{"id":3502,"date":"2022-03-20T20:08:55","date_gmt":"2022-03-20T19:08:55","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/?p=3502"},"modified":"2022-03-20T20:08:55","modified_gmt":"2022-03-20T19:08:55","slug":"luna-de-calaveras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/2022\/03\/20\/luna-de-calaveras\/","title":{"rendered":"LUNA DE CALAVERAS"},"content":{"rendered":"<p>Cuando en 1968 se public\u00f3 la recopilaci\u00f3n &#8220;Red Shadows&#8221;, muchos aficionados a la obra de Robert E. Howard pensaron que al fin ten\u00edan en su poder el volumen definitivo de la saga de Solomon Kane, el espadach\u00edn puritano del siglo XVI que hab\u00eda sido el primer personaje recurrente del autor en su nuevo g\u00e9nero de Espada y Brujer\u00eda. Craso error. Aquella edici\u00f3n presentaba innumerables cambios respecto del original, incluidos textos mutilados. Barsoom presenta ahora un volumen con todos los escritos de Howard sobre Solomon Kane, completos y respetuosamente traducidos de su ingl\u00e9s original, en un volumen bellamente ilustrado y con mapas y numerosas l\u00e1minas a color. Una aut\u00e9ntica joya.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2022\/03\/luna-de-calaveras.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-3503\" src=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2022\/03\/luna-de-calaveras-210x300.jpg\" alt=\"\" width=\"210\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2022\/03\/luna-de-calaveras-210x300.jpg 210w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2022\/03\/luna-de-calaveras.jpg 556w\" sizes=\"(max-width: 210px) 100vw, 210px\" \/><\/a>A estas alturas todo el mundo conoce a Solomon Kane. Un tipo serio, silencioso, adusto, viajero infatigable, estricto defensor de los d\u00e9biles,\u00a0 justiciero implacable y conocedor de la palabra de Dios. Alto y delgado, vestido siempre de negro, con un sombrero de ala ancha y cicatrices dejadas por el potro de la Inquisici\u00f3n. Un personaje con un nombre muy apropiado: Solomon por el rey sabio de la Biblia, muy relacionado con la magia; y Ca\u00edn por el primer asesino de la historia, un hombre como \u00e9l condenado a vagar eternamente. Durante ese largo peregrinar viajar\u00e1 hasta lugares remotos bajo las ordenes de Sir Francis Drake o Sir Richard Grenville, participar\u00e1 en la lucha entre hugonotes y cat\u00f3licos en Francia y actuar\u00e1 como corsario en las Antillas. Pero, sobre todo, viajar\u00e1 por el interior de \u00c1frica (son varios los relatos que all\u00ed protagoniza). Hablamos de un \u00c1frica de leyenda, con restos de antiguas civilizaciones, monstruos mitol\u00f3gicos y razas perdidas, y all\u00ed conseguir\u00e1 la vara juju, que le entregar\u00e1 el cham\u00e1n N\u2019Longa, y que le servir\u00e1 para enfrentarse con cualquier amenaza sobrenatural.<\/p>\n<p>En fin, \u201cLuna de calaveras\u201d se postula como la edici\u00f3n definitiva sobre uno de los personajes m\u00e1s logrados de Robert E. Howard, el creador del m\u00edtico Conan, el B\u00e1rbaro. Y aunque tanto Solomon Kane como Conan son dos de los m\u00e1s memorables personajes de novela de aventuras jam\u00e1s concebidos, uno sigue manteniendo en lugar de honor otro personaje de Howard, el de la maravillosa Agn\u00e8s de Chastillon. Que quede constancia.<br \/>\n\u201cCre\u00e9 a Solomon Kane cuando estaba en la escuela superior&#8230; Fue probablemente el resultado de mi admiraci\u00f3n por cierto tipo de duelista fr\u00edo, de nervios de acero, que existi\u00f3 en el siglo XVI\u201d (Robert E. Howard).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando en 1968 se public\u00f3 la recopilaci\u00f3n &#8220;Red Shadows&#8221;, muchos aficionados a la obra de Robert E. 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