{"id":4193,"date":"2025-11-22T16:50:55","date_gmt":"2025-11-22T15:50:55","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/?p=4193"},"modified":"2025-11-22T16:50:55","modified_gmt":"2025-11-22T15:50:55","slug":"elemental-querido-holmes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/2025\/11\/22\/elemental-querido-holmes\/","title":{"rendered":"ELEMENTAL, QUERIDO HOLMES"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2025\/11\/elemental-querido-holmes.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-4194\" src=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2025\/11\/elemental-querido-holmes-300x253.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"253\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2025\/11\/elemental-querido-holmes-300x253.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2025\/11\/elemental-querido-holmes-1024x863.jpg 1024w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2025\/11\/elemental-querido-holmes-768x647.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2025\/11\/elemental-querido-holmes.jpg 1466w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>Publicado en El Norte de Castilla el 22 de noviembre de 2025<\/p>\n<p><span style=\"color: #800080;\">Un d\u00eda de noviembre de 1887 muchos ingleses conocieron a Sherlock Holmes. Hab\u00edan pagado un chel\u00edn por un ejemplar de la revista Beeton\u2019s Christmas Annual donde aparec\u00eda \u201cEstudio en escarlata\u201d. Con aquella revista empez\u00f3 todo y fue el pistoletazo de salida para el advenimiento del mayor mito de la literatura. Por cierto, los pocos ejemplares que existen de esa revista se han convertido en un valios\u00edsimo objeto de colecci\u00f3n, hasta el punto de que no hace mucho vendieron uno por m\u00e1s de cien mil euros. En esta primera aparici\u00f3n del inmortal detective ya supimos por boca\/pluma de Watson que Holmes acumulaba profundos conocimientos sobre qu\u00edmica, que conoc\u00eda muy bien las leyes inglesas, que ten\u00eda cierta habilidad con el boxeo y la esgrima, que sus conocimientos en literatura y astronom\u00eda eran nulos y que sab\u00eda poco de bot\u00e1nica (s\u00f3lo estaba interesado en la belladona, el opio y los venenos en general). Lo conocimos en un Londres de gas y de neblina y, con posterioridad, supimos muchas m\u00e1s cosas de \u00e9l. Sherlock Holmes es hiperactivo, desali\u00f1ado, arrogante, neur\u00f3tico, calculador, mis\u00e1ntropo, autocomplaciente, obsesivo, inteligente hasta el insulto, exc\u00e9ntrico, indomable, genial, temerario, brillante, c\u00e1ustico, teatral en la exposici\u00f3n de sus hallazgos, maestro del disfraz, fumador de pipa, consumidor de coca\u00edna (diluida al 7%), experto en boxeo, esgrima y baritsu. Est\u00e1 familiarizado con muchas formas de escritura secreta, siendo autor de una peque\u00f1a monograf\u00eda al respecto. Tambi\u00e9n ha escrito una monograf\u00eda sobre las diferencias entre las cenizas de los distintos tabacos. Adem\u00e1s, toca un Stradivarius y conserva algunos recuerdos de sus casos, como una perla negra de los Borgia, un busto destrozado de Napole\u00f3n, un lazo esmeralda de la reina Victoria o una fotograf\u00eda de Irene Adler. Holmes sabe mejor que nadie que para una gran mente nada es peque\u00f1o, que nada resulta m\u00e1s enga\u00f1oso que un hecho evidente, que no existe una combinaci\u00f3n de sucesos que la inteligencia de un hombre no sea capaz de explicar, que no podemos gobernar nuestro coraz\u00f3n, pero s\u00ed nuestras acciones, que el mundo est\u00e1 lleno de cosas obvias que nadie observa, que es un error teorizar antes de poseer datos. Holmes nunca adivina. Para \u00e9l es un h\u00e1bito deplorable, destructivo para la facultad l\u00f3gica. Aun as\u00ed, o quiz\u00e1 por eso mismo, sabe que cuando eliminamos lo imposible, lo que queda, por improbable que sea, debe ser la verdad. Todo ello nos lo cont\u00f3 Conan Doyle a trav\u00e9s del doctor Watson en sesenta fascinantes historias (cuatro novelas y cincuenta y seis relatos) que son conocidas como el Canon, al que algunos llaman las Sagradas Escrituras. Superado por el \u00e9xito de su criatura, intent\u00f3 matarlo a manos de Moriarty en las cataratas de Reichenbach, pero tuvo que resucitarlo ante la presi\u00f3n popular. El resto es una historia que se nos queda peque\u00f1a. Pero no pasa nada porque para esto est\u00e1n los pasticheros sherlockianos, bendita fauna que nos regala peri\u00f3dicamente nuevos casos de nuestro detective favorito. En casi todos los idiomas y pa\u00edses nos encontramos con locos que siguen la estela de Holmes. Imposible abarcarlos. De hecho, escribir sobre las otras vidas, sobre las vidas paralelas, sobre las vidas p\u00f3stumas de Sherlock Holmes se antoja como lo m\u00e1s parecido a intentar meter una catedral en una maleta. La caracter\u00edstica m\u00e1s llamativa de estos pastiches suele estribar en enfrentar a Holmes con personajes reales y tambi\u00e9n con iconos de la novela popular. Lo han cruzado con Freud, George Bernard Shaw, Oscar Wilde, Bram Stoker, el fantasma de la \u00d3pera, Dr\u00e1cula, Charlot, Marx, Houdini, Fu Manch\u00fa, Tarz\u00e1n, Jack el Destripador y un interminable etc\u00e9tera. Incluso alg\u00fan chalado lo ha juntado con el marqu\u00e9s de Bradom\u00edn. En fin, Sherlock Holmes est\u00e1 m\u00e1s vivo que nunca. M\u00e1s de 50.000 personas visitan cada a\u00f1o su casa de Baker Street y son muchos los que preguntan si vivi\u00f3 realmente. De hecho, todav\u00eda hoy en d\u00eda llegan all\u00ed muchas cartas dirigidas a \u00e9l. Dec\u00eda Borges que pensar de tarde en tarde en Sherlock Holmes es una de las buenas costumbres que nos quedan. \u00bfQu\u00e9 m\u00e1s se puede decir? Ah, s\u00ed, que el juego contin\u00fae.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Publicado en El Norte de Castilla el 22 de noviembre de 2025 Un d\u00eda de noviembre de 1887 muchos ingleses conocieron a Sherlock Holmes. 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