{"id":3359,"date":"2021-06-11T08:58:10","date_gmt":"2021-06-11T07:58:10","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/?p=3359"},"modified":"2021-06-11T11:58:56","modified_gmt":"2021-06-11T10:58:56","slug":"el-misterio-de-los-cinco-asesinos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/2021\/06\/11\/el-misterio-de-los-cinco-asesinos\/","title":{"rendered":"EL MISTERIO DE LOS CINCO ASESINOS"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2021\/06\/el-misterio-de-los-cinco-asesinos.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft wp-image-3360\" src=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2021\/06\/el-misterio-de-los-cinco-asesinos-300x219.jpg\" alt=\"\" width=\"499\" height=\"364\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2021\/06\/el-misterio-de-los-cinco-asesinos-300x219.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2021\/06\/el-misterio-de-los-cinco-asesinos-768x560.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2021\/06\/el-misterio-de-los-cinco-asesinos-1024x746.jpg 1024w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2021\/06\/el-misterio-de-los-cinco-asesinos.jpg 1501w\" sizes=\"(max-width: 499px) 100vw, 499px\" \/><\/a>Cuarta de las novelas protagonizadas por V\u00edctor Vital. La huella, 10, Bruguera, Barcelona, 1944.<\/p>\n<p>Julien Vernay, el Casanova de las boites de nuit, ha dejado los bajos fondos y ahora se mueve con desparpajo por los salones m\u00e1s aristocr\u00e1ticos de Par\u00eds. De camello a gigol\u00f3 en un viaje que le ha resultado muy productivo. Ahora quiere ascender todav\u00eda m\u00e1s en la escala social y piensa casarse con una dama que le va a permitir el salto. Antes de hacerlo, debe cerrar varios \u201cnegocios\u201d. Se re\u00fane con cinco personajes en un apasionante y original\u00edsimo comienzo formado por varias secuencias temporales en el que Debrigode nos mostrar\u00e1, de forma velada, a los posibles asesinos, ya que dicho cap\u00edtulo termina con uno de ellos junto al cad\u00e1ver de Vernay y con el arma del crimen en la mano. Estamos en plena Navidad. A V\u00edctor Vital le piden discreci\u00f3n ya que el finado ha sido amante de Nina de Morny, mujer muy influyente y amiga del comisario. Vital descubre una nota donde est\u00e1n apuntados los nombres de varias personas con las que esa misma tarde deb\u00eda entrevistarse el asesinado. En la inspecci\u00f3n de la casa descubre, adem\u00e1s, otro cad\u00e1ver. Se trata de Paulette, una de las amantes de Vernay.<\/p>\n<p>Muy pronto, nuestro polic\u00eda favorito recibe una inesperada ayuda en la investigaci\u00f3n. Un militar retirado y enfermo se entretiene vigilando con un catalejo la casa de Vernay. Su nieta, una cr\u00eda muy despierta a la que el anciano cuida, describe (a su manera) a todas las personas que entraron la tarde del crimen en la casa de Vernay. \u201cMientras apuraba el cointreau sonri\u00f3 Vital, irritado. Demasiadas visitas y demasiados presuntos asesinos. \u00c9l solo ped\u00eda uno, y le ofrec\u00edan cinco posibles asesinos\u201d. De esos cinco posibles asesinos iremos conociendo detalles. Algunos parecer\u00e1n m\u00e1s sospechosos. Otros, en cambio, quedar\u00e1n descartados pronto. Especialmente el marido de Paulette, la mujer asesinada, quien confiesa que acudi\u00f3 a la casa esa tarde, pero jura ser inocente. Cuando conoce la muerte de su esposa, se suicida. Las pistas se centran en Raoul Dur, \u201cEl pelirrojo\u201d, un traficante de drogas que visit\u00f3 a Vernay esa misma tarde. Todo parece indicar un problema de drogas y de ajuste de cuentas entre ambos. De hecho, Vital ordena detenerlo. Mientras tanto, dos hermanos est\u00e1n en el punto de mira. Ella parece que pudo asesinar al gigol\u00f3 y su hermano, para protegerla, se declara culpable. Sigue, al pie de la letra, las recomendaciones de su abogado Raymon Fresne. Por si fuera poco, sabemos que Nina de Morny tambi\u00e9n ten\u00eda lazos con el asesinado ya que la prove\u00eda de coca\u00edna. Y tambi\u00e9n ten\u00eda lazos con Vernay el militar jubilado. Le vigilaba habitualmente porque era el encargado de suministrarle estupefacientes para aliviarle de sus dolores. Todo esto lo sabemos en la habitual reuni\u00f3n de sospechosos que establece V\u00edctor Vital al final de sus investigaciones. En este caso dicha reuni\u00f3n tiene lugar el d\u00eda 25 de diciembre y ser\u00e1, como siempre, una fuente inagotable de sorpresas\u2026<\/p>\n<p>Como ocurre con todas las sagas, el mayor atractivo sigue siendo el observar c\u00f3mo la personalidad de Victor Vital va ganando en profundidad psicol\u00f3gica. Se repiten detalles en torno a \u00e9l de anteriores novelas, pero tambi\u00e9n vamos conociendo otras cosas. Ya es un personaje para nosotros tan querido como conocido. Podemos imaginarle perfectamente cogiendo del perchero su gabardina y bufanda. Coloc\u00e1ndose el sombrero de fieltro. Vistiendo ropa de s\u00f3lido pa\u00f1o, bien cortado. Con sus inconfundibles gafas pince-nez de cristales azules con arcaica montura de oro. Alto y fuerte, rondando la cincuentena. Un tipo que parece un profesor de instituto con ribetes de rentista. Y que posee, como dice una de las protagonistas, unos ojos grises, suaves, sabios; unos ojos que \u201ctienen dureza penetrante cuando miran sin creerse observados, resultando inquisitivos, amablemente inquisitivos, como los de un cardenal veneciano\u201d. V\u00edctor Vital pertenece a la BIC, Brigada de Investigaci\u00f3n Criminal, pero ahora sabemos, adem\u00e1s, que estuvo antes en la Brigada de T\u00f3xicos, algo que le vendr\u00e1 muy bien para la resoluci\u00f3n de este caso. Sabemos de V\u00edctor Vital que no es un fan\u00e1tico creyente de las reconstrucciones cient\u00edficas porque hay imponderables que burlan las m\u00e1s cient\u00edficas deducciones. Tambi\u00e9n que es el m\u00e1ximo exponente del acusador que pide excusas por acusar. Y, por supuesto, que no hay crimen por imposible que parezca que se resista a su fino an\u00e1lisis. \u201cLos cr\u00edmenes en los que la mentalidad de autor se complace en sembrar vericuetos son los que m\u00e1s pronto conducen a la gran senda de la verdad. Con mi explicaci\u00f3n quiero demostrarles que, adem\u00e1s de una paciencia ilimitada, poseo una modestia moderada\u201d.<\/p>\n<p>Uno de los aspectos m\u00e1s llamativos de esta serie es la particular relaci\u00f3n que mantiene Vital con su jefe, el comisario Fetard. Ante \u00e9l acostumbra a realizar, como si fuera un campo de pruebas, sus exhibiciones de deducciones milagreras. Al menos eso piensa el comisario: \u201cEmpieza el fuego de artificio. El gran Vital viene a asombrarme. \u00bfUna pista con champa\u00f1a?\u201d. Al principio, las dudas de Fetard sobre el curso que de las investigaciones lleva su hombre, suelen ser muy grandes y no se molesta en ocultarlas: \u201cEsos razonamientos deductivos a lo Sherlock Holmes son de una precisi\u00f3n axiom\u00e1tica, querido\u2026, cuando son elucubrados por Conan Doyle, que de antemano conoc\u00eda de qu\u00e9 pie cojeaba el asesino por \u00e9l imaginado\u201d. Aunque el propio comisario sabe que todo forma parte del t\u00edpico show que siempre se monta V\u00edctor Vital y conoce de sobra su val\u00eda: \u201cEs usted irritante, pero se lo perdono, habida cuenta de lo que vale. Le gusta darme la impresi\u00f3n de que es un n\u00e1ufrago lastimoso para, cuando le ofrezco mi ayuda, reservarse las en\u00e9rgicas brazadas finales\u201d.<\/p>\n<p>En fin, otra maravilla de Debrigode, con un desarrollo de personajes ambiguos que pululan por varios estratos sociales, desde los bajos fondos hasta los m\u00e1s elitistas salones aristocr\u00e1ticos. Esta diversidad social y el interesante estudio psicol\u00f3gico aportado a algunos de los protagonistas hacen que Debrigode se incline cada vez m\u00e1s por la senda de Georges Simenon abandonando gradualmente la herencia de Agatha Christie, por otro lado todav\u00eda muy presente. El viaje que va de Christie a Simenon se har\u00e1 poco a poco m\u00e1s evidente. Al igual que, en un futuro no muy lejano, se har\u00e1 evidente el viaje que va de Simenon a los popes de la gran novela negra norteamericana. Por supuesto, volver a agradecer a la Asociaci\u00f3n Cultural Hispanoamericana Amigos del Bolsilibro que ha publicado las cinco novelas protagonizadas por V\u00edctor Vital en un \u00fanico y memorable volumen.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuarta de las novelas protagonizadas por V\u00edctor Vital. La huella, 10, Bruguera, Barcelona, 1944. 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