{"id":663,"date":"2010-03-12T15:41:00","date_gmt":"2010-03-12T15:41:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/?p=663"},"modified":"2010-03-12T15:41:00","modified_gmt":"2010-03-12T15:41:00","slug":"el-principio-del-camino","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/2010\/03\/12\/el-principio-del-camino\/","title":{"rendered":"EL PRINCIPIO DEL CAMINO"},"content":{"rendered":"<p><IMG id=img_0 class=imgizqda src=\"\/vicentealvarez\/wp-content\/uploads\/sites\/3\" width=174 height=609>Publicado en El Norte de Castilla el 12 de marzo de 2010<\/p>\n<p> <P style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\" class=MsoBodyText><SPAN style=\"FONT-FAMILY: Arial; FONT-SIZE: 10pt\">Siempre que hablo de Delibes recuerdo \u201cEl camino\u201d. Camino de aprendizaje. Camino de enamoramiento. Camino de deslumbramiento. La strada felliniana en campos de Castilla. El Duero machadiano pasado por la turmix del Pisuerga y de \u201cel Mochuelo\u201d. La profesora linda y novata que consigui\u00f3 domar a cuarenta potrillos con el lenguaje preciso y deslumbrante de Miguel Delibes y su camino de vida. Recuerdos y m\u00e1s recuerdos de una \u00e9poca dorada, mis once a\u00f1os, la edad de \u201cEl Mochuelo\u201d, cuando una jovenc\u00edsima profesora de literatura nos oblig\u00f3 a leer \u201cEl camino\u201d, nuestra primera novela, nuestro primer libro serio, literatura de mayores, Literatura con may\u00fasculas. Delibes public\u00f3 \u201cEl camino\u201d en 1950: sesenta a\u00f1os ya de caminos de jardines que se bifurcan en la memoria. Sesenta a\u00f1os de nostalgias y l\u00e1grimas. La infancia que se asoma al abismo de la aventura perdida para siempre. Un viaje desolador y emotivo a partes iguales que nos lleva a un territorio \u00fanico e irrecuperable. Todo eso era \u201cEl camino\u201d y tambi\u00e9n muchas cosas m\u00e1s. El Mochuelo, hijo del Quesero, que abandona el pueblo para \u201cprogresar\u201d en la ciudad. Las travesuras de tres ni\u00f1os (el Mo\u00f1igo, el Ti\u00f1oso y el Mochuelo) tiznados con el sol bendito de la infancia, la patria \u00fanica, la patria perdida. \u201cEl camino\u201d no fue la primera novela de Delibes (antes de ella nos hab\u00eda regalado \u201cLa sombra del cipr\u00e9s es alargada\u201d y \u201cA\u00fan es de d\u00eda\u201d) pero yo siempre lo he considerado el gran libro del Maestro, el verdadero pistoletazo de salida de una carrera prodigiosa. Curiosamente, la meta de esta marat\u00f3n de literatura \u00fanica fue un libro \u00fanico por sorprendente e imprevisible. Cuando los popes de la literatura m\u00e1s afilaban los cuchillos contra el boom de la novela de g\u00e9nero y contra el despegue medi\u00e1tico de la novela hist\u00f3rica, el intocable (por cl\u00e1sico, por autor mayor, por curr\u00edculum y por bemoles ling\u00fc\u00edsticos) don Miguel Delibes se saca de la chistera, como un mago prodigioso y abracadabrante, \u201cEl hereje\u201d, friso narrativo del Valladolid del siglo XVI. El canto del cisne de nuestro autor m\u00e1s influyente y memorable. Porque, desde entonces, <?xml:namespace prefix = st1 ns = \"urn:schemas-microsoft-com:office:smarttags\" \/><st1:PersonName w:st=\"on\" ProductID=\"la Plaza\">la Plaza<\/st1:PersonName> de <st1:PersonName w:st=\"on\" ProductID=\"la Fuente Dorada\">la Fuente Dorada<\/st1:PersonName> ya s\u00f3lo es el lugar m\u00e1gico donde confluyen la procesi\u00f3n de los condenados y la comitiva real antes de desembocar en <st1:PersonName w:st=\"on\" ProductID=\"la Plaza\">la Plaza<\/st1:PersonName> del Mercado y revelarnos el Auto de Fe. Porque Cipriano Salcedo camina todos los d\u00edas con nosotros por la ciudad. Porque todos nosotros muchas veces paseamos por la calle de Santiago con la mirada puesta en el \u201cbrasero de herejes\u201d situado en el Campo de Marte donde parad\u00f3jicamente (o no) hoy s\u00f3lo hay cisnes y pavos reales de Rub\u00e9n Dar\u00edo. \u201cLa cabeza de Cipriano hab\u00eda ca\u00eddo de lado y las puntas de las llamas se cebaban en sus ojos enfermos\u201d. Y Miguel Delibes no volvi\u00f3 a escribir&#8230;.<?xml:namespace prefix = o ns = \"urn:schemas-microsoft-com:office:office\" \/><o:p><\/o:p><\/SPAN><\/p>\n<p><IMG style=\"WIDTH: 218px; HEIGHT: 154px\" id=img_0 class=imgdcha src=\"\/vicentealvarez\/wp-content\/uploads\/sites\/3\" width=265 height=145><SPAN style=\"FONT-FAMILY: Arial; FONT-SIZE: 10pt\">De \u201cEl camino\u201d a \u201cEl hereje\u201d. El hereje del camino. El camino de la herej\u00eda. El camino her\u00e9tico de <st1:PersonName w:st=\"on\" ProductID=\"la Literatura\">la Literatura<\/st1:PersonName> a <st1:PersonName w:st=\"on\" ProductID=\"la Gloria. Delibes\">la Gloria. Delibes<\/st1:PersonName> en Mi Menor. Todo est\u00e1 en Delibes. Hay mucha literatura pero toda est\u00e1 en Delibes, podr\u00edan decir los mayores fan\u00e1ticos de la obra del vallisoletano. Y es cierto, incluso para los que navegamos por aguas extra\u00f1as al mundo \u201cdelibesiano\u201d. Incluso para los que nunca acabamos de entender muy bien la filosof\u00eda del personaje \u201ccastellano y montaraz hasta el corvej\u00f3n\u201d. Da lo mismo. Delibes no puede morir porque hace tiempo entr\u00f3 en el Olimpo de los escritores inmortales. Como vallisoletanos nunca le estaremos lo suficientemente agradecidos por haber escrito toda su obra con tinta pucelana. De Valladolid al cielo de Cervantes. Hoy m\u00e1s que nunca me siento el Mochuelo, el ni\u00f1o que vela a su amigo para dejar de ser ni\u00f1o. Hoy no es el final del camino. Es el principio.<o:p><\/o:p><\/SPAN><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Publicado en El Norte de Castilla el 12 de marzo de 2010 Siempre que hablo de Delibes recuerdo \u201cEl camino\u201d. Camino de aprendizaje. Camino de enamoramiento. Camino de deslumbramiento. La strada felliniana en campos de Castilla. El Duero machadiano pasado por la turmix del Pisuerga y de \u201cel Mochuelo\u201d. 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