{"id":533,"date":"2009-03-24T18:47:19","date_gmt":"2009-03-24T18:47:19","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/?p=533"},"modified":"2009-03-24T18:47:19","modified_gmt":"2009-03-24T18:47:19","slug":"los-orangutanes-eternos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/2009\/03\/24\/los-orangutanes-eternos\/","title":{"rendered":"LOS ORANGUTANES ETERNOS"},"content":{"rendered":"<p><IMG class=imgizqda id=img_0 src=\"\/vicentealvarez\/wp-content\/uploads\/sites\/3\"><SPAN style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Arial; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-bidi-font-family: Arial\">\u201cBorges y los orangutanes eternos\u201d se presenta como una cl\u00e1sica novela de misterio y, en ella, el brasile\u00f1o Luis Fernando Verissimo nos regala impagables juegos detectivescos muy pr\u00f3ximos a los relatos de \u201ccr\u00edmenes de biblioteca\u201d que tanto gustan a mi amigo Ariel Conceiro. Empieza con un asesinato en Buenos Aires, en el acad\u00e9mico marco de un congreso organizado por la misteriosa Israfel Society que re\u00fane a expertos en Edgar Allan Poe. Tenemos un crimen en un cuarto cerrado, la v\u00edctima es un erudito alem\u00e1n y aparecen unos naipes en secuencia interrumpida, tres pu\u00f1ales e igual n\u00famero de sospechosos. Vogelstein, el personaje principal, con una obsesi\u00f3n delirante por Borges desde que lo tradujo (y se atrevi\u00f3 a hacer cambios en su cuento para mejorarlo), monopoliza todas las pistas. Es \u00e9l el que encontr\u00f3 el cuerpo y el que ayuda a la polic\u00eda sosteniendo, de paso, largas charlas con un Borges encantado con encontrarse un asesinato de la Rue Morgue en la vida real. Hay una profunda y entretenid\u00edsima reflexi\u00f3n sobre la propia literatura en esta novela corta que muy bien podr\u00eda haber escrito Borges. Los homenajes se suceden en ella sin soluci\u00f3n de continuidad, desde Poe hasta Lovecraft, con paradas imprescindibles en el Necronomic\u00f3n y en la corte de Rodolfo II. Y Borges, claro, jugando a detective. Al fin y al cabo, tras Poe y Lovecraft nadie hizo literatura con tantos sentidos aparentemente ocultos, tan apetitosa para int\u00e9rpretes alucinados, como Borges.<?xml:namespace prefix = o ns = \"urn:schemas-microsoft-com:office:office\" \/><o:p><\/o:p><\/SPAN>  <P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><SPAN style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Arial; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-ansi-language: ES; mso-fareast-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'\">La novela, en fin, plantea un enigma que no se resuelve. El narrador decide no hacerlo y dejar en manos de Borges (el personaje Borges) su soluci\u00f3n. En una larga carta, Borges se transforma en el narrador, se permite criticar el texto del autor y resuelve el misterio de una manera sorprendente. Un final memorable para una novela original\u00edsima. <\/SPAN><\/p>\n<p> <P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><SPAN style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Arial; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-ansi-language: ES; mso-fareast-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'\">La ense\u00f1anza borgiana de toda la vida: las soluciones est\u00e1n siempre en las bibliotecas. Mientras tanto, seguimos el consejo del maestro: \u201cEscribe, y recordar\u00e1s\u201d. Al fin y al cabo, en eso consiste todo.<\/SPAN><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cBorges y los orangutanes eternos\u201d se presenta como una cl\u00e1sica novela de misterio y, en ella, el brasile\u00f1o Luis Fernando Verissimo nos regala impagables juegos detectivescos muy pr\u00f3ximos a los relatos de \u201ccr\u00edmenes de biblioteca\u201d que tanto gustan a mi amigo Ariel Conceiro. 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