{"id":4113,"date":"2025-07-05T11:48:01","date_gmt":"2025-07-05T10:48:01","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/?p=4113"},"modified":"2025-07-05T11:48:01","modified_gmt":"2025-07-05T10:48:01","slug":"los-dinosaurios-tambien-lloran","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/2025\/07\/05\/los-dinosaurios-tambien-lloran\/","title":{"rendered":"LOS DINOSAURIOS TAMBI\u00c9N LLORAN"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2025\/07\/pink-floyd.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft  wp-image-4114\" src=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2025\/07\/pink-floyd-244x300.jpg\" alt=\"\" width=\"292\" height=\"359\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2025\/07\/pink-floyd-244x300.jpg 244w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2025\/07\/pink-floyd.jpg 581w\" sizes=\"(max-width: 292px) 100vw, 292px\" \/><\/a>Publicado en El Norte de Castilla el 5 de julio de 2025<\/p>\n<p><span style=\"color: #800080;\">Hace justo 50 a\u00f1os Pink Floyd grababa su nuevo \u00e1lbum en los estudios Abbey Road. Ven\u00edan de alumbrar uno de los discos m\u00e1s memorables de toda la historia, el m\u00edtico \u201cThe dark side of the moon\u201d, y buscaban mantener la llama de la excelencia. Fue entonces cuando, justo mientras grababan las voces de \u201cShine on you crazy diamond\u201d, se percataron de que un extra\u00f1o tipo acababa de entrar en el estudio. Era un hombre corpulento que llevaba una bolsa de pl\u00e1stico en la mano, la cabeza y las cejas completamente afeitadas y vest\u00eda chaqueta y zapatos blancos. Pensaron que ser\u00eda alg\u00fan ayudante del estudio. Sin embargo, tras un buen rato se dieron cuenta de que aquel hombre no era otro que Syd Barrett, el primer l\u00edder de la banda. Estaba ausente y muy cambiado. \u201cHe comido muchas chuletas de cerdo\u201d, se limit\u00f3 a decirles cuando se disculparon por no haberle reconocido. El choque emocional fue tan profundo que Waters y Wright no pudieron contener el llanto. Tampoco Gilmour. Lo alucinante del caso es que aquel d\u00eda Pink Floyd estaba grabando una canci\u00f3n dedicada a \u00e9l: \u201cRecuerdas cuando eras joven, brillabas como el sol, brilla, diamante loco\u201d. En ella hablaban de c\u00f3mo le atrap\u00f3 a Syd Barrett el fuego cruzado de la ni\u00f1ez y la fama, de c\u00f3mo le intimidaron las sombras en la noche, de c\u00f3mo viaj\u00f3 en la brisa fr\u00eda, de c\u00f3mo se convirti\u00f3 en leyenda, m\u00e1rtir, profeta, visionario, pintor, flautista y prisionero. Brilla t\u00fa, diamante loco. La incre\u00edble \u201cShine on you crazy diamond\u201d, para muchos la mejor canci\u00f3n de Pink Floyd, un tema dedicado a Syd Barrett que tendr\u00eda que haber ocupado todo un lado del disco, pero que al resultar m\u00e1s larga (26 minutos) hubo que separarla en dos partes, al principio y al final del \u00e1lbum. Y como las casualidades nunca vienen solas, resulta que aquel mismo d\u00eda se hab\u00eda casado Gilmour y hab\u00eda organizado una peque\u00f1a recepci\u00f3n en un sal\u00f3n del estudio. Barrett se uni\u00f3 a la fiesta, pero antes de que nadie se diera cuenta desapareci\u00f3 sin decir adi\u00f3s. Sus amigos de Pink Floyd no volvieron a verle. El abuso de LSD, la presi\u00f3n de la fama y una fr\u00e1gil salud hab\u00edan hecho mella en el genio. Muchos periodistas intentaron entrevistar a la leyenda del rock que se hab\u00eda perdido dentro de su propia cabeza. Le preguntaban por Syd Barrett y \u00e9l dec\u00eda que no lo conoc\u00eda. \u201c\u00bfEs uno de esos raperos?\u201d, se limitaba a preguntar antes de dejar al periodista de turno con la palabra en la boca: \u201cD\u00e9jame en paz. Tengo que conseguir un poco de ensalada de col\u201d. Syd Barrett se desangr\u00f3 entre hospitales psiqui\u00e1tricos y terapias grupales y muri\u00f3 en 2006 a los 60 a\u00f1os. Un a\u00f1o antes, en julio de 2005, hubo otra celebraci\u00f3n inolvidable: se cumplen justo ahora 20 a\u00f1os del reencuentro de Pink Floyd sobre los escenarios. Aunque la banda llevaba separada desde junio de 1981 cuando tocaron el \u00faltimo concierto de la gira The Wall, Bob Geldof pens\u00f3 que la presencia de Pink Floyd en los conciertos Live 8 organizados para ayudar a impulsar el mensaje de conciencia y ayuda hacia \u00c1frica pod\u00eda resultar crucial. No fue f\u00e1cil, pero al final los cuatro dinosaurios del rock volvieron a subirse a un escenario. Fue en Hyde Park y aquellos 23 minutos hicieron que el mundo se detuviera y que muchos viaj\u00e1ramos m\u00e1s all\u00e1 del lado oscuro de la luna. Bajo un inmenso cartel que rezaba \u201cNo more excuses\u201d, Gilmour, Waters, Wright y Mason nos regalaron un concierto emotivo que provoc\u00f3 el llanto de muchos fans en el estadio y de los millones que lo vimos en la retransmisi\u00f3n que se hizo a nivel planetario. \u201cBreathe\u201d, \u201cMoney\u201d, \u201cWish you were here\u201d y \u201cComfortably numb\u201d fueron las pepitas de oro escogidas. Nunca m\u00e1s volvieron a unirse. De hecho, tres a\u00f1os despu\u00e9s Wright muri\u00f3 y los dinosaurios volvimos a llorar. Uno recuerda aquel concierto en Hyde Park como uno de los grandes momentos de la m\u00fasica, tal vez s\u00f3lo comparable al concierto en la azotea de los Beatles (curiosamente, ambos conciertos duraron casi lo mismo). En un caso, se proclamaba la separaci\u00f3n. En el otro, el reencuentro. En ambos, el final de un sue\u00f1o.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Publicado en El Norte de Castilla el 5 de julio de 2025 Hace justo 50 a\u00f1os Pink Floyd grababa su nuevo \u00e1lbum en los estudios Abbey Road. 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