{"id":3679,"date":"2023-03-09T18:13:28","date_gmt":"2023-03-09T17:13:28","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/?p=3679"},"modified":"2023-03-09T18:13:28","modified_gmt":"2023-03-09T17:13:28","slug":"la-guerra-de-las-mujeres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/2023\/03\/09\/la-guerra-de-las-mujeres\/","title":{"rendered":"LA GUERRA DE LAS MUJERES"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-size: 14pt; color: #b00e9d;\"><a href=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2023\/03\/la-guerra-de-las-mujeres.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-3680\" src=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2023\/03\/la-guerra-de-las-mujeres-197x300.jpg\" alt=\"\" width=\"197\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2023\/03\/la-guerra-de-las-mujeres-197x300.jpg 197w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2023\/03\/la-guerra-de-las-mujeres-768x1168.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2023\/03\/la-guerra-de-las-mujeres-674x1024.jpg 674w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2023\/03\/la-guerra-de-las-mujeres.jpg 1684w\" sizes=\"(max-width: 197px) 100vw, 197px\" \/><\/a>\u201cLa guerra de las mujeres\u201d (1844) fue publicada por entregas en el diario La Patrie. Dumas, tuvo al parecer algunos problemas por retrasarse en la entrega de los cap\u00edtulos, y acab\u00f3 siendo llevado a los tribunales por el director del peri\u00f3dico. La espera, de todas formas, mereci\u00f3 la pena, porque \u201cLa guerra de las mujeres\u201d, algo as\u00ed como una versi\u00f3n femenina de \u201cLos tres mosqueteros\u201d. es una de sus novelas m\u00e1s memorables. La acci\u00f3n se sit\u00faa en plena insurrecci\u00f3n de la Fronda, (1648-1653) con el pr\u00edncipe de Cond\u00e9 prisionero en Vincennes y las dos grandes mujeres, Ana de Austria y la princesa de Cond\u00e9, dirigiendo los movimientos de tropas que las enfrentan. En ese decorado, dos mujeres, tal cual dos mosqueteras, se enfrentan con todas sus armas: su belleza, su gran capacidad para la intriga, su amor y sus celos, sin renegar del coraje ni de sus dotes militares. Una es Nanon de Lartigues, la astuta y encendida amante del duque d&#8217;\u00c9pernon, fiel a Ana de Austria y al cardenal Mazarino. La otra es la rubia y valerosa Claire de Cambes, que sostiene la rebeli\u00f3n de los pr\u00edncipes de Cond\u00e9 con inteligencia y sagacidad. Estas dos mosqueteras con faldas, como se las ha llamado en algunas ocasiones, se convierten en eje de una narraci\u00f3n que contiene los mismos ingredientes de \u201cLos tres mosqueteros\u201d: acci\u00f3n, intriga y rapidez descriptiva; aunque aqu\u00ed el autor da alas de manera especial al tema amoroso, con su inevitable acompa\u00f1amiento de celos y rivalidad femenina, pues las dos protagonistas se enamorar\u00e1n del mismo hombre, el bar\u00f3n de Canolles, aguerrido soldado que cambia de bando por amor. Las aventuras de los tres personajes, y de las docenas de secundarios que les rodean (algunos sublimes, como el aventurero p\u00edcaro Cauvignac) se suceden a ritmo vertiginoso. Y es que Alejandro Dumas nunca decepciona. \u201cLa guerra de las mujeres\u201d es \u00e1gil, entretenida, llena de aventuras, intrigas, romance, hero\u00edsmo y con un fondo hist\u00f3rico tan real como apasionante. En la trama, intrincada y llena de dobleces e intercambios, algunos personajes se disfrazan y otros suplantan a unos terceros, todo ello dentro de un juego fascinante en el que Dumas era un aut\u00e9ntico maestro. El resultado es una novela intensa, rigurosa y fascinante. Adem\u00e1s de, repito, entretenid\u00edsima.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt; color: #b00e9d;\">Dejo a continuaci\u00f3n algunos fragmentos de la novela que escenifican el porqu\u00e9 del protagonismo de las mujeres durante la Fronda y el porqu\u00e9 de aquella llamada guerra de las mujeres:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt; color: #b00e9d;\">\u00a0\u201cPero, si soy una mujer, \u00bfpor qu\u00e9 me deten\u00e9is? \/ Toma, porque en los tiempos en que vivimos son las mujeres m\u00e1s perjudiciales que los hombres; as\u00ed es que a nuestra guerra pudiera llam\u00e1rsele con propiedad la guerra de las mujeres. La reina y la se\u00f1ora de Cond\u00e9 son las dos potencias beligerantes\u2026 Un ej\u00e9rcito que tiene por tenientes generales a la se\u00f1orita de Chevreuse, la se\u00f1ora de Montabazon, la de Longueville y vos. La se\u00f1orita de Chevreuse es el general del se\u00f1or coadjutor; la se\u00f1ora de Montbazon lo es del se\u00f1or de Beaufort; la se\u00f1orita de Longueville es el general de Larouchefoucault y vos, vos que me parece que ten\u00e9is trazas de ser el general del duque de \u00c9pernon\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt; color: #b00e9d;\">&#8220;-\u00a1Vosotros sois felices! En Espa\u00f1a las mujeres no se ocupan m\u00e1s que de dinero, coqueter\u00eda y galanes, al paso que las de Francia no admiten ahora un amante sin haberle examinado antes sobre cuesti\u00f3n pol\u00edtica; de tal modo -a\u00f1adi\u00f3 con acento desesperado- que las citas amorosas se pasan hoy d\u00eda tratando seriamente de asuntos del gobierno. \/\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 14pt; color: #b00e9d;\">&#8211; Por eso -dijo el bar\u00f3n- la guerra que hoy hacemos se llama la guerra de las mujeres; lo que no deja de ser para nosotros lisonjero.&#8221;<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cLa guerra de las mujeres\u201d (1844) fue publicada por entregas en el diario La Patrie. Dumas, tuvo al parecer algunos problemas por retrasarse en la entrega de los cap\u00edtulos, y acab\u00f3 siendo llevado a los tribunales por el director del peri\u00f3dico. 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