Cuando Andrea duerma
Ya no os sonríe. Le miráis a la cara chiquita y os atraviesan sus ojos de dolor oscuro; os sabe a hiel su mueca. Lloráis hacia el interior cuando os observa y hacia todos los puntos cardinales cuando se duerme. Todo un mar adentro que se desparrama en sal. Cuando se duerme. Cuando duerme Andrea. […]