{"id":4146,"date":"2025-08-30T12:30:38","date_gmt":"2025-08-30T11:30:38","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/?p=4146"},"modified":"2025-08-30T12:30:38","modified_gmt":"2025-08-30T11:30:38","slug":"el-regreso-a-casa-de-un-genio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/2025\/08\/30\/el-regreso-a-casa-de-un-genio\/","title":{"rendered":"EL REGRESO A CASA DE UN GENIO"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2025\/08\/capuletti.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-4147\" src=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2025\/08\/capuletti-240x300.jpg\" alt=\"\" width=\"240\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2025\/08\/capuletti-240x300.jpg 240w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2025\/08\/capuletti-819x1024.jpg 819w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2025\/08\/capuletti-768x960.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2025\/08\/capuletti.jpg 960w\" sizes=\"(max-width: 240px) 100vw, 240px\" \/><\/a>Publicado en El Norte de Castilla el 30 de agosto de 2025<\/p>\n<p><span style=\"color: #800080;\">Vuelve a Valladolid, a los 100 a\u00f1os de su nacimiento, Jos\u00e9 Manuel Capuletti, el pintor vallisoletano m\u00e1s universal de todo el siglo XX, el m\u00e1s personal, popular y cosmopolita. Lo hace con una ambiciosa retrospectiva que abarca todas las etapas creativas del pintor: sus obras de juventud en Valladolid, su f\u00e9rtil per\u00edodo surrealista en Par\u00eds al que sigui\u00f3 un exitoso periplo por Estados Unidos, y su \u00faltima etapa, ya de vuelta en Espa\u00f1a (en \u201cla Modorra\u201d, su casa de Mairena del Alcor) inaugurando una etapa en la que su obra evoluciona hacia la introspecci\u00f3n y un hiperrealismo m\u00e1gico. En realidad, todo en Capuletti siempre ha sido m\u00e1gico. Tal vez por eso y al hilo de lo visto en la imprescindible exposici\u00f3n que hasta el 28 de septiembre permanecer\u00e1 en la Sala de la Pasi\u00f3n, uno puede abocetar una peque\u00f1a lista de recuerdos y buler\u00edas que no es otra cosa que una aproximaci\u00f3n l\u00edrica al universo de Capuletti. As\u00ed, por ejemplo, una muchacha contemplando el agua, contemplando un cuadro. Un cantaor flamenco: un suspiro azul: un quejido de angustia: unas medias rojas. La primavera y Romeo; tambi\u00e9n Julieta. El eco de la imagen: el sue\u00f1o tranquilo: los dos paisajes. Espa\u00f1a. Francia. Estados Unidos. Los tejados de Par\u00eds. El verano: nuevos horizontes detr\u00e1s de un sue\u00f1o. La mujer dormida en la playa imaginando su primera noche. Los cortejos est\u00e1ticos de Piero della Francesca, la soledad de Vermeer, la paleta m\u00e1gica de Dal\u00ed. Valladolid-Par\u00eds-Nueva York-Mairena. Ilusi\u00f3n y esperanza. Paisaje gris. Dinero. Luz y color. Un desnudo en el Mont Saint Michel entresacado de La Comedia del Arte. Pilar. Iris. El pintor y su modelo. El amor. La derrota. Los besos enga\u00f1ados, los besos aprendidos. Un arlequ\u00edn que llora en un rinc\u00f3n sobre un mill\u00f3n de retratos que se descascarillan con el sol. La estatua bajo el cielo verde: Tres mujeres desentra\u00f1ando el enigma de Pisa. Una ver\u00f3nica. Pa\u00f1uelos al viento. El deseo suspendido sobre nuestras cabezas. Un hombre (Paris) en una ciudad (Par\u00eds) investigando el enigma de la belleza. Un desplante, la vuelta al ruedo y, siempre, la atomicidad de un poeta. Una puerta que se abre y unos pechos que asoman. Abres una ventana y ves todo el planeta: es un enorme seno, y t\u00fa est\u00e1s en \u00e9l. Puedes verte: tocas el viol\u00edn en medio de un aparcamiento privado. Un ahorcado bailando sobre la mujer del bosque de Boulogne. Centinelas del sue\u00f1o saltando a la comba mientras se ci\u00f1en el sombrero de Santa Margarita atestado de caracoles, de naranjas de Clavinque. Magia, magia y magia. La de Capuletti <em>on the rocks<\/em>. Presencia on\u00edrica, ausencia real. Han dicho de \u00e9l que estaba demasiado influido por Dal\u00ed, en especial por el espacio irreal de los fondos, tan impregnados de escenograf\u00eda. Se olvidan de El Greco, de Zurbar\u00e1n o de Vermeer. Pero Capuletti fue m\u00e1s all\u00e1. El ni\u00f1o obsesionado con que le compraran l\u00e1pices de colores (su madre conservaba dibujos de cuando ten\u00eda dos a\u00f1os y medio) y el <em>enfant terrible<\/em> de esbelta y agitanada figura, melenas rizadas, patillas enormes y aspecto de bailar\u00edn flamenco que escandalizaba a la conservadora sociedad vallisoletana de los a\u00f1os 40 se supo labrar desde el principio una enigm\u00e1tica leyenda asegurando descender de la familia veronesa de los Capulettos, enfrentados a los Montescos, Romeo y Julieta mediante. Capuletti pintaba como un poeta y un so\u00f1ador y siempre vivi\u00f3 rodeado de un misterio insondable que estaba en su propia pintura. Durante mucho tiempo fue considerado como un pintor er\u00f3tico, sin duda por la presencia de esos solitarios desnudos (de Pilar y de Iris, sus dos mujeres) marcados por un extra\u00f1o car\u00e1cter on\u00edrico. Un galerista le dijo que hasta cuando pintaba una naturaleza muerta y en ella hab\u00eda un peri\u00f3dico, el peri\u00f3dico era er\u00f3tico. Por desgracia, Capuletti es casi desconocido en su tierra y su obra ha sido apenas expuesta y conservada en Espa\u00f1a por lo que no parece una exageraci\u00f3n proclamar que ser\u00eda un pecado perderse esta exposici\u00f3n llena de desnudos, sue\u00f1os dalinianos, autorretratos, cantaores flamencos, bailarines, toreros y figurines de ballet. Quedan advertidos.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Publicado en El Norte de Castilla el 30 de agosto de 2025 Vuelve a Valladolid, a los 100 a\u00f1os de su nacimiento, Jos\u00e9 Manuel Capuletti, el pintor vallisoletano m\u00e1s universal de todo el siglo XX, el m\u00e1s personal, popular y cosmopolita. Lo hace con una ambiciosa retrospectiva que abarca todas las etapas creativas del pintor: [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[7],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4146"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4146"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4146\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4148,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4146\/revisions\/4148"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4146"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4146"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4146"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}