“Se ha creado una aureola fantástica a su alrededor. El hecho de que casi nadie le conozca, de que apenas existan fotos de él, de que nunca vaya a ningún acto oficial ni a ninguna fiesta, ha contribuido a ello. También el haber comprado el palacio asesino, el palazzo Ciccarelli”.
El murciélago y el infierno (pág.87), amazon.es
LA FRASE DE NEGROPONTE (35)
LA FRASE DE NEGROPONTE (33)
“La vigilancia y la lucidez son los senderos de la inmortalidad. Los que vigilan no mueren –Akiosaha cogió una cereza, la saboreó con morosa delectación y me miró como si perdonase todos mis pecados. Cada vez parecía más delgado, el pelo más blanco, la barba más larga, las cejas más espesas. Vestía, como siempre, de blanco y negro, haciendo juego con el color de sus ojos y el de su barba que le llegaba a la cintura-. La noche intranquila es fruto de los malos pensamientos. Siempre te digo, Adam, que somos lo que pensamos. Todo lo que somos es el resultado de lo que hemos pensado”.
El murciélago y el infierno (pág.9), amazon.es
LA FRASE DE NEGROPONTE (32)
“…Por convencido que estés o perfecto que sobre el papel parezca un plan nunca organices nada sin un plan B. Uno sale a última hora a comprar velas de cumpleaños y puede no encontrarlas en ningún sitio. En ninguno. Siempre un plan B, decía mi padre. Aunque sea una sencilla caja de cerillas, pero tu hijo no puede quedarse sin soplar las velas porque entonces habrás fracasado”.
Los 80 Diablos, amazon.es
DEVUÉLVEME EL RIÑÓN
Publicado en El Norte de Castilla el 11 de mayo de 2012
La gente parece contenta con la victoria de Hollande. Dicen que es un respiro para la izquierda y hablan del fin de la política de austeridad. Olvidan, sin embargo, el preocupante avance de la extrema derecha en toda Europa. Ver a los sicópatas del grupo nazi Amanecer Dorado vociferando, ladrando, eructando aquello de “temednos, que ya llegamos” o “hay que llenar las fronteras de minas para frenar la inmigración” da mucho miedo. Bueno, todo lo que sucede últimamente da miedo. Una mezcla explosiva de miedo y rabia. Un desasosiego que se transforma en cólera cuando día tras día escuchas las noticias. Rajoy anuncia el recorte de diez mil millones de euros en Sanidad y Educación para luego anunciar que Bankia recibirá diez mil millones de dinero público. Nos dicen que no hay presupuesto para becas o servicios sociales pero aquí se gastan 350.000 euros en un cartel taurino de altos vuelos o destinan 300.000 euros para enseñar a cazar a niños de entre 7 y 12 años. Nos piden sacrificios continuamente. Cualquier día nos pedirán un riñón. No es broma. Según cuenta el New York Times, a Debbie Stevens no se le ocurrió otra cosa que donar un riñón a su jefa, que por lo visto necesitaba un trasplante urgente. Lo terrible es que, tras la operación y una vez incorporada al trabajo, la empleada se sintió indispuesta y pidió una baja. La jefa (todavía convaleciente en casa) la llamó para recriminárselo. Poco después, la trasladó de oficina, en un llamado destino de castigo, a 50 kilómetros de su hogar. Debbie acudió a un psicólogo y llevó el informe a la jefa. La respuesta fue el despido. Se rumorea que en la nueva Reforma Laboral intentaron incluir un apartado donde se obligaba al trabajador a poner sus órganos vitales a disposición de la empresa (con la concesión, eso sí, de un día de baja por enfermedad). Lo seguirán intentando. Nos costará un riñón el despido pero quizás a ellos les cueste más. La gente está muy harta. Sospecho que la calle pude arder. Y estoy seguro de que el sistema no va a tener suficientes bomberos para apagar el fuego.
LA FRASE DE NEGROPONTE (29)
“El Señor Zaire no era el mejor de los interlocutores. Le miré y sonreí. Seguramente sabía que le estaba mirando pero mantuvo su pose imperial. Daba miedo, con su sotana, su altura descomunal, su brillante piel de ébano. Era clavado al Muhammad Ali que tumbó a George Foreman en el conocido como “combate del siglo”. Curiosamente, el propio Blaise Zakuani me comentó en su día que él asistió a aquella pelea: iba en el vientre de su madre. Desde luego, el señor Zaire nació con los genes del indomable Ali”.
El murciélago y el infierno (pág.9), amazon.es










