El 8 de octubre del año pasado la editorial Errata Naturae se lanzó, por medio de distintos artículos de diferentes escritores, críticos, filósofos e historiadores de diferentes nacionalidades, al análisis del éxito de la serie ‘The Walking Dead‘ (también el cómic) pero con una gran amplitud de miras. La historia de los zombis en la mitología popular desde sus orígenes en el vudú y las diferencias que, con el tiempo, han adquirido los muertos vivientes en la postmodernidad, la oscura pasión que siente el ser humano por la muerte, las ganas de pasarlo mal y otras contradicciones son analizadas en ‘The Walking Dead. Apocalipsis zombi ya‘.
Hace ya un tiempo que lo leí así que siento si mis recuerdos restan algo de entusiasmo a estas líneas. Personalmente el libro me pareció un ensayo filosófico desde diferentes puntos de vista. Es cierto que también se analiza la narrativa de la serie y la historia de la figura del ‘zombi’ pero lo más interesante son esas líneas en las que los escritores se preguntan porqué la gente se presenta en masa para hacer de extra disfrazado de cadáver putrefacto o porqué el destripamiento de un caballo en una calle de Atlanta se puede convertir en uno de los mayores éxitos de la televisión actual.
Todos lo reconocen al principio del libro. ‘The Walking Dead‘ no es la mejor serie del mundo como tampoco es la mejor película del mundo ‘La Noche de los Muertos Vivientes’ pero ahí están recordándonos nuestros miedos eternos.
Una mención aparte se merece el momento en el que se plantea el grado de ‘humanidad’ que conservan los zombis. Algo que, vista la primera mitad de la tercera temporada hubiera sido algo más sencillo (tampoco mucho). Creo que el capítulo es ‘Personas por la ética en el trato de los zombis (PETZ). Jeffrey A. Hizmann y Robert Arp‘. Si me equivoco corregidme, no lo tengo muy fresco.
Y es que hay planteamientos para todos los gustos, desde los partidarios del exterminio del caminante hasta la creación de reservas para ellos ya que, como se explica en el libro tienen una mente primitiva similar a algunas especies protegidas. Por lo tanto, estarían al nivel de los animales y por lo tanto, se les podría tener de mascotas, algo, de nuevo plantea cuestiones éticas, que explora sobre todo, el cómic.
El final del libro es un relato de Edgar Allan Poe, el primero de la literatura, parece ser en la que uno de los personajes es un zombi con todas las letras aunque nunca lo llame así. Un colofón genial para un imprescindible para todos aquellos a los que le guste ‘The Walking Dead‘ tanto en cómic como en su versión televisiva pero también para todos los fans del ‘mundo zombi’ desde Allan Poe o Lovecraft hasta el Resident Evil. De todos se encuentran referencia en ‘The Walking Dead. Apocalipsis Zombi ya‘