El sosiego de los cacos
Decía la semana pasada –comienzo la crónica como hace siete días, con el mismo recurso– que no le arriendo la ganancia a empresario alguno que tenga relaciones mercantiles con una administración, porque eso significa adelantar el trabajo, los tributos y casi la vida para esperar el pago de la factura; así de despiadada es la […]