{"id":623,"date":"2009-11-01T19:19:00","date_gmt":"2009-11-01T19:19:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/?p=623"},"modified":"2009-11-01T19:19:00","modified_gmt":"2009-11-01T19:19:00","slug":"dali-y-cine","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/2009\/11\/01\/dali-y-cine\/","title":{"rendered":"DAL\u00cd Y EL CINE"},"content":{"rendered":"<p><IMG style=\"WIDTH: 224px; HEIGHT: 553px\" id=img_0 class=imgizqda src=\"\/vicentealvarez\/wp-content\/uploads\/sites\/3\" width=313 height=1360>Publicado en El Norte de Castilla el 31 de octubre de 2009<\/p>\n<p> <P style=\"TEXT-ALIGN: justify; MARGIN: 0cm 38.2pt 0pt 36pt\" class=MsoNormal><SPAN style=\"FONT-FAMILY: Arial; FONT-SIZE: 10pt\">&#8220;Llegu\u00e9 a Hollywood y entr\u00e9 en contacto con los tres grandes bastiones surrealistas estadounidenses: los hermanos Marx, Cecil B. De Mille y Walt Disney&#8221;. Son palabras de Salvador Dal\u00ed, un artista que siempre se sinti\u00f3 fascinado por el cine. De peque\u00f1o fue un fan incondicional de las pel\u00edculas de Charlot y de Buster Keaton. Luego cay\u00f3 rendido ante las bufonadas de los hermanos Marx. Dal\u00ed admiraba sobremanera la \u201csubversi\u00f3n de la normalidad\u201d y la irracionalidad de sus pel\u00edculas, que \u00e9l consideraba plenamente surrealistas, especialmente las escenas protagonizadas por Harpo. Tal era su admiraci\u00f3n por el hermano mudo de los Marx que viaj\u00f3 a Los \u00c1ngeles para reunirse con \u00e9l. El actor, metido de lleno en su papel, le recibi\u00f3 desnudo, coronado de rosas y rodeado de cientos de arpas. A Dal\u00ed le entusiasmo aquel acto surrealista y escribi\u00f3 un gui\u00f3n para los hermanos Marx: \u201cLa mujer surrealista\u201d. Incluso ide\u00f3 algunas im\u00e1genes y decorados como una cena en el desierto iluminada por jirafas ardiendo\u2026. Ese fue uno de los proyectos cinematogr\u00e1ficos que la mente privilegiada de Dal\u00ed pari\u00f3 en aquellos a\u00f1os. Poco se sabe de ellos, tan s\u00f3lo se conservan guiones y dibujos preparatorios de pel\u00edculas frustradas como \u201cBabaouo\u201d, \u201cLos Misterios surrealistas de Nueva York\u201d&#8217;, \u201c<?xml:namespace prefix = st1 ns = \"urn:schemas-microsoft-com:office:smarttags\" \/><st1:PersonName w:st=\"on\" ProductID=\"La Carretilla\">La Carretilla<\/st1:PersonName> de <st1:PersonName w:st=\"on\" ProductID=\"la Carne\">la Carne<\/st1:PersonName>\u201d, \u201cChaos and creation\u201d o \u201cLa historia prodigiosa de la hilandera y el rinoceronte\u201d. En los a\u00f1os 40, Dal\u00ed andaba por Hollywood dise\u00f1ando escenograf\u00edas y pintando retratos cuando le ficharon para realizar las secuencias on\u00edricas de \u201cRecuerda\u201d, la pel\u00edcula de Hitckcock. Por entonces conoci\u00f3 a Walt Disney. El encuentro de estos dos genios dio lugar a una de las m\u00e1s extra\u00f1as colaboraciones art\u00edsticas del siglo: el surrealista enamorado del esc\u00e1ndalo trabajando durante ocho meses con el creador del pato Donald. El resultado fue \u201cDestino\u201d, un corto de animaci\u00f3n que qued\u00f3 inconcluso ya que Disney, alegando problemas financieros, abandon\u00f3 el proyecto. Durante 57 a\u00f1os \u201cDestino\u201d pas\u00f3 a la categor\u00eda de pel\u00edcula perdida hasta que hace bien poco se recuperaron las cintas y se restauraron. El resultado de aquella colaboraci\u00f3n no pudo ser m\u00e1s genial y extravagante: el m\u00e1gico mundo de Disney protagonizado por paisajes sombr\u00edos, espacios des\u00e9rticos, hormigas lent\u00edsimas, relojes blandos y estatuas colosales. La alargada sombra de los bigotes de Dal\u00ed sobrevolando el s\u00e9ptimo arte. Algunos directores de culto como David Lynch saben mucho de ello. Otros, como Jonathan Demme no han perdido la ocasi\u00f3n de utilizar la idea daliniana de la mariposa-calavera en \u201cEl silencio de los corderos\u201d. Aun as\u00ed, justo es reconocer que la gran pel\u00edcula de Dal\u00ed fue el propio Dal\u00ed.<?xml:namespace prefix = o ns = \"urn:schemas-microsoft-com:office:office\" \/><o:p><\/o:p><\/SPAN><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Publicado en El Norte de Castilla el 31 de octubre de 2009 &#8220;Llegu\u00e9 a Hollywood y entr\u00e9 en contacto con los tres grandes bastiones surrealistas estadounidenses: los hermanos Marx, Cecil B. De Mille y Walt Disney&#8221;. Son palabras de Salvador Dal\u00ed, un artista que siempre se sinti\u00f3 fascinado por el cine. 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