{"id":703,"date":"2010-07-31T14:07:00","date_gmt":"2010-07-31T14:07:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/?p=703"},"modified":"2010-07-31T14:07:00","modified_gmt":"2010-07-31T14:07:00","slug":"el-bello-serge","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/2010\/07\/31\/el-bello-serge\/","title":{"rendered":"EL BELLO SERGE"},"content":{"rendered":"<p><IMG style=\"WIDTH: 320px; HEIGHT: 327px\" id=img_0 class=imgizqda src=\"\/vicentealvarez\/wp-content\/uploads\/sites\/3\" width=380 height=363>Publicado en El Norte de Castilla el 29 de julio de 2010<\/p>\n<p> <P style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\" class=MsoBodyText><SPAN style=\"FONT-FAMILY: Arial; FONT-SIZE: 10pt\">Una pel\u00edcula estrenada recientemente, casi en secreto, nos ha devuelto la figura legendaria de Serge Gainsbourg. A las nuevas generaciones, hijas de Operaci\u00f3n Triunfo y de radio f\u00f3rmulas m\u00e1s o menos repugnantes, su nombre les sonar\u00e1 a chino. Casi mejor. En el actual panorama musical, Gainsbourg desentonar\u00eda como un cisne en medio de una piara de cerdos. Serge Gainsbourg comenz\u00f3 como pianista de cabaret. En ese ambiente conoce a Boris Vian, que le ense\u00f1a el secreto de las composiciones provocativas y c\u00ednicas. Sus primeros discos, en los que flirtea con la chanson francesa y el jazz, pasan desapercibidos. Decide vender su alma al diablo: \u201cVoy a lanzarme al mercado comercial y a comprarme un Rolls\u201d. Las estrellas del momento se disputan sus canciones. Entre ellas la virginal y modosita France Gall, con quien gana el Festival de Eurovisi\u00f3n. Luego canta con ella \u201cLes sucettes\u201d, un encubierto canto a las felaciones. Primer esc\u00e1ndalo. Gainsbourg comprende que fabricar manzanas envenenadas es el perfecto trampol\u00edn. Comienza a escribir obras maestras, \u00e1lbumes inolvidables, suspiros febriles perfumados con menta. \u201cHistoire de Melody Nelson\u201d es considerado el primer poema sinf\u00f3nico del pop. Sus letras juegan con la sonoridad de las palabras, con los dobles y triples sentidos, con la poes\u00eda provocativa de ra\u00edz existencialista. De chansonnier tradicional pasa a compositor insurrecto. \u201cEs m\u00e1s aceptable hacer rock sin pretensiones que chanson mala con pretensiones literarias\u201d. Bebe del c\u00e1liz del v\u00e9rtigo de Alicia en el Pa\u00eds de las Maravillas, <?xml:namespace prefix = st1 ns = \"urn:schemas-microsoft-com:office:smarttags\" \/><st1:PersonName w:st=\"on\" ProductID=\"la Malicia\">la Malicia<\/st1:PersonName> de Lewis Carroll para Gainsbourg. Se cachondea de la est\u00e9tica nazi, canta <st1:PersonName w:st=\"on\" ProductID=\"la Marsellesa\">la Marsellesa<\/st1:PersonName> en clave de reggae y provoca amenazas y disturbios, escandaliza a medio mundo con su \u201cJe t\u2019aime moi non plus\u201d, lleno de susurros y gemidos, hace discos de rap, compone poemas pornogr\u00e1ficos sobre los gritos org\u00e1smicos de una de sus parejas, flirtea con el incesto junto a su hija Charlotte y se pasea por los plat\u00f3s de televisi\u00f3n montando esc\u00e1ndalos inenarrables. Es el Gainsbourg del final del camino: sucio, borracho, grosero, un yonki de la nicotina y de las mujeres. Las m\u00e1s bellas pasaron por sus brazos: Juliette Greco, Brigitte Bardot, Jane Birkin y un largu\u00edsimo etc\u00e9tera. El patito feo convertido en el bello Serge. Un genio de armas tomar. <?xml:namespace prefix = o ns = \"urn:schemas-microsoft-com:office:office\" \/><o:p><\/o:p><\/SPAN><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Publicado en El Norte de Castilla el 29 de julio de 2010 Una pel\u00edcula estrenada recientemente, casi en secreto, nos ha devuelto la figura legendaria de Serge Gainsbourg. A las nuevas generaciones, hijas de Operaci\u00f3n Triunfo y de radio f\u00f3rmulas m\u00e1s o menos repugnantes, su nombre les sonar\u00e1 a chino. Casi mejor. 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