning\u00fan lado. Descubre, adem\u00e1s, datos que ponen contra las cuerdas a alguno de ellos. Por ejemplo, la guionista cobraba unos emolumentos alt\u00edsimos por su trabajo dentro de la pel\u00edcula. No tardamos en saber que estaba chantajeando al productor ya que conoc\u00eda un asunto turbio de su pasado. Vital averigua tambi\u00e9n que el camarero es un licenciado que tuvo que huir del pa\u00eds tiempo atr\u00e1s por haber cometido un crimen y que mantiene una extra\u00f1a relaci\u00f3n con la joven Vivette a la que visita a menudo. Finalmente, como mandan los c\u00e1nones, V\u00edctor Vital re\u00fane a todos los sospechosos. Invita tambi\u00e9n a su amigo el gacetillero Henri Marnier, para que disponga de la exclusiva. Mientras expone sus conclusiones se escucha un disparo: Marnier se ha suicidado.<\/p>\n<p>El show que nos tiene preparado V\u00edctor Vital no ha hecho m\u00e1s que comenzar. Sabemos por fin qui\u00e9n es el asesino y los motivos que le llevaron a actuar as\u00ed. Vamos de sorpresa en sorpresa. Todo ello muy bien ligado y maravillosamente narrado. Una muestra m\u00e1s del magisterio de Debrigode, todav\u00eda influido, como en todas sus novelas de la primera \u00e9poca, por el toque Agatha Christie. Ya se sabe: sospechosos reunidos al final, investigador muy peculiar que recuerda a Hercules Poirot, crimen de habitaci\u00f3n cerrada e, incluso, el a\u00f1adido de un croquis algo cutre del escenario del crimen. Y, por supuesto, un desenlace sorprendente. Como muy bien dice el comisario Fretard, nosotros tampoco pedimos ni buscamos explicaciones al enigm\u00e1tico c\u00f3ctel que nos ha preparado V\u00edctor Vital: nos conformamos con ser espectadores de sus malabarismos.<\/p>\n<p>Por supuesto, como en toda buena serie, seguimos conociendo m\u00e1s detalles de nuestro inspector favorito. Un individuo que aparenta ser un inofensivo sujeto pero que tiene, tras los azules cristales de sus gafas, una aguda y penetrante mirada, capaz de descubrir muchas cosas. Vive en un piso de solter\u00f3n epic\u00fareo, en el 53 de la calle de la Boetie. Le gusta la buena cocina, que le sirve con exquisito gusto su ama de llaves. Bebe Cointraeu. Es alto, corpulento, sin adiposidades, de rostro bondadoso. Tiene el cabello gris alisado hacia atr\u00e1s, viste de forma seria y cl\u00e1sica y sigue utilizando sus gafas de pinza de cristales azules y montura de oro. Confiesa que la paciencia es su \u00fanica virtud aunque, en realidad, tiene muchas otras. Tiene astucia de serpiente y delicadeza de paloma. Como \u00e9l mismo dice: \u201cPreciso delicadeza cuando hace falta, y astucia cuando puedo. Soy pragm\u00e1tico. Un viejo f\u00f3sil con una gran potencia imaginativa, y por eso tengo que frenarla pas\u00e1ndola por el tamiz del m\u00e9todo rutinario de la minuciosidad\u201d. Y, por supuesto, sigue empleando su cara de virgencita c\u00e1ndida con el fin de que los sospechosos bajen la guardia. Dicho de otra forma: cuando V\u00edctor Vital se lo propone, desempe\u00f1a el papel de imb\u00e9cil a las mil maravillas. \u201cPor el instante debo fingir que me creo lo que el asesino quiere que yo me crea\u201d.<\/p>\n<p>Otra caracter\u00edstica que hace muy atractiva esta novela es que se desarrolla en un ambiente muy cinematogr\u00e1fico, lo que permite al autor hacer unas cuantas referencias al mundo del cine. El que el crimen est\u00e9 ambientado en los famosos estudios Billencourt enlaza esta novela con el anterior caso de V\u00edctor Vital, ya que los estudios de cine est\u00e1n situados junto al Front\u00f3n de Par\u00eds, escenario de \u201cTriple asesinato en el Front\u00f3n\u201d (adem\u00e1s, al comienzo de la novela se habla de uno de los personajes del anterior caso, como estableciendo unos evidentes vasos comunicantes entre ambas novelas).<\/p>\n<p>Y, en fin, la literatura dentro de la literatura. No son pocas las referencias literarias que utiliza Debrigode y que ponen en contexto la novela:<\/p>\n<p>\u201cMi autora favorita es Agatha Christie. La leo estremecido de temor, porque siempre me temo que al final de la lectura, yo resulte ser el asesino que se busca\u201d.<\/p>\n<p>\u201c\u00bfHay aqu\u00ed un crimen a lo Simenon, o crees que es un vulgar suicidio?\u201d<\/p>\n<p>\u201cMal me figuro a Jeanne en el papel de Fantomas, el abracadabrante asesino astucioso\u201d.<\/p>\n<p>Referencias asimismo al propio Sherlock Holmes (\u201cTranquil\u00edzate; no esgrimir\u00e9 lupas, ni andar\u00e9 a rastras por el suelo, olfateando la alfombra\u201d) o al mundo del cine tambi\u00e9n influido por la moda del g\u00e9nero polic\u00edaco. En una escena de la novela, el protagonista va al cine a ver una pel\u00edcula en la que \u201casiste al descubrimiento de los misterios m\u00e1s inveros\u00edmiles por un detective, un tal Philo Vance protagonizado por William Powell\u201d.<\/p>\n<p>La gran popularidad de las novelas polic\u00edacas en el momento en que Debrigode escribe su novela tambi\u00e9n queda en entredicho a la luz de lo que piensa V\u00edctor Vital. \u201cVentajas e inconvenientes de que hoy en d\u00eda las novelas polic\u00edacas sustituyan a los antiguos libros de caballer\u00eda y capa y espada. Todo el mundo lee misterios\u201d. Al hilo de eso le preguntan al propio Vital si \u00e9l es aficionado a leer novelas polic\u00edacas. Su respuesta es sorprendente: \u201cNo, no. Para descansar leo novelas rosas\u201d.<\/p>\n<p>En fin, otra joya m\u00e1s de Debrigode. Un canto a su inconfundible estilo y a la imaginaci\u00f3n. Como \u00e9l muy bien dice en la novela, \u201clo m\u00e1s absurdo que imaginamos, lo imaginamos\u201d. A\u00f1adir, adem\u00e1s, que tiene raz\u00f3n el comisario Fretard cuando dice que Vital disfruta m\u00e1s andando por el laberinto, que cuando llega a la puerta de salida. A nosotros nos ocurre un poco lo mismo. Bendito Debrigode.<\/p>\n<p>(Mi agradecimiento a la Asociaci\u00f3n Cultural Hispanoamericana Amigos del Bolsilibro que ha publicado las cinco novelas protagonizadas por V\u00edctor Vital en un imprescindible libro).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tercera de las novelas protagonizadas por el inspector V\u00edctor Vital. Publicada en 1945 en la editorial Bruguera dentro de la colecci\u00f3n La huella (n\u00ba 5). 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