{"id":665,"date":"2010-03-21T21:43:00","date_gmt":"2010-03-21T21:43:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/?p=665"},"modified":"2010-03-21T21:43:00","modified_gmt":"2010-03-21T21:43:00","slug":"perec-prestidigitador","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/2010\/03\/21\/perec-prestidigitador\/","title":{"rendered":"PEREC EL PRESTIDIGITADOR"},"content":{"rendered":"<p><IMG style=\"WIDTH: 255px; HEIGHT: 213px\" id=img_0 class=imgizqda src=\"\/vicentealvarez\/wp-content\/uploads\/sites\/3\" width=283 height=308>Publicado en &#8220;La sombra del cipr\u00e9s&#8221;, suplemento cultural de &#8220;El Norte de Castilla&#8221;, el 20 de marzo de 2010<\/p>\n<p> <P style=\"TEXT-ALIGN: justify; MARGIN: 0cm 0cm 0pt\" class=MsoNormal><SPAN style=\"FONT-FAMILY: Arial; FONT-SIZE: 10pt\">Desde hace mucho tiempo tengo a Georges Perec como mi particular geniecillo de la l\u00e1mpara maravillosa, un maestro con perilla mefistof\u00e9lica y pelos de sabio loco al que siempre acudo en busca de nuevos juguetes para mis artificios literarios. Le conoc\u00ed gracias a la memorable \u201cLa vida instrucciones de uso\u201d, un monumental puzzle lleno de historias y juegos desmenuzados por un narrador que, avanzando como el caballo del ajedrez, recorre cap\u00edtulo tras cap\u00edtulo las cien viviendas de un inmueble parisino. A partir de ese momento, me enamor\u00e9 de \u00e9l y me adher\u00ed para siempre a la literatura que \u00e9l propugnaba. Una literatura en la que la memoria, la manipulaci\u00f3n de las estructuras narrativas y la fascinaci\u00f3n por las palabras y por los juegos se convirtieron en los pilares fundamentales con los que construir una de las obras m\u00e1s fastuosas y originales de la historia de la literatura (\u201cGeorges Perec es, sin duda, el novelista m\u00e1s grande de la segunda mitad del siglo XX\u201d, lleg\u00f3 a decir Roberto Bola\u00f1o). Perec me descubri\u00f3 la literatura l\u00fadica, la literatura entendida como un juego, algo por otro lado muy borgiano. Perec escribi\u00f3, por ejemplo, \u201cLa disparition\u201d, una novela en la que no aparece en ning\u00fan momento la letra e. Luego escribi\u00f3 \u201cLes revenentes\u201d, una novela construida con la e como una \u00fanica vocal. Sus juegos ling\u00fc\u00edsticos y sus trucos de ilusionista no terminan ah\u00ed: lipogramas, heterogramas, anagramas, crucigramas, pal\u00edndromos, cronogramas\u2026. Su obsesi\u00f3n por la memoria y por la arqueolog\u00eda de los recuerdos la mezclaba prodigiosamente con su vocaci\u00f3n por los cat\u00e1logos, por las listas, por los objetos, por las interminables enumeraciones. En su literatura todo val\u00eda y se transformaba en originales malabarismos literarios: enloquecidas tramas detectivescas enriquecidas con toques folletinescos y de novelas de aventuras, gui\u00f1os literarios y homenajes continuos a otros autores, una lista de pinturas colgadas en una galer\u00eda de arte, variaciones sobre una receta de cocina, enumeraciones jugosas encabezadas por \u201cMe gusta\u201d o por \u201cMe acuerdo\u201d, 243 postales que no recogen otra cosa que el texto de otras tantas postales enviadas por el autor, enumeraci\u00f3n de algunas de las infinitas posibilidades de ordenar los libros de una biblioteca, etc. La lista es interminable. El juego <IMG style=\"WIDTH: 132px; HEIGHT: 187px\" id=img_0 class=imgdcha src=\"\/vicentealvarez\/wp-content\/uploads\/sites\/3\" width=172 height=183>para \u00e9l era un elemento tan imprescindible que su literatura no es otra cosa que la excitante aventura de ver c\u00f3mo ha sorteado las trampas que previamente se ha tendido a s\u00ed mismo. La filosof\u00eda de Perec consist\u00eda en autoimponerse unas reglas de juego y hacerlas coincidir con su deseo de contar una historia. Eso fue, precisamente, lo que me empujo a unirme incondicionalmente a la religi\u00f3n perecquiana, a convertirme en un hijo de Perec. As\u00ed, en mi primera novela, constru\u00ed una serie de 26 cap\u00edtulos en base a otras tantas constricciones sobre las letras del alfabeto espa\u00f1ol. En el primer cap\u00edtulo no pod\u00eda aparecer la letra a, en el segundo la letra b, en el tercero la letra c, y as\u00ed sucesivamente. En mi segunda novela el protagonista es un fan\u00e1tico de los pal\u00edndromos, de las frases capic\u00faas, y el libro est\u00e1 lleno de ellos. Por supuesto no me quiero olvidar de mi fastuosa experiencia con el blog de El Norte de Castilla en la que participaron m\u00e1s de 600 personas que me regalaron su particular colecci\u00f3n de \u201cMe acuerdos\u201d y que espero alg\u00fan d\u00eda poder organizar y publicar. En realidad todas mis novelas est\u00e1n llenas de juegos perecquianos (en la tercera aventura de mi detective de libros Ariel Conceiro, \u201cEl viaje de invierno\u201d ser\u00e1 una referencia fundamental) porque siempre trabajo con constricciones, algunas tan sencillas como establecer una serie de palabras, citas, alusiones o referencias que deben formar parte obligatoriamente del cap\u00edtulo a escribir. Es un m\u00e9todo muy bueno para hacer excitante la escritura y para hacer un corte de mangas al tremendo abismo de la p\u00e1gina en blanco. De esa forma ya no existe la p\u00e1gina en blanco. Hay un crucigrama del que sabemos algunas cosas y que hay que rellenar para darle sentido: la constricci\u00f3n se convierte en un est\u00edmulo que abre la puerta a la imaginaci\u00f3n. Porque no hay que olvidar que detr\u00e1s siempre hay una historia. Perec lo sab\u00eda. Por eso, a pesar de ser un gran experimentador, no paraba de regresar y citar a Julio Verne, su autor favorito. Y por eso, siempre que comienzo a escribir, me encomiendo a Georges Perec que est\u00e1 en los cielos.<\/SPAN><\/p>\n<p> <P style=\"TEXT-ALIGN: justify; MARGIN: 0cm 0cm 0pt\" class=MsoNormal><SPAN style=\"FONT-FAMILY: Arial; FONT-SIZE: 10pt\"><?xml:namespace prefix = o ns = \"urn:schemas-microsoft-com:office:office\" \/><o:p><\/o:p><\/SPAN><IMG id=img_0 class=imgcen src=\"\/vicentealvarez\/wp-content\/uploads\/sites\/3\" width=343 height=363><\/p>\n<p> <P style=\"TEXT-ALIGN: justify; MARGIN: 0cm 0cm 0pt\" class=MsoNormal><SPAN style=\"FONT-FAMILY: Arial; FONT-SIZE: 10pt\"><SPAN style=\"mso-spacerun: yes\"><\/SPAN><o:p><\/o:p><\/SPAN><\/p>\n<p> <P style=\"TEXT-ALIGN: justify; MARGIN: 0cm 0cm 0pt\" class=MsoNormal><SPAN style=\"FONT-FAMILY: Arial; FONT-SIZE: 10pt\"><o:p><\/o:p><\/SPAN><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Publicado en &#8220;La sombra del cipr\u00e9s&#8221;, suplemento cultural de &#8220;El Norte de Castilla&#8221;, el 20 de marzo de 2010 Desde hace mucho tiempo tengo a Georges Perec como mi particular geniecillo de la l\u00e1mpara maravillosa, un maestro con perilla mefistof\u00e9lica y pelos de sabio loco al que siempre acudo en busca de nuevos juguetes para [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[7],"tags":[75],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/665"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=665"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/665\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=665"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=665"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=665"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}