{"id":652,"date":"2010-02-04T13:53:00","date_gmt":"2010-02-04T13:53:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/?p=652"},"modified":"2010-02-04T13:53:00","modified_gmt":"2010-02-04T13:53:00","slug":"el-rayo-verde","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/2010\/02\/04\/el-rayo-verde\/","title":{"rendered":"EL RAYO VERDE"},"content":{"rendered":"<p><IMG class=imgizqda id=img_0 style=\"WIDTH: 270px; HEIGHT: 276px\" height=309 src=\"\/vicentealvarez\/wp-content\/uploads\/sites\/3\" width=318>Publicado en El Norte de Castilla el 4 de febrero de 2010<\/p>\n<p> <P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify\"><A name=OLE_LINK2><\/A><SPAN style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Arial\">Eric Rohmer muri\u00f3 hace casi un mes y apenas se enter\u00f3 nadie. Con un buen pu\u00f1ado de obras maestras orquestadas en ciclos (Cuentos Morales, Comedias y Proverbios, Cuentos de las Cuatro Estaciones), el cineasta que debe su nombre al padre de Fu Manch\u00fa cuenta entre sus pel\u00edculas m\u00e1s recordadas con una joya de esp\u00edritu amateur y alma existencialista que me volvi\u00f3 loco la primera vez que la vi: una de esas raras pel\u00edculas que llegan al alma y que se queda all\u00ed para siempre. Se titula \u201cEl rayo verde\u201d y est\u00e1 inspirada en la novela m\u00e1s rom\u00e1ntica escrita por Julio Verne. En ella pone voz a una leyenda seg\u00fan la cual cuando dos personas ven a la vez el rayo verde (el fen\u00f3meno \u00f3ptico que en contadas ocasiones aparece en el momento en el que el sol desaparece en el horizonte del mar) descubren juntos el amor verdadero. Se trata, tal vez, de la apuesta m\u00e1s radical de Rohmer por conciliar la ficci\u00f3n y el documental. Para ello film\u00f3 todo el material con una c\u00e1mara de <?xml:namespace prefix = st1 ns = \"urn:schemas-microsoft-com:office:smarttags\" \/><st1:metricconverter ProductID=\"16 mm\" w:st=\"on\">16 mm<\/st1:metricconverter>, con un equipo t\u00e9cnico de cuatro personas, sin gui\u00f3n previo y con transe\u00fantes convertidos en actores improvisados. El resultado fue uno de los mejores relatos sobre la soledad jam\u00e1s rodados, un diario f\u00edlmico de desoladora saudade sobre una mujer que intenta huir de Par\u00eds (y a la vez de su vida rutinaria), alguien que necesita encontrar una soluci\u00f3n a su soledad para dejar de vivir toda su vida de recuerdos.<?xml:namespace prefix = o ns = \"urn:schemas-microsoft-com:office:office\" \/><o:p><\/o:p><\/SPAN><\/p>\n<p> <P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify\"><SPAN style=\"FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Arial\">Adoro esta peque\u00f1a joya. Tal vez porque me sirvi\u00f3 para conquistar a una preciosa chica en Francia. Recuerdo escribir un trabajo sobre Rohmer como ofrenda de amor y tambi\u00e9n como pago de mi estancia en su casa. Poco despu\u00e9s asistimos juntos al estreno de la \u00faltima pel\u00edcula del genio franc\u00e9s. Era \u201cEl rayo verde\u201d. \u00a1Y lo vimos juntos! (Curiosamente bastantes a\u00f1os m\u00e1s tarde volv\u00ed a ver la pel\u00edcula y ni rastro del rayo verde). Ese hallazgo final del rayo verde es, por lo que representa, el mejor plano de la historia del cine. Dicen que la melancol\u00eda es el \u00e1nimo negro. Y que la melancol\u00eda se presupone eterna. La melancol\u00eda negra frente al rayo verde. La melancol\u00eda eterna y el rayo fugaz, casi invisible, casi siempre imposible de ver. Aquel evangelio de soledad rodado por Rohmer se transform\u00f3 rom\u00e1nticamente en un viaje inici\u00e1tico hacia la luz. Y eso, en fin, es la vida: la b\u00fasqueda de nuestro particular rayo verde.<o:p><\/o:p><\/SPAN><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Publicado en El Norte de Castilla el 4 de febrero de 2010 Eric Rohmer muri\u00f3 hace casi un mes y apenas se enter\u00f3 nadie. 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