{"id":630,"date":"2009-11-21T13:39:00","date_gmt":"2009-11-21T13:39:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/?p=630"},"modified":"2009-11-21T13:39:00","modified_gmt":"2009-11-21T13:39:00","slug":"the-wall-treinta-anos-despues","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/2009\/11\/21\/the-wall-treinta-anos-despues\/","title":{"rendered":"THE WALL TREINTA A\u00d1OS DESPU\u00c9S"},"content":{"rendered":"<p><IMG style=\"WIDTH: 200px; HEIGHT: 190px\" id=img_0 class=imgizqda src=\"\/vicentealvarez\/wp-content\/uploads\/sites\/3\" width=242 height=282>Publicado en el suplemento Artes de El Norte de Castilla el 21 de noviembre de 2009<\/p>\n<p> <P style=\"TEXT-ALIGN: justify; MARGIN: 0cm 0cm 0pt\" class=MsoNormal><SPAN style=\"FONT-FAMILY: Arial; FONT-SIZE: 10pt\">Roger Waters, l\u00edder de la banda brit\u00e1nica Pink Floyd, se encontraba a finales de los a\u00f1os setenta inmerso en un callej\u00f3n sin salida. Tras los estratosf\u00e9ricos \u00e9xitos de algunos de sus discos, especialmente \u201cThe dark side of the moon\u201d y \u201cWish you were here\u201d, buscaba con ah\u00ednco completar la trilog\u00eda gloriosa del rock progresivo. Su \u00faltimo experimento, el incomprendido \u201cAnimals\u201d, no hab\u00eda conseguido convencer ni a cr\u00edtica ni a p\u00fablico. Por entonces, Waters se hab\u00eda hecho ya con el control del grupo y hab\u00eda comenzado a dar rienda suelta a sus miedos, obsesiones y demonios. El resultado de ese Armageddon \u00edntimo llev\u00f3 por t\u00edtulo \u201cThe Wall\u201d y acabar\u00eda convirti\u00e9ndose en uno de los discos m\u00e1s importantes, trascendentes y m\u00edticos de toda la historia del rock (una obra que acumula ya 23 discos de platino y que es el disco m\u00e1s vendido de los a\u00f1os setenta y el tercer disco m\u00e1s vendido de la historia).<?xml:namespace prefix = o ns = \"urn:schemas-microsoft-com:office:office\" \/><o:p><\/o:p><\/SPAN><\/p>\n<p> <P style=\"TEXT-ALIGN: justify; MARGIN: 0cm 0cm 0pt\" class=MsoNormal><SPAN style=\"FONT-FAMILY: Arial; FONT-SIZE: 10pt\"><SPAN style=\"mso-tab-count: 1\"><\/SPAN>Tres fueron los principales detonadores del tsunami discogr\u00e1fico de la \u00e9poca: en primer<IMG style=\"WIDTH: 290px; HEIGHT: 246px\" id=img_0 class=imgdcha src=\"\/vicentealvarez\/wp-content\/uploads\/sites\/3\" width=736 height=597> lugar, un incidente acaecido en Montreal durante la gira de \u201cAnimals\u201d, en el cual un grupo de fans se abalanzaron sobre el escenario. Waters lleg\u00f3 a escupir en la cara a uno de ellos y, desde entonces, comenz\u00f3 a fantasear con la idea de construir un muro que aislase por completo al grupo de sus fans. En segundo lugar, la omnipresente y alargada huella de Syd Barret, primer l\u00edder del grupo, que hab\u00eda descendido a los abismos de la locura y que no dejaba de influir por activa y por pasiva en los trabajos de Pink Floyd, como ya hab\u00eda sucedido en \u201cWish you were here\u201d. Y en tercer lugar, las propias y traum\u00e1ticas experiencias personales de Roger Waters. Para ello se vale de la figura de Pink, alter ego de Waters, y protagonista de toda la historia desarrollada en <SPAN style=\"mso-spacerun: yes\"><\/SPAN>\u201cThe Wall\u201d.<o:p><\/o:p><\/SPAN><\/p>\n<p> <P style=\"TEXT-ALIGN: justify; MARGIN: 0cm 0cm 0pt\" class=MsoNormal><SPAN style=\"FONT-FAMILY: Arial; FONT-SIZE: 10pt\"><SPAN style=\"mso-tab-count: 1\"><\/SPAN>Pink es una estrella del rock que ha ca\u00eddo en una profunda depresi\u00f3n, hasta el punto de ser considerado un hombre inestable y mentalmente enfermo. Forma parte de la generaci\u00f3n de la posguerra y ha sufrido en sus propias carnes un buen n\u00famero de traumas y situaciones angustiosas que han condicionado su mundo: la muerte de su padre durante <?xml:namespace prefix = st1 ns = \"urn:schemas-microsoft-com:office:smarttags\" \/><st1:PersonName w:st=\"on\" ProductID=\"la Segunda Guerra\">la Segunda Guerra<\/st1:PersonName> Mundial, la sobreprotectora figura materna, el castrante sistema educativo brit\u00e1nico, la cruel soledad del mundo moderno, el fracaso de las relaciones sentimentales, la incapacidad de comunicaci\u00f3n, las drogas, la agobiante presi\u00f3n de ser un <IMG id=img_1 class=imgizqda src=\"\/vicentealvarez\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/wall2.bmp\" width=170 height=308>cantante famoso, etc. Todos estos elementos hostiles han conducido a Pink a aislarse en su mundo y a construir un muro protector alrededor, ladrillo a ladrillo, una aut\u00e9ntica y demente autodefensa ante el mundo real. Durante un intento de suicidio con drogas, Pink se convierte en un alucinado dictador fascista. Finalmente, para escapar de una vez por todas de su locura, debe enfrentarse a un juicio simb\u00f3lico que le sentencia a derribar el muro y a enfrentarse cara a cara con la atroz realidad. Es el final de \u201cThe Wall\u201d, una aut\u00e9ntica \u00f3pera rock que revent\u00f3 las listas de \u00e9xito en todo el mundo. El disco fue lanzado el 30 de noviembre de 1979 y, desde el primer momento, se convirti\u00f3 en un indudable acontecimiento social y en un aldabonazo musical sin precedentes. La cr\u00edtica se rindi\u00f3 por completo a la obra absolutamente egoc\u00e9ntrica parida por los demonios de Roger Waters pero, a la vez, fue la primera sorprendida por el descomunal \u00e9xito de una obra tan morbosa y depresiva, con letras tan duras, crudas y dif\u00edciles. Hay que decir que el fest\u00edn sonoro que acompa\u00f1aba los textos y el mensaje de fantas\u00eda autodestructiva estaba en la tradici\u00f3n del mejor rock progresivo y de los m\u00e1s inspirados Pink Floyd. Las orquestaciones de Bob Ezrin y Michael Kamen, m\u00e1s el prodigioso trabajo a la guitarra de David Gilmour (el \u00fanico miembro de la banda que particip\u00f3 creativamente en el disco), contribuyeron a crear una m\u00fasica hechizante y seductora con un sonido m\u00e1s fuerte y frontalmente directo al que nos ten\u00eda acostumbrado la banda brit\u00e1nica. <IMG style=\"WIDTH: 201px; HEIGHT: 96px\" id=img_0 class=imgdcha src=\"\/vicentealvarez\/wp-content\/uploads\/sites\/3\" width=266 height=98>El ambiente de alucinante pesadilla se mezclaba admirablemente con la guitarra afilada de Gilmour invit\u00e1ndonos a un deslumbrante crucero a trav\u00e9s del sonido y de los m\u00e1s oscuros meandros de la vida. El dise\u00f1o de la portada, contraportada y libreto del vinilo tambi\u00e9n ayud\u00f3 al mito del disco, con dibujos surrealistas de Gerald Scarfe y unos textos escritos con letra de loco. La leyenda de \u201cThe Wall\u201d se pon\u00eda en marcha. \u201cWe don\u2019t need no education\u201d, cantaba medio mundo, aportando entre todos un nuevo ladrillo a aquel glorioso muro.<o:p><\/o:p><\/SPAN><\/p>\n<p> <P style=\"TEXT-ALIGN: justify; MARGIN: 0cm 0cm 0pt\" class=MsoNormal><SPAN style=\"FONT-FAMILY: Arial; FONT-SIZE: 10pt\"><IMG id=img_0 class=imgizqda src=\"\/vicentealvarez\/wp-content\/uploads\/sites\/3\" width=263 height=184>Para celebrar el \u00e9xito del disco y como complemento ineludible, Pink Floyd se embarc\u00f3 en una corta y complej\u00edsima gira entre 1980 y 1981 que les llev\u00f3 a dar varios conciertos en cuatro escogidas ciudades del mundo: Nueva York, Los Angeles, Londres y Dortmund. Los que asistieron a aquellos privilegiados shows hablan de ellos como de los conciertos m\u00e1s grandiosos de toda la historia del rock. Gigantescas marionetas dise\u00f1adas por Gerald Scarfe, proyecciones delirantes, m\u00fasicos y coros a tutipl\u00e9n, un montaje espectacular y todo un batall\u00f3n de extras que constru\u00edan un gigantesco muro en el escenario, antes de hacerlo volar por los aires al final del concierto. El montaje fue tan costoso y exorbitante que termin\u00f3 por convertirse en un desastre econ\u00f3mico para los miembros del grupo (excepto para Rick Wright, el teclista de Pink Floyd, que hab\u00eda sido expulsado de la banda por expresa petici\u00f3n de Waters durante la grabaci\u00f3n de \u201cEl Muro\u201d, y que particip\u00f3 en aquellos conciertos como m\u00fasico a sueldo) pero contribuy\u00f3 a acrecentar el mito del disco.<o:p><\/o:p><\/SPAN><\/p>\n<p> <P style=\"TEXT-ALIGN: justify; MARGIN: 0cm 0cm 0pt\" class=MsoNormal><SPAN style=\"FONT-FAMILY: Arial; FONT-SIZE: 10pt\"><SPAN style=\"mso-tab-count: 1\"><\/SPAN>Hoy, treinta a\u00f1os despu\u00e9s del monumental canto al ego de Roger Waters, \u201cThe Wall\u201d es un disco que sigue ganando en cada escucha. Una fiesta de monstruos en la que todos caemos rendidos. Un disco excesivo, pretencioso, dif\u00edcil de digerir, pero que nos lleva agarrando de las pelotas desde el a\u00f1o 1979. Un aut\u00e9ntico himno que nos ha marcado a fuego a varias generaciones. Muchos abrimos los ojos a la vida con la doliente Biblia de \u201cThe Wall\u201d. Casi mejor no haberlo hecho.<o:p><\/o:p><\/SPAN><\/p>\n<p> <P style=\"TEXT-ALIGN: justify; MARGIN: 0cm 0cm 0pt\" class=MsoNormal><SPAN style=\"FONT-FAMILY: Arial; FONT-SIZE: 10pt\"><o:p><\/o:p><\/SPAN><\/p>\n<p> <P style=\"TEXT-ALIGN: justify; MARGIN: 0cm 0cm 0pt\" class=MsoNormal><SPAN style=\"FONT-FAMILY: Arial; FONT-SIZE: 10pt\"><o:p><\/o:p><\/SPAN><\/p>\n<p> <P style=\"TEXT-ALIGN: justify; MARGIN: 0cm 2.2pt 0pt 0cm\" class=MsoNormal><FONT color=#ff0000><SPAN style=\"FONT-FAMILY: Arial; FONT-SIZE: 10pt\">EL MURO A 24 FOTOGRAMAS POR SEGUNDO<IMG style=\"WIDTH: 234px; HEIGHT: 135px\" id=img_0 class=imgdcha src=\"\/vicentealvarez\/wp-content\/uploads\/sites\/3\" width=266 height=193><o:p><\/o:p><\/SPAN><br \/>\n<\/FONT><br \/>\n <P style=\"TEXT-ALIGN: justify; MARGIN: 0cm 2.2pt 0pt 0cm\" class=MsoNormal><SPAN style=\"FONT-FAMILY: Arial; FONT-SIZE: 10pt\">Desde el principio, Waters se obsesion\u00f3 con llevar la historia de Pink a la pantalla. Para ello, escogi\u00f3 como director a Alan Parker, un exitoso creador de videoclips que hab\u00eda entrado con fuerza en el mundo del cine gracias a \u201cBugsy Malone\u201d, \u201cEl Expreso de Medianoche\u201d y \u201cFama\u201d. La idea inicial consist\u00eda en rodar un documental sobre los espectaculares conciertos que sirvieron como presentaci\u00f3n de \u201cThe Wall\u201d. Sin embargo, y debido al relato tan cinematogr\u00e1fico que se escond\u00eda detr\u00e1s del disco, Alan Parker decidi\u00f3 hacer una pel\u00edcula con la historia de Pink. De hecho, el film (bautizado como \u201cPink Floyd The Wall\u201d y estrenado en 1982) se limita a seguir punto por punto (canci\u00f3n por canci\u00f3n, habr\u00eda que decir) la estructura musical del \u00e1lbum. S\u00f3lo alguna peque\u00f1a modificaci\u00f3n y la aparici\u00f3n de un par de nuevos temas compuestos expresamente para facilitar la comprensi\u00f3n de la historia son dignos de rese\u00f1a. M\u00e1s importancia tiene la sorprendente elecci\u00f3n del protagonista, que supuso el debut de Bob <IMG style=\"WIDTH: 216px; HEIGHT: 127px\" id=img_0 class=imgizqda src=\"\/vicentealvarez\/wp-content\/uploads\/sites\/3\" width=495 height=186>Geldof como actor de cine. Por entonces, y antes de convertirse en activista pol\u00edtico e impulsor de los famosos conciertos Live Aid, Geldof tan s\u00f3lo era conocido por ser el cantante del grupo Boomtown Rats. La otra aportaci\u00f3n fundamental al film la llev\u00f3 a cabo el dibujante Gerald Scarfe, con sus prodigiosas y alucin\u00f3genas escenas de animaci\u00f3n que acabaron convirti\u00e9ndose en las estrellas del film (inolvidables las flores haciendo el amor, los ej\u00e9rcitos de martillos o los bombardeos sobre Inglaterra). Eso sin contar escenas impactantes como las del juicio, el mitin fascista o la m\u00e1quina devoradora de ni\u00f1os al ritmo de \u201cAnother brick in the wall\u201d. Desde luego, muy pocas veces las im\u00e1genes de una demencia resultaron tan fascinantes como en \u201cPink Floyd The Wall\u201d. <o:p><\/o:p><\/SPAN><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Publicado en el suplemento Artes de El Norte de Castilla el 21 de noviembre de 2009 Roger Waters, l\u00edder de la banda brit\u00e1nica Pink Floyd, se encontraba a finales de los a\u00f1os setenta inmerso en un callej\u00f3n sin salida. 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