Un segoviano con coca-cola
Estoy muy tranquilo, sosegado y en un estado plácido. Tengo una paz interior como los místicos que recalaron en Segovia. Más a gusto que un arbusto. Y no es porque haya encontrado la felicidad, el bienestar material y moral. Mi dicha procede de los mensajes políticos, esos que nos convencieron hace ya años cuando dejamos […]