Alberto López Aroca lo ha vuelto a hacer. El tío, no contento con el crowdfunding de “Charlie Marlow y la rata gigante de Sumatra”, se ha propuesto tocarnos el corazoncito a todos los que amamos a Sherlock Holmes. Ahora es el turno de “Los náufragos de Venus”, otro pastiche sherlockiano (entre otras muchas cosas). En esta ocasión el punto de partida no es otro que “el extraordinario gusano desconocido para la ciencia” del que habló en su momento el doctor Watson mezclado con una historia real que excitó la imaginación de Conan Doyle: el 5 de diciembre de 1872, un bergantín mercante llamado Mary Celeste apareció flotando en aguas próximas a las islas Azores. La tripulación había desaparecido, no había signos de violencia abordo del barco y se dice que las mesas estaban puestas y los platos aún humeaban.
Alberto López Aroca, especialista en mitología creativa, nos desvela el destino final del bergantín Mary Celeste y de sus tripulantes con una fantástica y tremendamente imaginativa propuesta. Mejor no adelantar nada para que el lector se sumerja en un nuevo y fascinante universo de la mano habilidosa e hipnótica de López Aroca, un autor tan torrencial que no se conforma con regalarnos una novela protagonizada por el watsoniano y “extraordinario gusano desconocido para la ciencia”. En el mismo pack, vienen otras dos novelitas que, de alguna manera, imitan el espíritu y el aspecto de los antiguos y añorados bolsilibros, nuestro pulp más cañí y memorable.
La primera de estas novelas es un weird western titulado “Cuatreros de Venus”, una historia ambientada en un típico pueblecito del Viejo Oeste al que llegan unos forasteros muy peculiares. Por su parte, la otra novela (“Sherlock Holmes y el Gang de los monstruos”) es un auténtico pastiche de nuestro detective favorito protagonizado por una insólita banda formada por criaturas monstruosas…. Y mejor no hablar del extraordinario señor Think. Tendrán que conocerlo ustedes mismos.
En fin, tres entretenidísimas y deliciosas novelas con un auténtico festival de guiños y referencias protagonizando estas historias, algo que convierte a López Aroca en un novelista único y fascinante en nuestro yermo y aburrido panorama editorial. Alguien que, dicho sea de paso, ha sabido torear las propuestas y los desplantes de las editoriales nuestras de cada día convirtiéndose en un auténtico (y envidiable) autor-editor-promotor-manager-agente-relaciones públicas. Desde hace tiempo, Alberto López Aroca se está ganando a pulso convertirse en mi ídolo.