{"id":916,"date":"2011-10-11T08:37:29","date_gmt":"2011-10-11T07:37:29","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/?p=916"},"modified":"2011-10-11T08:37:29","modified_gmt":"2011-10-11T07:37:29","slug":"como-robar-un-furgon-blindado-y-no-morir-en-el-intento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/2011\/10\/11\/como-robar-un-furgon-blindado-y-no-morir-en-el-intento\/","title":{"rendered":"C\u00d3MO ROBAR UN FURG\u00d3N BLINDADO (Y NO MORIR EN EL INTENTO)"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/vicentealvarez\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2011\/10\/robarfurgon_0_preview.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-917\" title=\"robarfurgon_0_preview\" src=\"\/vicentealvarez\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2011\/10\/robarfurgon_0_preview.jpg\" alt=\"\" width=\"186\" height=\"300\" \/><\/a>Publicado en &#8220;La sombra del cipr\u00e9s&#8221;, suplemento literario de &#8220;El Norte de Castilla&#8221;, el 24 de septiembre de 2011<\/p>\n<p>Ediciones del Viento, en su siempre atractivo cat\u00e1logo, hace en esta ocasi\u00f3n hueco al mordaz e <em>indignado<\/em> Iain Levison, un afamado escritor de novelas que ondea con furia la llamada a la insurrecci\u00f3n en casi todas sus propuestas. \u201cCuando nos dieron la patada\u201d era, hasta la fecha, la m\u00e1s conocida. En aquella novela, de expl\u00edcito t\u00edtulo, el autor escoc\u00e9s afincado en Massachussets nos presentaba la historia de un pueblo de Wisconsin dependiente por completo de una f\u00e1brica que acaba de cerrar y la de un hombre que, al quedarse en paro, decide empezar a trabajar como asesino a sueldo. Aquella ingeniosa mezcla de novela negra y humor negro protagoniza tambi\u00e9n la nueva propuesta de Levison. En \u201cC\u00f3mo robar un furg\u00f3n blindado\u201d nos encontramos con tres tipos muy peculiares con trabajos precarios: Kevin pasea perros, Mitch trabaja en un centro comercial y Doug es pinche de cocina. Entre pasados conflictivos, presentes pat\u00e9ticos y futuro desesperanzador, sobreviven como pueden. Y lo hacen en medio de una ciudad sucia: Wilton no es m\u00e1s que un pueblo agonizante lleno de nieve amontonada en pilas ennegrecidas y de chimeneas que no paran de echar holl\u00edn al cielo (\u201cDaba la impresi\u00f3n de que la ciudad m\u00e1s que morir estaba siendo asesinada\u201d).<\/p>\n<p>Kevin, Mitch y Doug dedican la mayor parte de su tiempo a maldecir su mala suerte, a so\u00f1ar con d\u00edas mejores y a fumar marihuana. Quieren salir del mundo que les oprime, huir de la sociedad que les ahoga. A pesar de ser muy cortitos de entendederas, comprenden que les enga\u00f1an, que el futuro que les ofrecen consiste en trabajar o morirse de hambre. Y cada vez resulta m\u00e1s dif\u00edcil conseguir un empleo\u2026. No quieren ser s\u00f3lo hormiguitas obreras, no quieren fichas de control, no quieren uniformes, no quieren pasarse el resto de su vida reponiendo estanter\u00edas, rellenando papeles o respondiendo al tel\u00e9fono. Por eso sue\u00f1an con fantas\u00edas inalcanzables (que para ellos puede ser, simplemente, el comer fuera de casa). Alguno sue\u00f1a, adem\u00e1s, con ser piloto de helic\u00f3pteros o escribir libros infantiles. Todo estalla, sin embargo, cuando dos de ellos se quedan sin trabajo. La esperanza y el futuro se ti\u00f1en de holl\u00edn, basura y mugre. Como la ciudad en la que viven.<\/p>\n<p>Es entonces cuando, a fuerza de humillaciones y desesperanza, el gusanillo del crimen empieza a crecer dentro de ellos y su sue\u00f1o cambia de direcci\u00f3n:\u00a0 comienzan a so\u00f1ar con ser h\u00e9roes de Tarantino. Primero roban una televisi\u00f3n de 42 pulgadas, luego intentan traficar con pastillas, despu\u00e9s hacerse con un Ferrari y, por fin, planean robar un furg\u00f3n blindado. De hecho, el robo de un furg\u00f3n blindado es lo \u00fanico esperanzador que la vida puede ofrecerles. Lo peor es que no hay bibliograf\u00eda \u00fatil sobre c\u00f3mo perpetrar un atraco y se tienen que convertir en autodidactas del robo, lo que dar\u00e1 lugar a toda una serie de aventuras rocambolescas trufadas de reflexiones entre grotescas y metaf\u00edsicas envueltas en el humo y el olor de la marihuana. El resultado de todo ello es una novela desternillante, un cocktail irresistible de frescura, iron\u00eda y cr\u00edtica social, un enternecedor sainete donde el humor se mezcla de continuo con lo pat\u00e9tico. Todo ello envuelto en un estilo de marcado car\u00e1cter cinematogr\u00e1fico. De hecho, no puedes evitar imaginarte cada plano y cada escena. No es, desde luego, una casualidad que en la contracubierta de la novela nos avisen de que el lector encontrar\u00e1 aires del cine de Stephen Frears o de Ken Loach, aunque los di\u00e1logos chispeantes e ingeniosos remitan quiz\u00e1 m\u00e1s a los hermanos Coen y a Tarantino. Es cuesti\u00f3n de tiempo que veamos en la gran pantalla a estos nuevos <em>granujas de medio pelo<\/em> cuya inocencia y estulticia acaban por enamorarte. Mientras tanto, no ser\u00eda justo dejar pasar de largo la lectura de esta espl\u00e9ndida novela. El entretenimiento y la sonrisa est\u00e1n garantizados.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Publicado en &#8220;La sombra del cipr\u00e9s&#8221;, suplemento literario de &#8220;El Norte de Castilla&#8221;, el 24 de septiembre de 2011 Ediciones del Viento, en su siempre atractivo cat\u00e1logo, hace en esta ocasi\u00f3n hueco al mordaz e indignado Iain Levison, un afamado escritor de novelas que ondea con furia la llamada a la insurrecci\u00f3n en casi todas [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[9],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/916"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=916"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/916\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=916"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=916"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/vicentealvarez\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=916"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}