{"id":3961,"date":"2024-10-12T22:58:24","date_gmt":"2024-10-12T21:58:24","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/?p=3961"},"modified":"2024-10-12T22:58:24","modified_gmt":"2024-10-12T21:58:24","slug":"como-ser-mala","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/2024\/10\/12\/como-ser-mala\/","title":{"rendered":"C\u00d3MO SER MALA"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2024\/10\/unmundoraro-mala.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft  wp-image-3962\" src=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2024\/10\/unmundoraro-mala-300x300.jpg\" alt=\"\" width=\"344\" height=\"344\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2024\/10\/unmundoraro-mala-300x300.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2024\/10\/unmundoraro-mala-150x150.jpg 150w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2024\/10\/unmundoraro-mala-768x771.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2024\/10\/unmundoraro-mala.jpg 864w\" sizes=\"(max-width: 344px) 100vw, 344px\" \/><\/a>Publicado en El Norte de Castilla el 12 de octubre de 2024<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt; color: #800080;\">Llevaba cuatro a\u00f1os sin sacar nuevo disco, pero la Mala Rodr\u00edguez no ha parado en todo este tiempo. Ha seguido con un sinf\u00edn de colaboraciones, ha recibido el Premio Nacional de M\u00fasicas Actuales, ha escrito un libro y ahora nos regala \u201cUn mundo raro\u201d, todo un cat\u00e1logo de m\u00fasicas urbanas, la historia de una crisis con final feliz, una mezcla imp\u00fadica y perversa de rap, amor e insurrecci\u00f3n flordelisada con sus habituales rimas canallas de verbo afilado. Todo ello envuelto en una portada reveladora, con ella acariciando un fusil de asalto en la cama. Por el medio ha flirteado con Onlyfans y ha subastado una actuaci\u00f3n exclusiva y privada para una sola persona cuyos beneficios ser\u00e1n destinados a una ONG. Leer sus insolentes y entretenid\u00edsimas memorias de elocuente t\u00edtulo (C\u00f3mo ser Mala) es toda una experiencia. De hecho, la Mala, que es una aut\u00e9ntica provocadora, tambi\u00e9n es una m\u00e1quina de regalar titulares. Que si C. Tangana es como un meme de gatitos, que si Marx era un hijo de puta, que si la Jurado y Lola Flores son el ADN de donde ella viene. Sabemos por su libro que tuvo tres hijos, que estuvo casada con un maltratador que no la dejaba ni salir a correr y que le impon\u00eda la ropa que deb\u00eda llevar y que, por fin, se divorci\u00f3, se liber\u00f3 y renaci\u00f3. Ahora, como ella dice, los conciertos en bragas y sujetador como respuesta a tantos a\u00f1os de coerci\u00f3n. Empez\u00f3 siendo la reina del hip hop, luchando como una leona en un mundo de hombres, y ha acabado tocando todos los palos de la m\u00fasica urbana, algo que algunos le han criticado con aut\u00e9ntica fiereza. La Mala, evidentemente, ha pasado de ellos: \u201cme hago tirabuzones con las bombas que me tiran los mamelucos\u201d. Una constante en la Mala: hacer lo que le da la gana. Marcar el ritmo, marcar el minuto. Ser una mujer salvaje que s\u00f3lo sabe golpear. Advertirnos de que no le saquemos el genio porque nos lo mata. Ser la cocinera de nuestros mejores platos. Tener el ca\u00f1\u00f3n guardado y las estrellas y la luna de su lado. Ser el mundo entero y aclararnos que ya est\u00e1 mayor para que nadie le meta freno. Elegir ser una superviviente y una guerrera con hambre. Jugar hasta encontrar la manera de llegar a la otra orilla donde nacimos estrellas. Afinar con los dientes la guitarra y detener todas las injusticias en el mundo de Alicia. Ha sido una pionera, un ejemplo y un modelo para la liberaci\u00f3n y empoderamiento de las mujeres, siempre va rodeada por su manada de lobas y no para de pelear contra todo y contra todos como una <em>fucking<\/em> boxeadora. Sabe, claro, que ella habr\u00eda ardido en la hoguera hace a\u00f1os. Sus versos, elegantes como coca\u00edna en el sal\u00f3n, y sus espinosas preguntas nos hacen reflexionar: \u00bfPuede ser un humano ilegal? \u00bfPor qu\u00e9 el hombre todav\u00eda no cotiza en bolsa? \u00bfQu\u00e9 se vendi\u00f3 m\u00e1s barato el jaco o la manzana? \u00bfPor qu\u00e9 vamos en este carro sin frenos? \u00bfPor qu\u00e9 mi historia est\u00e1 en las p\u00e1ginas que faltan del G\u00e9nesis? Y es que, tarde o temprano, la Mala muerde la manzana. De hecho, una mujer de su categor\u00eda no tira los dados si no va a jugar. Por eso siempre nos invita a la isla de los cuadrados m\u00e1gicos, flores, vitaminas y mucho sexo mientras seguimos aqu\u00ed en el camino de baldosas amarillas como vagabundos en medio de la orilla. Nos se\u00f1ala que el r\u00edo de los muertos est\u00e1 lleno de pateras y que tantas tiritas no te quitan el dolor ni las ganas de gritar. Nos aconseja que saltemos al vac\u00edo como dos gotas de sudor y, si vamos a enga\u00f1ar, miremos con los ojos de enga\u00f1ar, y si vamos a matar miremos con los ojos de matar. Nos confiesa que si la vida no le hace re\u00edr le hace cosquillitas, que el tiempo es oro y <em>rolex<\/em> son amores, que a ella la parieron fuerte, la criaron fuerte, camin\u00f3 fuerte, siempre habl\u00f3 fuerte. Confesiones y consejos, en fin (con su verborrea linda y canalla de amor para Lorca y todos los amantes de la belleza), de c\u00f3mo ser mala y sobrevivir en un mundo raro. Porque la vida es una pelea de pollas, la vida es un patito feo, la vida es un k\u00ednder y son dos d\u00edas.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Publicado en El Norte de Castilla el 12 de octubre de 2024 Llevaba cuatro a\u00f1os sin sacar nuevo disco, pero la Mala Rodr\u00edguez no ha parado en todo este tiempo. Ha seguido con un sinf\u00edn de colaboraciones, ha recibido el Premio Nacional de M\u00fasicas Actuales, ha escrito un libro y ahora nos regala \u201cUn mundo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[7],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3961"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3961"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3961\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3963,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3961\/revisions\/3963"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3961"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3961"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3961"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}