{"id":3867,"date":"2024-04-18T12:35:34","date_gmt":"2024-04-18T11:35:34","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/?p=3867"},"modified":"2024-04-18T12:35:34","modified_gmt":"2024-04-18T11:35:34","slug":"las-locas-de-postin-el-fuego-de-lesbos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/2024\/04\/18\/las-locas-de-postin-el-fuego-de-lesbos\/","title":{"rendered":"LAS LOCAS DE POST\u00cdN \/ EL FUEGO DE LESBOS"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2024\/04\/las-locas-de-postin.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-3868\" src=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2024\/04\/las-locas-de-postin-200x300.jpg\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2024\/04\/las-locas-de-postin-200x300.jpg 200w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2024\/04\/las-locas-de-postin.jpg 364w\" sizes=\"(max-width: 200px) 100vw, 200px\" \/><\/a>\u201cY mientras los maniqu\u00edes desfilaban, luciendo trajes de tis\u00fa de oro, recamados de coral rosa, o de gasa rojo etrusco con figuras arcaicas de terciopelo negro en forma de friso, o de tafet\u00e1n tornasol con amplias faldas dieciochescas, Conchita me contaba su calvario con inflexiones pat\u00e9ticas que le iban tan bien como un miri\u00f1aque a un banderillero\u201d.<\/p>\n<p>\u00c1lvaro Retana, que se autoproclam\u00f3 el \u00abescritor m\u00e1s guapo del mundo\u00bb, siempre tuvo claro que lo importante era que se hablase de uno, sobre todo si era para mal. Considerado el mejor autor de novelas er\u00f3ticas de principios del siglo XX, fue tambi\u00e9n periodista, modisto, dibujante, figurinista y letrista de cupl\u00e9s. Desenfadado y fr\u00edvolo, en sus m\u00e1s de sesenta novelas se pueden encontrar la mayor\u00eda de las consideradas \u00abtransgresiones\u00bb sexuales de la \u00e9poca. Fue condenado a muerte en 1939, aunque vio conmutada la m\u00e1xima pena y qued\u00f3 en libertad en 1948. Nunca m\u00e1s pudo escribir novelas er\u00f3ticas ni volvi\u00f3 a ver sus dise\u00f1os en los teatros. En abierta oposici\u00f3n a la sombr\u00eda y solemne Generaci\u00f3n del 98 y a otros representantes de la llamada alta cultura, las populares novelas de Retana mostraron el rostro sonriente y juguet\u00f3n de un pa\u00eds que durante las primeras d\u00e9cadas del siglo XX abraz\u00f3 abiertamente la modernidad europea y se enfrent\u00f3 a algunos de sus desaf\u00edos, entre ellos la revoluci\u00f3n sexual y el erotismo expl\u00edcito.<\/p>\n<p>\u201cLo que pas\u00f3 entre ellos solo en lat\u00edn podr\u00eda describirse. Baste decirte, \u00c1lvaro, que en un momento Conchita lleg\u00f3 de Lesbos a Sodoma, y con terrible asombro advirti\u00f3 que el amor llamaba violetamente a la \u00fanica puerta que hasta ahora hab\u00eda permanecido entornada\u201d.<\/p>\n<p>Maestro de la pluma ir\u00f3nica y fr\u00edvola, del homoerotismo y la astracanada, fue uno de los grandes escritores espa\u00f1oles de la primera mitad del siglo XX, ca\u00eddo en el olvido con el transcurso de los a\u00f1os. Injusticia imperdonable que esta nueva edici\u00f3n de Las \u00ablocas\u00bb de post\u00edn y El fuego de Lesbos, por primera vez en un mismo volumen, pretende reparar.<\/p>\n<p>Publicada en 1919, \u201cLas locas de post\u00edn\u201d es un ejemplo de literatura galante y decadente, una novela breve desenfadada y audaz que cuenta la historia de Rafaelito Hinojosa de Cebreros, el vicioso hijo de unos marqueses, que habla siempre en femenino. La trama es casi lo de menos, lo mejor es la fauna que transita por sus p\u00e1ginas: el clept\u00f3mano Manolo Castillo \u201cLa Duquesa\u201d, el dibujante Pepito Rocamora, Juanito S\u00ed-s\u00ed (que \u201cjam\u00e1s hab\u00eda dicho que no a una proposici\u00f3n contra natura\u201d), el travest\u00ed circense Egmont de Bries\u2026 Los protagonistas de estas comedias de enredo \u2014cuyos nombres ocultaban en su mayor parte a personajes conocidos del c\u00edrculo del autor\u2014 eran estetas decadentes, artistas sical\u00edpticos, escritores galantes y, sobre todo, arist\u00f3cratas libertinos que pon\u00edan a prueba los c\u00f3digos morales vigentes. Uno de ellos, por supuesto, era el gran Antonio de Hoyos: \u00a0\u201cInmediatamente llegaba Antonio de Hoyos con aire de gran se\u00f1or que abandona su palacio para correr aventuras\u201d.<\/p>\n<p>\u201cEl fuego de Lesbos\u201d se desarrolla en torno a una carta que dirige una tal Filomena al propio autor con el fin de contarle los acontecimientos que hab\u00edan precedieron a la ruptura de la amistad de Gloria Luna y Conchita la Verderona, \u00fanico motivo del distanciamiento de ambas amigas, algo que, por lo visto, ten\u00eda muy intrigado a \u00c1lvaro Retana. En ella vuelve a aparecer Antonio de Hoyos, escritor al que muchas veces han comparado con Retana. Hay que decir, en honor a la verdad, y sin quitar m\u00e9ritos a estas dos novelitas, que Antonio de Hoyos est\u00e1 a a\u00f1os luz, literariamente hablando, de \u00c1lvaro Retana. Al menos para quien esto escribe, que lleva tiempo, por otro lado, esperando que alguien rescate del olvido de una vez por todas a Antonio de Hoyos y Sirvent.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cY mientras los maniqu\u00edes desfilaban, luciendo trajes de tis\u00fa de oro, recamados de coral rosa, o de gasa rojo etrusco con figuras arcaicas de terciopelo negro en forma de friso, o de tafet\u00e1n tornasol con amplias faldas dieciochescas, Conchita me contaba su calvario con inflexiones pat\u00e9ticas que le iban tan bien como un miri\u00f1aque a [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[11],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3867"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3867"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3867\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3869,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3867\/revisions\/3869"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3867"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3867"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3867"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}