{"id":4098,"date":"2025-06-17T12:17:58","date_gmt":"2025-06-17T11:17:58","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/?p=4098"},"modified":"2025-06-17T12:20:41","modified_gmt":"2025-06-17T11:20:41","slug":"el-hombre-que-cambio-de-piel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/2025\/06\/17\/el-hombre-que-cambio-de-piel\/","title":{"rendered":"EL HOMBRE QUE CAMBI\u00d3 DE PIEL"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2025\/06\/el-hombre-que-cambio-de-piel.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft wp-image-4099\" src=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2025\/06\/el-hombre-que-cambio-de-piel-183x300.jpg\" alt=\"\" width=\"233\" height=\"382\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2025\/06\/el-hombre-que-cambio-de-piel-183x300.jpg 183w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2025\/06\/el-hombre-que-cambio-de-piel-624x1024.jpg 624w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2025\/06\/el-hombre-que-cambio-de-piel-768x1260.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2025\/06\/el-hombre-que-cambio-de-piel-936x1536.jpg 936w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2025\/06\/el-hombre-que-cambio-de-piel-1248x2048.jpg 1248w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2025\/06\/el-hombre-que-cambio-de-piel.jpg 1459w\" sizes=\"(max-width: 233px) 100vw, 233px\" \/><\/a>Regresamos al lugar del crimen. Al universo loco de Harry Stephen Keeler. La \u00faltima chaladura que me he metido en vena lleva el curioso t\u00edtulo (en t\u00edtulos curiosos HSK es experto) de \u201cEl hombre que cambi\u00f3 de piel\u201d (titulada originalmente \u201cNigger Nigger Never Die\u201d). En la portada, bajo el t\u00edtulo, podemos leer: \u201cNovela extra\u00f1a\u201d (no sabemos si c\u00f3mo subt\u00edtulo o como advertencia). La verdad, tras leerla, no es lo m\u00e1s extra\u00f1o que uno ha le\u00eddo de HSK, y eso que el argumento tiene miga:<\/p>\n<p>Ambientada en el Boston de 1855, y con una guerra por la esclavitud asomando en el horizonte todo lo que el soltero Clark Shellcross, un joven \u201cm\u00e1s anglosaj\u00f3n que Gran Breta\u00f1a y Sajonia juntas\u201d, quiere hacer es casarse. Pero cuando sus esperanzas se ven truncadas, sucumbe a la tentaci\u00f3n y toma una extra\u00f1a droga con el fin de cambiar su vida, una droga derivada de un \u00e1rbol extraterrestre cuya semilla lleg\u00f3 a la Tierra a trav\u00e9s de un meteorito, eso al menos le cuenta un trapero ut\u00f3pico-socialista.<\/p>\n<p>\u201cClark contempl\u00f3, a la luz de la l\u00e1mpara ornamental de petr\u00f3leo que ten\u00eda al lado, la negra p\u00edldora de goma que ten\u00eda en la palma de la mano, y que le hab\u00eda dado hoy, con exceso de palabrer\u00eda, Job Polliver, ex ballenero, ex viajero africano y actual buscador de inmundicias, y probablemente, embustero de siempre\u201d.<\/p>\n<p>A la ma\u00f1ana siguiente, Clark Shellcross se despierta con la piel negra, en el cuerpo de un ex esclavo de pura sangre africana, \u201cel negro m\u00e1s desali\u00f1ado que pueda existir\u201d\u00bb. No tardar\u00e1 en darse cuenta de que 1855 no es una buena \u00e9poca para tener la piel oscura, ni siquiera en la norte\u00f1a ciudad de Boston&#8230; En un principio, Clark es de los que pensaba que los negros estaban contentos con su suerte.\u00a0 &#8220;Los negros eran demasiado felices y despreocupados en lo que respecta al empleo, la comida, la ropa, el alojamiento y las finanzas; un d\u00eda m\u00e1s significaba siempre para ellos un nuevo reparto de cartas. Nunca se suicidaron porque carec\u00edan siempre de motivos para suicidarse. No quer\u00edan mucho. Nunca tuvieron mucho. No les importaba si no ten\u00edan algo que no ten\u00edan o ten\u00edan menos&#8221;. Pronto cambia de opini\u00f3n y comprueba en su propia carne que, en la \u00e9poca que le ha tocado vivir, es terrible ser negro. Intenta comprender a la desesperada lo que le ha pasado, buscar l\u00f3gica en algo tan incre\u00edble.<\/p>\n<p>\u201cEst\u00e1s perdiendo un tiempo valioso tratando de probar que algo es un sue\u00f1o\u2026, todo es un sue\u00f1o\u2026 y nada de ello puede ser un sue\u00f1o\u2026 Algo hace a las Consciencias decidirse de pronto a separarse y volver al infierno a donde pertenecen. Algo tan fuerte que hasta les da poder para escapar del magnetismo que las sujeta a sus cuerpos err\u00f3neos\u2026 De modo que es eso. Yo no estoy so\u00f1ando, no. Estoy separado de mi propio cuerpo. Pero ya est\u00e1 durando bastante la persistencia de mi mal\u2026\u201d.<\/p>\n<p>Cuando se convence de que realmente est\u00e1 atrapado en el cuerpo de un negro, y no es un sue\u00f1o, reacciona con desesperaci\u00f3n: &#8220;\u00a1Adi\u00f3s, futuro! Adi\u00f3s, felicidad. Adi\u00f3s, vida&#8221;.<\/p>\n<p>Esta novela de 1959 sobre un hombre que se acuesta blanco en 1855 y se despierta negro era demasiado controvertida para ser publicada jam\u00e1s en Am\u00e9rica. Eso pensaba el propio autor. De hecho, la novela s\u00f3lo se public\u00f3 en Espa\u00f1a, y en tiradas muy limitadas. Aunque trata de la raza, es decididamente antirracista: \u201cClark tuvo que reconocer que la cara que le miraba detr\u00e1s de \u00e9l era hermosa; tal vez porque era la cara de una persona que no ten\u00eda una sola gota de sangre blanca.<\/p>\n<p>Otra joya de HSK. Otra joya m\u00e1s.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Regresamos al lugar del crimen. Al universo loco de Harry Stephen Keeler. La \u00faltima chaladura que me he metido en vena lleva el curioso t\u00edtulo (en t\u00edtulos curiosos HSK es experto) de \u201cEl hombre que cambi\u00f3 de piel\u201d (titulada originalmente \u201cNigger Nigger Never Die\u201d). 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