{"id":521,"date":"2009-03-03T17:20:08","date_gmt":"2009-03-03T17:20:08","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/?p=521"},"modified":"2009-03-03T17:20:08","modified_gmt":"2009-03-03T17:20:08","slug":"el-ciclista-cojo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/2009\/03\/03\/el-ciclista-cojo\/","title":{"rendered":"EL CICLISTA COJO"},"content":{"rendered":"<p><IMG class=imgcen id=img_0 src=\"\/vicentealvarez\/wp-content\/uploads\/sites\/3\">  <P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify; mso-hyphenate: none; tab-stops: -36.0pt\"><SPAN style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Arial; LETTER-SPACING: -0.15pt\">En 1910, Vicente Blanco, conocido con el sobrenombre de El Cojo, se emponzo\u00f1\u00f3 con el virus del Tour. En aquella \u00e9poca, s\u00f3lo los h\u00e9roes y los locos cre\u00edan en una carrera que se disputaba por carreteras polvorientas e infernales llenas de baches y agujeros. Una carrera en la que los ciclistas deb\u00edan enfrentarse al hambre, a la sed, a la noche, al ataque de aficionados cerriles y a enfermedades de todo tipo. El Cojo ten\u00eda tanto de h\u00e9roe como de loco y conoc\u00eda mejor que nadie el verdadero significado de la palabra sufrimiento. De hecho, en la \u00e9poca era conocido como \u201cel hombre que reun\u00eda en su cuerpo, \u00e9l solo, m\u00e1s cicatrices que todos los toreros de Espa\u00f1a juntos\u201d. A los veinte a\u00f1os comenz\u00f3 a trabajar en una f\u00e1brica de siderurgia donde sufri\u00f3 varios accidentes que estuvieron a punto de dejarle inv\u00e1lido. Para recuperarse de sus heridas, compr\u00f3 una bici oxidada a la que pint\u00f3 de bermell\u00f3n y le coloc\u00f3, como neum\u00e1ticos, dos gruesas sogas de amarrar barcos. Con la gracia y la osad\u00eda que le caracterizaban se present\u00f3 en la sede de <?xml:namespace prefix = st1 ns = \"urn:schemas-microsoft-com:office:smarttags\" \/><st1:PersonName w:st=\"on\" ProductID=\"la Federaci?n Atl?tica\">la Federaci\u00f3n Atl\u00e9tica<\/st1:PersonName> Vizca\u00edna y expres\u00f3 su deseo de convertirse en \u201ccampe\u00f3n\u201d, empezando una carrera caracterizada por m\u00faltiples triunfos y un sinf\u00edn de an\u00e9cdotas (en su primera carrera casi acaba en la c\u00e1rcel: al llegar all\u00ed y ver a todos los ciclistas ataviados con pantalones cortos, El Cojo no se lo pens\u00f3 dos veces y se qued\u00f3 en calzoncillos). Pronto gan\u00f3 dos campeonatos de Espa\u00f1a y se obsesion\u00f3 con acudir al Tour de Francia.En 1910, con 26 a\u00f1os, consigui\u00f3 una carta de presentaci\u00f3n para Desgrange, el patr\u00f3n de la carrera, y se dirigi\u00f3 a Par\u00eds. Como no ten\u00eda otro transporte m\u00e1s que su bicicleta, se subi\u00f3 a ella y con algo de comida, unas pocas monedas y ning\u00fan repuesto, hizo un viaje eterno y agotador. <SPAN style=\"mso-spacerun: yes\"><\/SPAN>Cuando le fallaba la goma de la bici, la tiraba y continuaba el camino sobre la llanta. <SPAN style=\"mso-spacerun: yes\"><\/SPAN>Por fin, lleg\u00f3 a la capital francesa el 2 de julio, un d\u00eda antes de la salida. Se dirigi\u00f3 a <st1:PersonName w:st=\"on\" ProductID=\"la Maison Alcyon\">la Maison Alcyon<\/st1:PersonName> y contact\u00f3 con un mec\u00e1nico espa\u00f1ol que le consigui\u00f3 una bicicleta y le acompa\u00f1\u00f3 hasta la redacci\u00f3n del peri\u00f3dico L\u2019Auto, organizador de la carrera, para inscribirse en la categor\u00eda de \u201cisol\u00e9s\u201d. El Tour se pon\u00eda en marcha desde Par\u00eds camino de Roubaix, el infierno del Norte, por una carretera que era enteramente de pav\u00e9s. Y all\u00ed termin\u00f3 su aventura. Abandon\u00f3 en esa primera etapa, enfermo, hambriento y desfallecido. La haza\u00f1a estaba m\u00e1s que cumplida. De hecho, nunca una participaci\u00f3n tan corta fue tan importante y recordada. La enfermedad del Tour de Francia hab\u00eda traspasado los Pirineos.<?xml:namespace prefix = o ns = \"urn:schemas-microsoft-com:office:office\" \/><o:p><\/o:p><\/SPAN><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En 1910, Vicente Blanco, conocido con el sobrenombre de El Cojo, se emponzo\u00f1\u00f3 con el virus del Tour. En aquella \u00e9poca, s\u00f3lo los h\u00e9roes y los locos cre\u00edan en una carrera que se disputaba por carreteras polvorientas e infernales llenas de baches y agujeros. 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