{"id":4206,"date":"2025-12-20T20:10:04","date_gmt":"2025-12-20T19:10:04","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/?p=4206"},"modified":"2025-12-20T20:10:04","modified_gmt":"2025-12-20T19:10:04","slug":"la-parada-de-los-monstruos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/2025\/12\/20\/la-parada-de-los-monstruos\/","title":{"rendered":"LA PARADA DE LOS MONSTRUOS"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2025\/12\/harry-stephen-keeler.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-4208\" src=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2025\/12\/harry-stephen-keeler-229x300.jpg\" alt=\"\" width=\"229\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2025\/12\/harry-stephen-keeler-229x300.jpg 229w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2025\/12\/harry-stephen-keeler.jpg 650w\" sizes=\"(max-width: 229px) 100vw, 229px\" \/><\/a>Publicado en El Norte de Castilla el 20 de diciembre de 2025<\/p>\n<p><span style=\"color: #800080;\">Un pescador con ojos de rayos X. Un hombre al que trasplantan su cerebro al cuerpo de un gorila. Un libro con hojas color naranja en el que se recogen aforismos chinos que permiten resolver todo tipo de problemas. Un hombre que asume hasta cincuenta personalidades distintas. Una prostituta con siete dedos en cada mano. Un joven que recibe como herencia unas gafas azules estrafalarias que pertenecieron al conde de Cagliostro. Un hombre asesinado con un alfiler de sombrero con forma de drag\u00f3n. Un rub\u00ed robado de 100.000 d\u00f3lares relacionado con un cad\u00e1ver aparecido en un edificio abandonado de la plaza de Washington. Un hombre que va siempre con un cr\u00e1neo humano en la mano. Unos empresarios asesinados tras recibir una baraja en la que falta alguno de los reyes. Un tipo que busca monedas de n\u00edquel con doce estrellas. Un hombre que se acuesta blanco en 1855 y se despierta negro tras tomar una droga procedente de un \u00e1rbol extraterrestre. Un cementerio especializado en &#8216;freaks&#8217; donde se encuentra la tumba de Legga, la ara\u00f1a humana (una mujer con 4 piernas y 6 brazos). El descubrimiento de un ata\u00fad en el lago Michigan en cuyo interior aparece un cad\u00e1ver desnudo cuya parte superior corresponde a una mujer china y la parte inferior a un hombre de raza negra. Un hombre estrangulado en medio del campo siendo el \u00fanico testigo un ciego y el \u00fanico sospechoso el Beb\u00e9 Volador Estrangulador (en realidad, un enano disfrazado de beb\u00e9 que ataca a sus v\u00edctimas desde un helic\u00f3ptero). En fin, algo as\u00ed como la parada de los monstruos en el circo friki de las Enormes Exhibiciones Motorizadas de Angus MacWhorter. Estas son solo algunas de las tramas y personajes locos que pueblan las novelas de Harry Stephen Keeler. Pueden resultar incre\u00edbles, aunque, mir\u00e1ndolo bien, en el mundo real tambi\u00e9n los monstruos nos acechan y pasan cosas a\u00fan m\u00e1s incre\u00edbles. As\u00ed que volvamos a la ficci\u00f3n, que es un sitio m\u00e1s c\u00e1lido y agradable, y sepamos qui\u00e9n demonios era Keeler. Naci\u00f3 en 1890 en Chicago, ciudad que no abandonar\u00eda en su vida. Su padre era mago y muri\u00f3 cuando HSK era ni\u00f1o, convirti\u00e9ndose su hogar en una casa de hu\u00e9spedes frecuentada sobre todo por gentes del espect\u00e1culo. A los veinte a\u00f1os su madre lo intern\u00f3 en un manicomio, algo que influir\u00eda decisivamente en su vida y literatura. Sus novelas gozaron de gran \u00e9xito al principio, aunque no tard\u00f3 en perder el favor del p\u00fablico de su pa\u00eds, sin duda debido a que su estilo narrativo, cercano al surrealismo, fue incomprendido (curiosamente, y dada su amistad con el editor Rafael Reus, sus \u00faltimas novelas s\u00f3lo fueron publicadas en castellano). Lo cierto es que lo que escrib\u00eda HSK era una aut\u00e9ntica locura. A diferencia del resto de escritores de novelas de misterio, a \u00e9l no le interesaba hacer cre\u00edble la intriga. Keeler se especializ\u00f3 en historias delirantes envueltas en la encantadora est\u00e9tica de los folletines cl\u00e1sicos de aventuras y misterio o de las pel\u00edculas de Serie B de los a\u00f1os 30-50. Unas rocambolescas, complejas, sorprendentes e inveros\u00edmiles tramas, un portentoso juego de matrioskas en el que se suceden argumentos e historias que se entrecruzan, surgen, desaparecen y se entroncan unas en otras. Harry Stephen Keeler tiene fama de ser mal escritor. Uno de sus grandes admiradores, Neil Gaiman, habla de \u00e9l como \u201cel m\u00e1s grande de los escritores mediocres que ha dado nunca Am\u00e9rica\u201d. En todo caso, Keeler es fascinante. Y entretenid\u00edsimo. Y adictivo. Y mucho m\u00e1s complejo de lo que algunos piensan. Aunque solo sea por sus intrincad\u00edsimos argumentos, por la cantidad de personajes que entran y salen de escena, por la madeja en la que envuelve a todos y por los continuos giros de guion llenos de casualidades incre\u00edbles, situaciones imposibles y un sinf\u00edn de hilos argumentales. Sus novelas son un verdadero fest\u00edn de originalidad, deslumbramiento y portentosa imaginaci\u00f3n en forma de fant\u00e1stica maquinaria de precisi\u00f3n suiza. Novelas tan bizarras que resultan fascinantes. Novelas que nos regalan un espect\u00e1culo pirot\u00e9cnico incre\u00edble. Ya est\u00e1n tardando en conocer al extravagante lun\u00e1tico de Chicago.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Publicado en El Norte de Castilla el 20 de diciembre de 2025 Un pescador con ojos de rayos X. Un hombre al que trasplantan su cerebro al cuerpo de un gorila. Un libro con hojas color naranja en el que se recogen aforismos chinos que permiten resolver todo tipo de problemas. Un hombre que asume [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[7,1],"tags":[78],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4206"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4206"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4206\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4209,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4206\/revisions\/4209"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4206"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4206"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4206"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}