{"id":708,"date":"2010-09-02T12:41:00","date_gmt":"2010-09-02T12:41:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/?p=708"},"modified":"2010-09-02T12:41:00","modified_gmt":"2010-09-02T12:41:00","slug":"ocho-segundos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/2010\/09\/02\/ocho-segundos\/","title":{"rendered":"OCHO SEGUNDOS"},"content":{"rendered":"<p><IMG style=\"WIDTH: 246px; HEIGHT: 344px\" id=img_0 class=imgizqda src=\"\/vicentealvarez\/wp-content\/uploads\/sites\/3\" width=259 height=340>Publicado en El Norte de Castilla el 2 de septiembre de 2020<\/p>\n<p> <P style=\"TEXT-ALIGN: justify; MARGIN: 0cm 0cm 0pt\" class=MsoNormal><SPAN style=\"FONT-FAMILY: 'Arial'; FONT-SIZE: 10pt\">En 1983 surgi\u00f3 de la nada un ciclista de 22 a\u00f1os. Se llamaba Fignon. Era rubio, con el pelo largo (a veces recogido en coleta) y llevaba unas gafas redondas. Hinault gan\u00f3 aquella m\u00edtica Vuelta a costa de destrozarse la rodilla as\u00ed que el Tour qued\u00f3 hu\u00e9rfano de favorito. Nadie confiaba en el joven parisino. Fue su primer Tour. El a\u00f1o siguiente se llev\u00f3 el segundo tras una exhibici\u00f3n inolvidable. Su futuro era esplendoroso pero las lesiones interrumpieron su carrera. No impidieron, sin embargo, que se labrara un palmar\u00e9s \u00fanico y que fuese protagonista de uno de los momentos m\u00e1s emotivos, tristes y sorprendentes de la historia del ciclismo. Corr\u00eda el a\u00f1o 89 y se disputaba la \u00faltima etapa del Tour. Una contrarreloj por las calles de Par\u00eds. Fignon ten\u00eda 50 segundos de margen sobre Lemond. Estaba a un paso de su tercer Tour. Pero el ciclismo, como la vida, es caprichoso. Por ocho m\u00edseros segundos, la menor diferencia entre el primero y el segundo en toda la historia del Tour, la gloria le dio la espalda a Fignon. Fue cruel: sucedi\u00f3 en su ciudad natal y frente a su gran enemigo. Adem\u00e1s, Fignon siempre mantuvo que Lemond hab\u00eda hecho trampas al utilizar soportes lumbares y manillar con apoyos prohibidos. Ocho segundos malditos. Hace poco reconoci\u00f3 que aquel Tour le persegu\u00eda: \u201cme lo recuerda alguien todas las semanas desde hace 20 a\u00f1os\u201d. En Espa\u00f1a la gente se alegr\u00f3 de que el robot americano ganara al indomable franc\u00e9s. El famoso escupitajo a la c\u00e1mara de TVE y su agrio car\u00e1cter le pasaron factura. \u201c\u00c9ramos j\u00f3venes y despreocupados\u201d se titulan las memorias de Fignon. Las termin\u00f3 justo cuando se enter\u00f3 de que ten\u00eda c\u00e1ncer. Hasta el final estuvo dando la cara. Como comentarista de France 2 acudi\u00f3 al \u00faltimo Tour. Apenas pod\u00eda ya hablar. Subi\u00f3 al p\u00f3dium a dar un trofeo y nos emocion\u00f3 a todos, incluido Hinault. Hoy, mientras los ciclistas ascienden las rampas al 25% de Valdepe\u00f1as nos enteramos de la muerte de un genio, de una leyenda, de un rebelde. Ciclistas de su car\u00e1cter son necesarios m\u00e1s que nunca. Sin Fignon se apaga un poco m\u00e1s la luz del ciclismo. Hasta TVE ha decidido trasmitir las etapas desde el estudio. Da pena. Aunque nada comparado con aquellos malditos ocho segundos. A partir de hoy, Fignon descansa en paz sin que nadie le recuerde aquella bofetada del destino.<?xml:namespace prefix = o ns = \"urn:schemas-microsoft-com:office:office\" \/><o:p><\/o:p><\/SPAN><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Publicado en El Norte de Castilla el 2 de septiembre de 2020 En 1983 surgi\u00f3 de la nada un ciclista de 22 a\u00f1os. Se llamaba Fignon. Era rubio, con el pelo largo (a veces recogido en coleta) y llevaba unas gafas redondas. Hinault gan\u00f3 aquella m\u00edtica Vuelta a costa de destrozarse la rodilla as\u00ed que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[7],"tags":[49],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/708"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=708"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/708\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=708"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=708"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=708"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}