{"id":3980,"date":"2024-11-06T19:28:29","date_gmt":"2024-11-06T18:28:29","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/?p=3980"},"modified":"2024-11-06T19:28:29","modified_gmt":"2024-11-06T18:28:29","slug":"pero-hubo-alguna-vez-once-mil-virgenes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/2024\/11\/06\/pero-hubo-alguna-vez-once-mil-virgenes\/","title":{"rendered":"PERO\u2026 \u00bfHUBO ALGUNA VEZ ONCE MIL V\u00cdRGENES?"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2024\/11\/Captura-de-pantalla-2024-10-17-134756.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-3981\" src=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2024\/11\/Captura-de-pantalla-2024-10-17-134756-217x300.jpg\" alt=\"\" width=\"217\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2024\/11\/Captura-de-pantalla-2024-10-17-134756-217x300.jpg 217w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2024\/11\/Captura-de-pantalla-2024-10-17-134756.jpg 493w\" sizes=\"(max-width: 217px) 100vw, 217px\" \/><\/a>En 1931 Enrique Jardiel Poncela public\u00f3 su tercera novela (<em>Pero\u2026 \u00bfhubo alguna vez once mil v\u00edrgenes?<\/em>) en la que abordaba el tema del donjuanismo y del sexo de forma bastante expl\u00edcita lo que provoc\u00f3 bastante revuelo entre los sectores m\u00e1s puritanos de la sociedad. \u00a0En ella nos presentaba a Pedro de Valdivia, el t\u00edpico donju\u00e1n, un seductor profesional con gran \u00e9xito que lleva la cuenta exacta de sus conquistas amorosas, alcanzando la incre\u00edble cifra de 36.857 fichas. En cada ficha, Pedro de Valdivia hace constar el nombre y apellidos de la dama, el apelativo que la dio en las horas de intimidad, un breve resumen de su historia, una rese\u00f1a de su persona, otra de su temperamento y car\u00e1cter, y, al final, el procedimiento de que se vali\u00f3 para seducirla. Vive por y para las mujeres y, de hecho, necesita cuatro mecan\u00f3grafas y una secretaria para gestionar los miles de cartas perfumadas que le llegan cada d\u00eda. El problema surge cuando aparece en su vida Vivola Adamant, la vampiresa por antonomasia, prototipo de la mujer extremadamente bella, sensual e inteligente, una mujer tambi\u00e9n inmune al amor, alejada de lo \u00fanico que, seg\u00fan el autor, oxida la belleza femenina (la virtud), a la que han dicho \u00abhermosa m\u00eda\u00bb en sesenta idiomas y que cuenta por su parte con 37.329 amor\u00edos. Del choque entre estas dos seductoras personalidades sale una ganadora clara. Sobre todo, cuando ella vuelve a aparecer en la vida de \u00e9l. Vivola Adamant, la mujer que \u00e9l hab\u00eda querido olvidar y que no hab\u00eda olvidado, la que se mov\u00eda despacio, igual que las civilizaciones y las panteras\u2026 la \u00fanica que se le hab\u00eda resistido. Unos ricos herederos contactan con Pedro de Valdivia para que seduzca a Vivola Adamant y acaban firmando un contrato en el que \u00e9l se compromete en el plazo de dos semanas a enamorar a la prometida del marqu\u00e9s del Corcel de Santiago y huir con ella a cualquier pa\u00eds de Europa o de Am\u00e9rica del Norte. En contrapartida, los herederos se comprometen a la entrega de 200.000 pesetas en el instante en que Pedro iniciara con Vivola la huida. Pedro hab\u00eda sufrido hasta entonces el hartazgo de todo lo existente, el hartazgo del placer, de la vida f\u00e1cil, de las mujeres rendidas infaliblemente, de las cosas logradas sin esfuerzo, y eso le hab\u00eda arrastrado a un cansancio y a un envejecimiento prematuro, sumergi\u00e9ndole cada d\u00eda un poco en las arenas movedizas de la neurastenia. Luego, al encontrarse con Vivola Adamant Pedro hab\u00eda sufrido el amor; todas las incertidumbres del amor, todas las dudas, las depresiones, los frenes\u00edes y las angustias del amor.<\/p>\n<p>En esta nueva novela, Jardiel Poncela nos regala una brillant\u00edsima s\u00e1tira de la literatura er\u00f3tica, otra vuelta de tuerca al tema del amor, un gui\u00f1o divertido a las abundantes novelas y ensayos que, por entonces, se encargaban de estudiar el tema del donjuanismo, una novela de aventuras disparatada, de ritmo trepidante, en la que asistimos a la destrucci\u00f3n total del mito del don Juan, y, en fin, una obra brillante, divertida, vanguardista y heterodoxa, una novela desternillante y de un ingenio descomunal, lo suficiente para considerar a Jardiel como uno de los m\u00e1s grandes escritores del siglo XX. No me olvido, claro, del tremendo ingenio del autor para explotar todas las t\u00e9cnicas narrativas y visuales, los juegos tipogr\u00e1ficos, las notas al pie que contienen otras notas que a su vez pueden tener otras notas puestas solo para satisfacer el gusto de Jardiel porque siempre quiso tener notas al pie. Hay juegos con el formato de libro, la ordenaci\u00f3n de las palabras, juegos gramaticales y comentarios que pueden parecer hoy en d\u00eda muy censurables. Por eso \u201cPero\u2026 \u00bfhubo alguna vez once mil v\u00edrgenes?\u201d hay que leerla con los ojos de principios del siglo XX y no con los actuales. En el fondo, aunque se le acuse repetidamente de mis\u00f3gino, lo que en realidad esconde esta novela es la aparici\u00f3n fastuosa de una gran femme fatale, como todas aquellas que nos enamoraron en el cine negro cl\u00e1sico.<\/p>\n<p>PD1: Una novela que encierra una pregunta. Es cierto: existieron doce ap\u00f3stoles, diez mandamientos y siete plagas. Pero&#8230; \u00bfhubo alguna vez once mil v\u00edrgenes?<\/p>\n<p>PD2: El propio Jardiel hizo una adaptaci\u00f3n teatral de la misma, m\u00e1s breve, titulada &#8220;Usted tiene ojos de mujer fatal&#8221;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En 1931 Enrique Jardiel Poncela public\u00f3 su tercera novela (Pero\u2026 \u00bfhubo alguna vez once mil v\u00edrgenes?) en la que abordaba el tema del donjuanismo y del sexo de forma bastante expl\u00edcita lo que provoc\u00f3 bastante revuelo entre los sectores m\u00e1s puritanos de la sociedad. \u00a0En ella nos presentaba a Pedro de Valdivia, el t\u00edpico donju\u00e1n, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[11],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3980"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3980"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3980\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3982,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3980\/revisions\/3982"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3980"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3980"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3980"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}