{"id":4276,"date":"2026-05-18T12:24:30","date_gmt":"2026-05-18T11:24:30","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/?p=4276"},"modified":"2026-05-18T12:24:30","modified_gmt":"2026-05-18T11:24:30","slug":"robin-de-los-lagos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/2026\/05\/18\/robin-de-los-lagos\/","title":{"rendered":"ROBIN DE LOS LAGOS"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2026\/05\/Pabellon-Negro-06AA.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-4277\" src=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2026\/05\/Pabellon-Negro-06AA-195x300.jpg\" alt=\"\" width=\"195\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2026\/05\/Pabellon-Negro-06AA-195x300.jpg 195w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2026\/05\/Pabellon-Negro-06AA.jpg 315w\" sizes=\"(max-width: 195px) 100vw, 195px\" \/><\/a>(\u201cRobin de los Lagos\u201d. 1950. Ed. Toray. Sexta novela de Arnaldo Visconti para la colecci\u00f3n Pabell\u00f3n Negro).<br \/>\nEl gobernador de Nueva Inglaterra, Lord Westling, se enfrenta a una sublevaci\u00f3n capitaneada por un hombre al que llaman Robin de los Lagos, un hombre del que nadie conoce su identidad, que siempre va con el rostro cubierto por una m\u00e1scara y viste piel parduzca moteada de color verde, el mejor ropaje para moverse por los montes, pareciendo un tronco con verde musgo. Robin de los Lagos ha atacado, junto a sus hombres, los Green Boys, a toda una compa\u00f1\u00eda de soldados ingleses. No han matado a nadie. Han hecho algo casi peor. Los han humillado, desnudado, rasurado las cabezas y pegadas al cuerpo cientos de plumas. El mejor corsario ingl\u00e9s, el Comodoro Kirk Kemper, llega para hacerse cargo de la insurrecci\u00f3n. A diferencia del gobernador, quien piensa que Robin de los Lagos es s\u00f3lo un bandolero, el Comodoro cree que es el cabecilla de una rebeli\u00f3n contra Inglaterra. Un impuesto sobre el t\u00e9, que es la bebida m\u00e1s apreciada all\u00ed, ha sido la llama que ha prendido la mecha de la insurrecci\u00f3n.<br \/>\nUn topo del gobernador filtra que Robin acudir\u00e1 a una cita a una taberna. All\u00ed, en \u00abR\u00edo Arriba\u00bb, le espera Pamela Irving, hermosa y hechicera, uno de los mejores agentes secretos de Nueva Inglaterra. Una mujer que, en el fondo de su coraz\u00f3n, anida un odio mortal contra el enmascarado Rob\u00edn, al que juzga verdugo de su hermano el capit\u00e1n Walters, quien se hab\u00eda levantado la tapa del cr\u00e1neo de un pistoletazo, incapaz de soportar la humillaci\u00f3n de haberse visto emplumado por los Green Boys. A \u201cR\u00edo Arriba\u201d llega un pirata, el capit\u00e1n Randolf Bronson quien, nada m\u00e1s ver a Pamela, se encapricha locamente de ella. El problema surge cuando en la taberna aparece Jack Westling, el hijo del gobernador y prometido de Pamela. Los dos hombres pelean y los soldados del rey los arrestan y encarcelan. A causa de la trifulca, se ha perdido la oportunidad de descubrir la verdadera identidad de Robin de los Lagos\u2026<br \/>\nJuntos en el calabozo los dos hombres planean una fuga para citarse a muerte en el exterior. Mientras tanto, ataque tras ataque, Robin de los Lagos, un idealista, un rom\u00e1ntico, un loco desaf\u00eda a fuerzas enormes, las orgullosas huestes brit\u00e1nicas. La guerra est\u00e1 a punto de estallar. Y los Grandes Lagos, el Mediterr\u00e1neo de Am\u00e9rica, a punto de convertirse en escenario de la feroz lucha de Rob\u00edn de los Lagos y Bronson por un bando (apoyados por los hurones), contra el Imperio, encabezado por Kirk Kemper, Lord Westling y\u2026 Pamela Walters, por otro (m\u00e1s sus aliados, los iroqueses). Y a prop\u00f3sito, \u00bfqui\u00e9n es en realidad Robin de los Lagos? \u00bfCon qu\u00e9 giro de guion nos sorprender\u00e1 esta vez Arnaldo Visconti?<br \/>\nLa calidad de esta serie sigue en todo lo alto, explotando las caracter\u00edsticas que definen el estilo de Debrigode: una imaginaci\u00f3n portentosa, una gran documentaci\u00f3n y un estilo que, por momentos, muestra inflexiones de apasionada vehemencia y de po\u00e9tico empuje, en especial cuando las cosas del <em>cuore<\/em> asoman: \u201cpero el poderoso im\u00e1n de femenina belleza que era Pamela Walters iba actuando sobre el fr\u00edo brit\u00e1nico a modo de tibios rayos de sol fundiendo un t\u00e9mpano. Un sol que al perdurar convertir\u00eda el t\u00e9mpano en arroyos tumultuosos\u2026\u201d.<br \/>\nEn fin, como he le\u00eddo por alg\u00fan lado, \u201cRobin de los Lagos\u201d es la excusa perfecta para presentarnos a un \u00e9mulo de Robin Hood trasladando la acci\u00f3n, en este caso, del bosque de Sherwood a los inconmensurables territorios del Canad\u00e1.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(\u201cRobin de los Lagos\u201d. 1950. Ed. Toray. Sexta novela de Arnaldo Visconti para la colecci\u00f3n Pabell\u00f3n Negro). 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