¿CAFÉ AMARGO? NO, GRACIAS
La costumbre de desayunar leyendo la prensa, extendida, muy extendida, bien digital, bien escrita, no es un placer para nada, aunque podría serlo, me explico: Leer la prensa y ver los telediarios cada mañana es un ejercicio de masoquismo que acaba dejándonos hechos polvo. ¿Por dónde nos llegamos? Vosotros blogueros míos, no sé, pero yo […]