{"id":72,"date":"2007-02-25T13:05:00","date_gmt":"2007-02-25T13:05:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/?p=72"},"modified":"2007-02-25T13:05:00","modified_gmt":"2007-02-25T13:05:00","slug":"la-autoestopista-fantasma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/2007\/02\/25\/la-autoestopista-fantasma\/","title":{"rendered":"LA AUTOESTOPISTA FANTASMA"},"content":{"rendered":"<p>En la N 601, nueve kil\u00f3metros antes de llegar a Berlai, existe un desv\u00edo que enlaza con la Autopista del Norte, conocido como <EM>la encrucijada del murci\u00e9lago<\/EM> . Se trata de un cruce peligroso, precedido por una curva muy cerrada a la que se suele llegar a gran velocidad. El doctor Barreto regresaba de una cena familiar y escuchaba el segundo Concierto de Brandemburgo levemente excitado. Era cerca de la medianoche, hab\u00eda una niebla cerrada y los b\u00fahos bailaban danzas memorables. Al llegar a <EM>la encrucijada del murci\u00e9lago<\/EM>, redujo sensiblemente la velocidad, baj\u00f3 el volumen del radio-casete y puso los cinco sentidos en una carretera cada vez m\u00e1s ahogada por la niebla. De repente, delante de su coche, justo en la curva, vio a una chica de no m\u00e1s de veinte a\u00f1os, rubia, guapa, con expresi\u00f3n de estar aterida de fr\u00edo, vestida con un traje largo de fiesta y llevando de la mano un peque\u00f1o bolso blanco que hac\u00eda juego con el vestido. El doctor Barreto fren\u00f3 con brusquedad y abri\u00f3 la puerta a la joven. Ella se acerc\u00f3 y, con un hilillo de voz apenas perceptible, tan s\u00f3lo dijo: \u201cPor favor, ll\u00e9veme a casa. Vivo en Rodrigo de Triana, 5, a las afueras de Berlai, junto al muelle 3333 de la Cuarzita\u201d. El doctor asinti\u00f3, dio m\u00e1s volumen a Bach y se puso en marcha de inmediato. Durante unos minutos intent\u00f3 entablar conversaci\u00f3n con la extra\u00f1a joven pero ella, nada m\u00e1s subir al auto, se hab\u00eda recostado sobre la ventanilla qued\u00e1ndose dormida de inmediato. El doctor Barreto, desconcertado, sigui\u00f3 el camino y no tard\u00f3 en llegar a la direcci\u00f3n que le hab\u00eda indicado la joven y extra\u00f1a rubia. En la calle, no muy larga, hab\u00eda una hilera de casas molineras que daban al r\u00edo. Mir\u00f3 de reojo y vio que la joven, ya despierta, buscaba con ansiedad su casa. De repente, dio un peque\u00f1o grito: \u201cYa hemos llegado, es \u00e9sa\u201d. El doctor Barreto detuvo el coche y, durante unos segundos, se qued\u00f3 mirando la casa. Su aspecto resultaba deplorable: parec\u00eda semi-abandonada, con todas las persianas bajadas, y el peque\u00f1o jard\u00edn de la entrada lleno de hierbajos. Entonces, se gir\u00f3 y observ\u00f3 que la joven hab\u00eda desaparecido, dejando el peque\u00f1o bolso en el asiento. La puerta del coche no se hab\u00eda abierto en ning\u00fan momento, aun as\u00ed, mir\u00f3 en todas las direcciones. \u201cEs imposible\u201d, repiti\u00f3 el doctor como un aut\u00f3mata unas cuantas veces. Por fin, tom\u00f3 entre sus manos el bolso blanco y se acerc\u00f3 a la tenebrosa casa. Llam\u00f3 al timbre y no obtuvo respuesta. Repiti\u00f3 la llamada unas cuantas veces y, por fin, alguien abri\u00f3 la puerta. Era un hombre mayor, con el pelo blanco, aspecto cansado y la mirada gastada y triste. \u201cNo s\u00e9 va a creer lo que me ha ocurrido\u201d, le dijo el doctor Barreto. \u201cHe tra\u00eddo a una chica que me ha dado esta direcci\u00f3n y\u2026.\u201d. El hombre abri\u00f3 la puerta y le mostr\u00f3 una estanter\u00eda, que estaba junto a la entrada, repleta de bolsos id\u00e9nticos al que el doctor Barreto llevaba en la mano. \u201cPuede dejarlo ah\u00ed\u201d, se limit\u00f3 a susurrar. \u201cNo, no entiendo\u2026\u201d, exclam\u00f3 el doctor. \u201cNo es la primera vez \u2013acert\u00f3 a decir aquel pobre hombre-. Todos los s\u00e1bados por la noche, desde hace dos a\u00f1os, ocurre lo mismo. Esa chica, se\u00f1or, era mi hija y muri\u00f3 hace dos a\u00f1os en <EM>la encrucijada del murci\u00e9lago<\/EM>. Regresaba de una fiesta y el coche en el que viajaba se estrell\u00f3 en la misma curva donde usted la ha encontrado esta noche\u2026.\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la N 601, nueve kil\u00f3metros antes de llegar a Berlai, existe un desv\u00edo que enlaza con la Autopista del Norte, conocido como la encrucijada del murci\u00e9lago . 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