{"id":4022,"date":"2025-02-01T18:25:13","date_gmt":"2025-02-01T17:25:13","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/?p=4022"},"modified":"2025-02-01T18:25:13","modified_gmt":"2025-02-01T17:25:13","slug":"suenos-donuts-y-una-oreja-cortada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/2025\/02\/01\/suenos-donuts-y-una-oreja-cortada\/","title":{"rendered":"SUE\u00d1OS, DONUTS Y UNA OREJA CORTADA"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2025\/02\/david-lynch.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-4023\" src=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2025\/02\/david-lynch-240x300.jpg\" alt=\"\" width=\"240\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2025\/02\/david-lynch-240x300.jpg 240w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2025\/02\/david-lynch.jpg 717w\" sizes=\"(max-width: 240px) 100vw, 240px\" \/><\/a>Publicado en El Norte de Castilla el 30 de enero de 2025<\/p>\n<p><span style=\"color: #800080;\">Era un fr\u00edo d\u00eda de primavera. Acababa de ver \u201cCarretera perdida\u201d, la \u00faltima chaladura de David Lynch, y sal\u00eda de los cines Broadway. En la misma puerta me encontr\u00e9 con un amigo que me pregunt\u00f3 por la pel\u00edcula. Le dije que no me hab\u00eda enterado de nada, pero que me hab\u00eda fascinado. Siempre hab\u00eda sido as\u00ed con su cine y sigui\u00f3 si\u00e9ndolo hasta el final. A Lynch no hay que entenderlo, porque casi es imposible. El cine de David Lynch hay que sentirlo. \u00c9l ten\u00eda el poder de hipnotizar a la gente y as\u00ed es como ve\u00edas sus pel\u00edculas: en una especie de trance muy parecido a la sensaci\u00f3n de estar hipnotizado, de estar visitando otros mundos. De hecho, en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n Lynch confes\u00f3 que lo \u00fanico que le importaba de sus pel\u00edculas era el ir a mundos cada vez m\u00e1s extra\u00f1os. \u201cPuedo imaginar al completo un mundo que no existe\u201d, declar\u00f3 m\u00e1s de una vez. El resultado es todo un universo paralelo de sue\u00f1os, oscuridad y misterios, un oscuro viaje hacia la luz (un luminoso viaje hacia la oscuridad), una coctelera loca de secuencias on\u00edricas, un imaginario pintoresco y delirante, un omnipresente sentido de lo inquietante y una b\u00fasqueda obsesiva de los secretos m\u00e1s turbios bajo el sue\u00f1o americano. Desde su inquietante debut con la turbadora \u201cCabeza borradora\u201d, una delicia perversa llena de seres atormentados salidos de una pesadilla, hasta su \u00faltimo film, la laber\u00edntica \u201cInland Empire\u201d, un viaje por el subconsciente que habr\u00eda hecho las delicias de los surrealistas, todo el cine de David Lynch es un cat\u00e1logo indeleble de alucinaciones, es El Mago de Oz <em>on the rocks<\/em>, es el surrealismo de El Bosco y las fantasmag\u00f3ricas escenograf\u00edas de Giorgio de Chirico o de Dal\u00ed, es la iconograf\u00eda de Magritte, es el inframundo de Lovecraft y es un paseo por el lado oscuro de la mente. Pero tambi\u00e9n es el paisaje americano por excelencia, las gasolineras, los t\u00edpicos <em>diners<\/em>, la soledad de Hopper, la m\u00fasica a todo volumen y las interminables carreteras. Todo eso sin olvidar los personajes estrafalarios, los decorados intransferibles y los caf\u00e9s tan negros como noche sin luna. Lynch es una paleta de colores inconfundible, con el azul\/misterio, el rojo\/peligro y el amarillo\/locura, es la fascinaci\u00f3n por la electricidad como met\u00e1fora de lo inexplicable y es\/era el \u00fanico director en el mundo con mirada laber\u00edntica. Sue\u00f1os, donuts y una oreja cortada, o sea. Es el deslumbrante blanco y negro de \u201cEl hombre elefante\u201d, es el cine negro neur\u00f3tico-hipn\u00f3tico de \u201cTerciopelo azul\u201d, es la violenta y <em>divertida road-movie<\/em> sure\u00f1a \u201cCoraz\u00f3n salvaje\u201d, es el clasicismo tierno y conmovedor de \u201cUna historia verdadera\u201d, es la claustrof\u00f3bica y fascinante \u201cCarretera perdida\u201d, es el genial y prodigioso puzle de pasiones y rincones oscuros de \u201cMullholand Drive\u201d. Dejamos para el final la memorable divisa \u201cTwin Peaks\u201d (tres temporadas y una pel\u00edcula) que cambi\u00f3 por completo el mundo de las series televisivas. Todos, en aquel lejano 1990, quedamos atrapados por la investigaci\u00f3n del exc\u00e9ntrico agente Dale Cooper en busca de la persona que hab\u00eda asesinado a Laura Palmer. Aquella serie mostraba como ninguna otra el lado oscuro del sue\u00f1o americano. El asesinato de la estudiante ideal era la perfecta excusa para sacar a la luz el infierno que se escond\u00eda bajo el apacible y tranquilo pueblo de Twin Peaks. El bistur\u00ed de David Lynch presto para rascar la superficie y mostrarnos lo siniestro que habita en la cotidianeidad mientras nos hac\u00eda c\u00f3mplices de la b\u00fasqueda de un asesino, reg\u00e1ndolo todo con tramas detectivescas, romances secretos y follet\u00edn de alta escuela. \u201cSi no te ha volado la cabeza, no tienes cabeza\u201d, han dicho de \u201cTwin Peaks\u201d, una serie que se convirti\u00f3 en todo un acontecimiento a pesar de su complejidad y de sus escenas surrealistas. Lynch supo mezclar lo popular con la alta cultura, la luz con la oscuridad, el misterio con la comedia. No podemos descartar, en fin, que la muerte de David Lynch el pasado 15 de enero mientras Los \u00c1ngeles ard\u00eda est\u00e9 relacionada con aquel mantra que se repiti\u00f3 tanto en \u201cTwin Peaks\u201d e incluso sirvi\u00f3 de t\u00edtulo de la precuela: \u201cFuego camina conmigo\u201d.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Publicado en El Norte de Castilla el 30 de enero de 2025 Era un fr\u00edo d\u00eda de primavera. Acababa de ver \u201cCarretera perdida\u201d, la \u00faltima chaladura de David Lynch, y sal\u00eda de los cines Broadway. En la misma puerta me encontr\u00e9 con un amigo que me pregunt\u00f3 por la pel\u00edcula. 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