El Norte de Castilla
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Autor: Kaim
Finlandia
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Jorge Praga | 26-10-2011 | 5:58| 0

“Todas las familias felices se parecen unas a otras; cada familia desdichada lo es a su manera”.

El conocido arranque de ‘Ana Karenina’ le viene mejor a la película ‘Hermanos’ que otras citas más fieles a su partida literaria, que no es otra que ‘Los hermanos Karamázov’. Dostoievski se queda demasiado al fondo de la película dirigida por Mika Kaurismäki, que hace una interpretación muy libre de la novela. La familia desdichada de Tolstoi sí está en en centro de la película; más que desdichada, reventada y purulenta, resistente a cualquier significado de “familia”. ¿Lo puede ser el conjunto humano de un padre que resume a cada mujer con la que tuvo un hijo con el calificativo de puta, y que se reúne en su 70 cumpleaños con tres hijos que solo desean la muerte de su progenitor para escarbar en la herencia?

Kaurismäki, Finlandia. Es necesario dar también el nombre, Mika, pues siguiendo con el juego de la película otro hermano suyo, Aki, le disputa la fama y el territorio. Colaboraron en sus inicios a principios de los 80, pero ambos siguieron luego caminos muy distintos. Más internacionales el aquí programado, Mika, que ha pasado parte de su carrera en Brasil, y desarrollado una trayectoria internacional, comercial. Aki ha elaborado un estilo propio, minimalista, circunspecto, irónico, lánguido, y dejado un puñado de películas que rozan la obra maestra. Muy finlandés, aunque pase más tiempo en el norte de Portugal que en su país.

Kaurismäki, Finlandia. Mika ha vuelto en sus últimas películas a su patria: ‘Los tres reyes magos’, ‘Divorcio a la finlandesa’… En ‘Hermanos’ captamos esa luz sin fuerza de los países nórdicos, los espacios abiertos de un país poco poblado. Y los mosquitos, reyes del verano finlandés presentes constantemente con su zumbido en la banda sonora, y muestra irrefutable de que el padre muerto está bien muerto, pues permite que un especimen enorme se pose en su cara sin apartarlo.

Kaurismäki, Finlandia. Los borrachos. La película camina con ribetes de tragicomedia hacia una catarsis familiar, hacia la colisión definitiva de los rencores acumulados. Y la mejor gasolina es el alcohol. En la noche del cumpleaños se bebe con generosidad, mezclando vino, coñac y lo que caiga en la mesa. En cada país se bebe de forma distinta. Una vez me contó un conocido de los Balcanes que vivía en Helsinki, un tipo exagerado y tal vez enconado, que cuando entraba allí en un restaurante lo encontraba prácticamente vacío. Los comensales se habían deslizado debajo de las mesas tras los abundantes cócteles previos a la comida, me aseguraba el balcánico.

Acabemos, pues, con el testimonio de un español que fue cónsul en Helsinki (entonces Helsingfors, capital del Gran Ducado de Finlandia, provincia del Imperio Ruso) entre 1896 y 1898: Ángel Ganivet en sus ‘Cartas finlandesas’

“El borracho finlandés es uno de los más perfectos de Europa, es el borracho a priori, es decir, que sería capaz de destilarse a sí mismo para embriagarse con su propia sustancia. De tal suerte juzga y considera compenetrados el hecho de existir y el de mitigar esta desventura con algún consuelo espirituoso”.

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Cuba
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Jorge Praga | 25-10-2011 | 7:27| 0

‘Baracoa 500 años después’. Un documental con el que debuta Mauricio Vicent en el cine, tras 20 años de estancia en la isla como corresponsal de El País. Es curioso que su estreno casi ha coincidido con la finalización abrupta de la corresponsalía: el gobierno cubano decidió hace unos meses retirarle la acreditación porque consideraba que la información que transmitía a su periódico, es decir, a nosotros, era “parcial y negativa”, y con ese juicio sin apelación se silencia una voz. Cosas del gobierno cubano, que nos deja sin un periodista al que era un placer leer.

'Baracoa 500 años después'

Nada tiene que ver este documental con ese gobierno, y sí mucho, todo, con Cuba, con la ciudad de Baracoa. No hay más línea argumental que la contemplación, que la mirada atenta. El cultivo de cacao, los juegos escolares, la santería, una fiesta de cumpleaños…, la cámara va saltando de una ocasión a otra, sin narrador, casi sin personajes. Es una especie de sucesión aditiva, con sonido casi siempre directo y chirriante, una estrategia no muy lejana de la de aquella ‘Suite Habana’ de Fernando Pérez. Todo se fía a la fortuna de la imagen y a la habilidad del montador. La materia prima que encuentra Vicent es fabulosa: la pequeña ciudad de Baracoa, la naturaleza tropical, la luz, las lluvias, el mar. Qué mar. Y la gente de allí, desinhibida, ajena a la cámara, alegre. Y también la gloria local, el boxeador José Legrá, que vive en Madrid, pero que fue bautizado como  “El puma de Baracoa” cuando ganó el campeonato del mundo (lástima que las imágenes del NO-Do no trajesen el zarpazo con el que derribó a Howard Winstone en Londres, ni su llegada triunfal a Madrid disfrazado de mariachi, ni las palabras de Manuel Alcántara sobre su torso de semipesado encaramado en unas piernas de alfiler).

El documental de una hora de duración cumple sin elevarse. La facilidad de acceso a los diamantes locales acaba por ser una limitación. Porque, ¿cómo hacerse cargo de esa luz, de sus matices, de su fuerza? La cámara se limita a recogerla sin trabajarla, sin montar un discurso propio a partir de ella. Y el mar entrevisto, cuánto más podía dar de sí, un mar pujante, verdoso y encrespado, sin colchones turísticos. Basta con pensar en lo que Wim Wenders rodó en el Malecón de La Habana para darse cuenta de la diferencia entre un ojo que observa y un ojo que construye. Y otro tanto cabe decir de su simbiosis con la música, que aquí va por caminos simplemente paralelos a los quehaceres de los baracuenses.

Baracoa, La Habana. Cuba. Por ahora las palabras de sus grandes escritores, Lezama, Carpentier, Cabrera Infante.. están muy por delante de las imágenes que han querido apresarla.

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Arrepentimiento
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Jorge Praga | 24-10-2011 | 7:44| 0

Cuando elegimos una película tratamos de que el tiempo y el dinero empleado sea rentable. Nos informamos, leemos críticas, preguntamos a quienes la han visto, filtramos su director, sus actores, su argumento por nuestra historia de espectadores. Nos abrimos a la curiosidad…

En un festival pocas agarraderas hay. Casi todo es nuevo, salvo en los ciclos que revisan el pasado. En la Seminci al menos la mitad de los directores que compiten en la Sección Oficial dicen algo a tu memoria, y si han sido seleccionados entre cientos, por algo será. Aunque a veces…

Donde no hay defensa es en un ciclo como el de los novísimos suecos, realmente nuevos, sí, pero eso no es una virtud definitiva. Algo similar sucede en Punto de Encuentro, en la que parecen caer películas completamente al azar. La Seminci anima a la gente al riesgo, a ver lo desconocido absoluto, algo que un alto porcentaje de espectadores no hace jamás, salvo en esta semana de excepciones. Y el riesgo se paga. En mi balance particular de acudir al azar, apenas si ha habido satisfacciones.

Los suecos: novísimos, pues casi todas son primeras obras, y multiculturales, como lo es la sociedad de partida. La película que abrió el ciclo, ‘Farsan’, de Josef Fares, está marcada por el origen libanés del director, y de algunos actores, además de Juan Rodríguez, que deja varios diálogos en español. La película tiene para mí el mismo nivel artístico y de simpatía que un episodio de serie de televisión, ‘Los Serrano’, o  ‘Aquí no hay quien viva’. Además muestra al país nórdico siempre bañado en un sol tan optimista como inverosímil. Hay más películas cruzadas con ugandeses, o con polacos, o con daneses, como ‘Apflickorna’, de Lisa Aschan, donde afortunadamente el nivel sube bastante. Es una obra sobre la frontera de la infancia y la adolescencia, de chicas que buscan sin saber muy bien qué, y en la que las palabras escasean. Fotografía sutil, buenos actores (la pareja de chicas me recuerda en sus primeros planos, y en sus deseos imprecisos, las de ‘Persona’, la inolvidable obra de Bergman), y un juego peligroso sobre las fronteras de lo morboso.

En Punto de Encuentro el arrepentimiento es mucho mayor. Ya lo conté én otra crónica con ocasión de ‘Tage die bleiben’, tan correctamente rodada como insulsa y prescindible. Hoy ha tocado una película española, una ópera prima, ‘Terrados’ de Demian Sabini. El director, presente en la sala, advirtió de los pocos medios que tuvo para rodarla, pero con ese guión (o guion, a elegir) de partida no habría presupuesto que la enderezara. Es una obra, con todos los respetos, que no puede aspirar a una distribución comercial por carecer de un mínimo nivel profesional, y por supuesto artístico. Cuántas ilusiones se quedan en el camino en este arte tan, tan difícil.

Creo que a partir de ahora prestaré más atención a los valores seguros, y rezaré un avemaría por cada error cometido, de los que me arrepiento de todo corazón.

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Un poco de ombligo
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Jorge Praga | 23-10-2011 | 6:35| 0

“La crítica de cine en el siglo XXI. Homenaje a FIPRESCI”, mesa redonda en el Salón de Espejos del Teatro Calderón”

El difícil oficio de crítico

Javier Angulo: …un domingo lluvioso, a primera hora de la tarde, y la sala llena, esto es Valladolid…y el año que viene vamos a dedicar un día completo a la crítica…

José Enrique Monterde: …como moderador voy a presentar a los componentes de la mesa y cederles la palabra…

Otis Rodríguez Marchante (ABC): … cuando el lector pasa la página de los deportes y llega a mi crítica debo ayudarle a gestionar su tarde, a que gaste bien su dinero… casi siempre hago críticas a favor, de lo que me gusta…

Javier Ocaña (El País):…intento ser mediador entre la película y el lector… no escojo lo que quiero, eso lo hace Boyero, y los demás lo que nos toca… las limitaciones de espacio marcan mucho…

Fernando Méndez-Leite (-): … antes, cuando escribía en ‘La guía del ocio’ lo pasaba muy bien y con lo que ganaba le pagaba el apartamento a mi hija… la crítica debe ser analítica y subjetiva… a veces la crítica es como esa visita que llega a casa, y que cuando se va te preguntas ¿y este a qué ha venido?, el crítico debe manifestar su opinión, mojarse, es decir, Boyero sí o Boyero no… y luego tenemos tantos amigos entre los directores, los actores, eso, eso… hoy el cine lo marca la sección oficial de Cannes con su cine minimalista, en el que hay obras maestras pero también mucho impostor que el crítico debe desenmascarar, esas películas de 12 planos de 12 minutos cada uno, con los actores en silencio…

José Manuel López (Cahiers du Cinema):…Internet ha democratizado el acceso al cine, el público puede ver el cine que no encuentra distribución… Internet ha acercado al público y a los críticos, los ha mezclado… yo soy de Vigo, y allí no llegaba casi nada, me encontraba aislado, con Internet accedo inmediatamente a las películas de los festivales, y me siento perteneciente a una comunidad cinéfila….

Fernando Herrero (El Norte de Castilla): … en los 30 años que llevo haciendo la crítica en el periódico trato de cubrir todas las películas que se estrenan, y alguna más de otros cauces… en pocas líneas hay que tratar de decir muchas cosas… el cine es la obra de arte total, cumple la suma que buscaba Wagner… la crítica debe tener objetividad en la subjetividad… la crítica no atraviesa un buen momento…

Carlos F. Heredero (Cahiers du Cinema): … la crítica atraviesa un buen momento, de cambio, de revitalización… tuvieron que llegar los críticos de cine para descubrir que Hitchcock era un poeta, que Sam Fuller era un autor… se ejerce la crítica programando festivales, dirigiendo museos, dando clase… hay que estar atentos a lo que sucede en el mundo del cine, hay que ver 5,6 o 7 películas diarias en un festival, la casa hay que tenerla llena de DVDs… todo esto lo intentamos desde Cahiers…

Ángel Comas (Dirigido por):… el problema es que hay demasiada oferta, no se vive de la crítica y no hay tiempo para verlo todo… las presiones sobre la crítica son fuertes, las grandes productoras llaman a los críticos redactores, quieren que sean su correa de transmisión del marquetin… y, ¿quién decide en un medio a qué películas se hacen crítica, con qué extensión?…

Quim Casas (El Periódico): …el crítico debe tener curiosidad, continuamente aparecen fuentes nuevas que hay que conocer, no se puede entender el nuevo cine asiático sin partir de los videojuegos, o del cómic… para mí ha sido fundamental la aparición de Cahiers en España, nos ha puesto las pilas, nos ha cambiado el discurso… e Internet, yo no sé bajar películas pero siempre encuentro a alguien que me lo hace…

Público: ¿hay presión de las distribuidoras?

Javier Ocaña: …yo nunca he recibido ninguna presión, escribo lo que me da la gana, aunque la película esté producida por PRISA … no tengo amigos en el sector de producción, si acaso conocidos con los que unos días tomé unas cañas…

Carlos Heredero:… pero no seamos ingenuos, presiones hay continuamente, nadir te viene con un sobre lleno de billetes, pero retiran publicidad, condicionan pases de prensa, influyen…

Fernando Méndez-Leite: … así que va a ser verdad que el telediario no dedica ningún espacio a la última de Spielberg y le ha dedicado un amplio reportaje a Montxo Armendáriz…

Público: ¿Y por qué no hay mujeres en la mesa?

…¿….. ? 

Fernando Herrero: en mi periódico las dos secciones centrales de la Seminci las cubren dos mujeres, Angélica Tanarro y Victoria M. Niño

Público (más bien Mirito Torreiro, crítico también): Os habéis olvidado de la pérdida de la  centralidad en la búsqueda……………………………….

Otis Rodríguez Marchante: siempre que voy a una mesa redonda con Carlos Heredero y le oigo que hay que ver 17 películas diarias me desmorono 

Fernando Herrero: y no hemos hablado de las dichosas estrellitas

¿Más preguntas?

Buenas tardes. 

 

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Tanatorio
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Jorge Praga | 22-10-2011 | 9:08| 0

“Es absolutamente necesario morir, porque, mientras estamos vivos, carecemos de sentido”. Lo escribió Pier Paolo Pasolini en una comunicación que leyó en otro Festival -Pésaro,1966- y que el tiempo ha ido agrandando (Umberto Eco, Della Volpe, Glauber Rocha, fueron algunos de sus compañeros de ponencia). La muerte de un personaje como llave narrativa sobre su pasado: es el arranque de “El hombre que mató a Liberty Valance”, un ataúd casi anónimo al que hay que dar contenido. Y el cuerpo sin vida de Mario, en la novela y en la dramaturgia de Delibes, se abre durante cinco horas a la indagación y a la reconstrucción. Al desvelamiento del sentido.

“Tage die Bleiben” (Una familia de tres), primer largometraje de Pia Strietmann, presentado en Punto de Encuentro, tiene desde sus primeros planos esa muerte de una mujer en un accidente, hecho que se repite al poco de comenzar engarzado en la lógica narrativa. Y tal vez esté en las intenciones de la directora recomponer la figura de la muerta, ahondar en ella. Pero renuncia temerariamente al juego temporal del flash-back, e intenta que la luz se haga y el sentido aterrice en torno al duelo del tanatorio y el hogar quebrado, en los eternos dos días que tardan en dar sepultura a la difunta. Así que, con inverosimilitud al menos hispánica, en el tiempo del velatorio el viudo vuelve a la cama con su amante e inicia una fuga frustrada, los hijos se revuelven entre miserias adolescentes y juveniles, los vecinos muestran sus garras, el dueño del tanatorio se mezcla en las disputas, y la directora debutante aprovecha para pasarle factura provinciana a su ciudad natal, Münster. Un revoltijo gobernado con mano firme y realización sólidamente convencional, pero que se estrella sobre sí mismo.

Al menos por un breve minuto mereció la pena la permanencia en el tanatorio: cuando por fin bajan el disputado ataúd a la sepultura, su hija recita unos versos de Rilke que aprendió en el colegio por prescripción escolar y que no había comprendido. Su madre le había prometido que en el futuro les encontraría sentido, y este llega con el trágico accidente. La poesía como condensación de la experiencia… Pero la emoción dura poco: vuelve a sonar la música empalagosa que torpedea toda la película, y sólo deseamos que se acabe el duelo cuanto antes.

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